Vamos a andar

¿Recursos de los jubilados para los oligarcas del Oriente?

viernes, 27 de enero de 2017 · 12:00:00 a.m.
     La noticia de que el Gobierno destinaría 150 millones de dólares, provenientes de los recursos de las AFP, para crear un fondo de inversión en beneficio de las empresas agropecuarias provocó críticas  y desconcierto, pese a que las autoridades correspondientes respondieron explicando que se trata de una operación normal y saludable. Hemos leído que se trata de préstamos con interés que más bien generarán ganancias para las AFP —y por tanto para los propios jubilados y jubiladas— que de esta manera ganarán tres veces más de lo que ganan prestando dinero a los bancos; y todo ello sin riesgo. Nos recuerdan también que este tipo de operaciones ya se ha hecho en otras ocasiones. Por lo demás esos 150 millones sólo constituyen un 1% de los fondos de las AFP, añadiendo que el Gobierno piensa llegar a arriesgar hasta el 5%…
Dicho así, realmente parecería convincente, pero a estas alturas las cosas no están tan claras.
 
Para empezar hemos leído a expertos que afirman que las actividades agropecuarias siempre entrañan un riesgo grande; ya la falta o exceso de lluvia puede llevar al fracaso la inversión, y por tanto a la posibilidad de que ese capital se pierda. Los propios empresarios grandes (concretamente los de la CADEX) se han esmerado en aclarar que ellos no responden de lo que les pueda pasar a los medianos y pequeños… ¿No es una mala señal?

Luego viene una pregunta elemental: ¿Por qué ese capital de inversión no sale de entidades bancarias estatales, como el Banco de la Unión o el Banco de Desarrollo Productivo? Parece que la respuesta es simple: Porque esos bancos deben aplicar los mismos criterios que la banca comercial, y a estas alturas se sabe que la banca no quiere prestar dinero a los agropecuarios.
 
¿Por qué? Por el exceso de riesgo, y porque ya hay la experiencia de préstamos generados con recursos de las AFP (concretamente en tiempos de Bánzer) que luego nunca fueron pagados…

Y si estamos dispuestos a arriesgar dineros públicos, ¿no sería más coherente que el Banco Central, en lugar de comprar esos bonos del Estado salvadoreño (una barbaridad que hasta ahora nadie nos ha explicado), solventara ese fondo de inversión agropecuaria? No, resulta que el Estado no quiere arriesgar, y prefiere que arriesguen los ciudadanos y ciudadanas que pagan a las AFP para asegurar su jubilación.

Y una última pregunta: ¿No ha afirmado nuestro Presidente, una y cien veces, que está en contra del capitalismo? Y ojo, durante su primer gobierno yo personalmente me esmeré en explicar que no es lo mismo capitalismo que capital; que el nuevo Estado respeta la función que puede y debe jugar el capital; pero está en contra del capitalismo, que es el predominio del capital en la economía; que por tanto nuestro nuevo Estado respeta el capital privado pero no se somete a él, sino que más bien promueve la empresa social-comunitaria, además de la empresa pública… Sin embargo ahora nos encontramos con que precisamente este Estado se somete a los intereses del capital privado, hasta el extremo de arriesgar el dinero acumulado con el ahorro de los ciudadanos y ciudadanas para promover el capital privado. ¿Será eso coherente? No lo parece, sobre todo si le añadimos las crecientes concesiones que se les viene haciendo a las empresas transnacionales, incluidas esas empresas piratas como son las chinas… Pero de eso hablaremos otro día. Hoy lo urgente es respaldar a los jubilados y jubiladas —y a quienes están ahorrando para su jubilación—, así como a la  COB, que protestan contra esa generosidad del Estado con dineros que no son suyos. ¿Ud. qué opina?

Rafael Puente es miembro del Colectivo Urbano por el Cambio (CUECA) de Cochabamba.
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