Desde la acera de enfrente

Plan de empleo: copy-paste de una receta del Banco Mundial

miércoles, 17 de mayo de 2017 · 00:00
Sin creatividad ninguna y sin conocimiento de la grave realidad de búsqueda de trabajo, el Gobierno lanza un plan de empleo que podría haberlo aplicado Tuto Quiroga, Samuel Doria Medina o cualquier otro de esos neoliberales copiones y obedientes de las recetas del Banco Mundial. Se trata de un programa copiado del Banco Mundial. Es, además, un refrito de algo que ya lanzó, hace algún tiempo, el propio Ministerio de Trabajo sin grandes resultados. 

 Es inocultable que más les interesa el impacto mediático, lanzar y acomodar únicamente "la idea” de que se estuviera luchando contra el desempleo, que enfrentar el problema estructuralmente.

 El Movimiento Al Socialismo, además, ya no está a tiempo de enfrentar nada estructuralmente, ni el desempleo, ni la mala calidad educativa, ni la mala calidad de salud, nada; su tiempo de empuje de cambio ha pasado, su fuerza de seducción y convencimiento se ha agotado, y no tienen ya nada ni qué decir ,ni qué proponer que se les pueda creer.

 Estuve justamente el día del lanzamiento del Plan de Empleo enfrascada en la ciudad de El Alto, en una reñida asamblea de comerciantes, a la cual había sido invitada. Se trataba de distribuir el uso de una céntrica plaza entre 1.500 personas, durante los siete días de la semana y las 24 horas del día. Todo un desafío, hubiera sido genial que la Ministra de Planeamiento me hubiera acompañado a tamaño desafío.

Todos y todas tenían razón: los y las viejas que tienen que aportar a la subsistencia de la familia: las madres de n wawas sin marido, que son el único soporte y quieren que las wawas no dejen de ir al colegio; los hombres desempleados convertidos en comerciantes. Las vendedoras de ropa usada y las vendedoras de chantilly que no quieren la competencia de aquellas que venden gelatina. El desafío: que ninguna de las 1.500 personas pierda ni 10 centavitos y puedan seguir garantizando su subsistencia. 

La asamblea se celebró porque llegaron a agarrarse a golpes e insultos, intentando frenar el acceso de nuevas comerciantes. Esa es la desesperada realidad querida Ministra. Sus 200 millones, cifra por demás interesante, están mal dirigidos: nuevamente cebar a la empresa privada, que en este país históricamente ha apostado a la sobreexplotación, al empleo precario y a estirar las manos al Estado.

El plan de empleo terminará siendo subvención a la empresa privada, que no generará con este empuje empleo permanente. Terminada la subvención, finalizado el contrato. Las cifras de colocación estimadas son ridículas frente a  la demanda real que existe. Lo grave es que las empresas estatales tampoco han logrado generar empleo. 

El teleférico, que es una inversión millonaria, no pasa de los 300 puestos de trabajo y subcontrata hasta los servicios de limpieza y otros por no asumir la carga social, y estas empresas contratan empleo precario temporal de sobreexplotación. Kipus es un desastre y está cercana su quiebra, y Enatex es la agencia de exportación de nuevas camadas de "exiliadas del neoliberalismo”, costureras y costureros hacia el Brasil y Argentina. 

El desafío tendría que ir mucho más allá y tendría que ser mucho más creativo, pero para pensar ese otro país, para inventar nuevas cadenas productivas que reconduzcan todo el plan de inversión del Estado, que cambien el modelo extractivista y cortoplacista, para generar planes de austeridad estatal de donde sacar realmente capital para empezar de cero a levantar un país de bienestar y alegría.

Para pensar y hacer eso no tienen pilas, no tienen sensibilidad, no tienen ganas, no tienen credibilidad, ni la creatividad y valentía necesarias.

Su ciclo ha terminado y es justamente el plan de empleo copiado del Banco Mundial lo que lo demuestra. 

Su ciclo ha terminado y es justamente el Plan de Empleo descafeinado y sin sustancia lo que lo demuestra. 

Su ciclo ha terminado y su voluntad de seguir subvencionando a la empresa privada, como si fueran de la derecha y no de la izquierda, demuestra dónde está, desde el punto de vista político, colocado el Movimiento Al Socialismo.

Hace falta empleo, sí, y para generarlo lo que hace falta es cambiar el modelo productivo burocrático parasitario, extractivista, cortoplacista y depredador de la naturaleza. 
 
María Galindo es miembro de Mujeres Creando.
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