Vamos a andar

El drama de nuestro sistema carcelario

El drama de nuestro sistema carcelario
El drama de nuestro sistema carcelario
Por 
viernes, 16 de marzo de 2018 · 00:06

El trágico resultado del operativo policial en el penal de Palmasola nos trae a la mente la desgracia de nuestro sistema carcelario en general. Desde luego era inaceptable el estado de cosas en dicho penal: internos que fungían como propietarios y cobraban a los demás, cultivo y tráfico de drogas, tenencia de armas punzantes y de fuego (amén de infinidad de celulares), peleas brutales entre reos y, finalmente, enfrentamiento armado con la propia Policía, ¡y un paquete de muertos y heridos!


Es evidente que ese último operativo de limpieza era ya necesario, pero la pregunta es cómo se pudo llegar a ese extremo. ¿Quién ha permitido la acumulación de armas, drogas y demás cuerpos del delito? ¿No ha sido acaso la propia Policía, responsable del orden en los penales? ¿No está fallando algo esencial en el sistema penitenciario?


 Pero más allá de los luctuosos hechos de Palmasola, es hora de que como sociedad civil nos planteemos qué sentido tiene nuestro actual sistema penitenciario y cómo se explica que cada año esté peor. Para empezar, nuestras cárceles están superpobladas (con un importante porcentaje de internos/as que no tienen condena, sino que están ahí por si acaso; ahí interviene la otra desgracia, que es la de nuestro sistema judicial).


 Según datos de prensa hay tres veces más reclusos que espacios para ellos y semejantes condiciones de hacinamiento no sólo permiten, sino que promueven los abusos de los reos más fuertes, más expertos, más antiguos y más audaces. Y, vistas así las cosas, no queda más remedio que diagnosticar que nuestras penitenciarías, lejos de ofrecer posibilidades de reinserción social, lo que hacen es reforzar y multiplicar la delincuencia.


 A esto se añade el hecho de que los policías que trabajan en los penales con frecuencia viven en condiciones similares a la de los reos (cuando no peores); por tanto, tampoco se les puede pedir que estén a la altura de su responsabilidad…


 Y no es que falten ideas y propuestas positivas. Hace poco hemos oído a Ramiro Llanos (que en su momento fue director de Régimen Penitenciario) que comentaba lo que habría que hacer para mejorar la situación de nuestras cárceles. ¿Por qué no hacerle caso? ¿Por qué no aprovechar su experiencia y sus conocimientos nombrándolo nuevamente director y, por supuesto, dotándolo del presupuesto necesario (que no es poco)?


 Si de algo se enorgullece, y con razón, nuestro actual Gobierno es de haber alcanzado como Estado niveles nunca vistos de capacidad económica; ¿no tendría pleno sentido que en lugar de gastar tantos millones en palacios, museos y rallys internacionales, el Estado gastara lo necesario para reformar el sistema penitenciario y posibilitara que éste cumpla su misión fundamental, que es la reeducación y reinserción de ciudadanos que por una u otra razón han acabado comportándose como delincuentes?
 Y ya que estamos con este tema, ¿no habría que pensar mejor esa última medida de sacar de los centros penitenciarios a los niños y niñas que están ahí con sus padres o madres? Éste era un rasgo humanitario que distinguía positivamente a nuestras cárceles. Cierto que éstas no son de ninguna manera espacios adecuados para niños y niñas. Pero para esos niños y niñas es peor aún estar sin sus padres ¿O acaso no sabemos lo que ocurre en tantos hogares que para nada son dignos de ese nombre? 


 Personalmente, creo que un niño está mejor con su papá encarcelado -a pesar de los inhumanos espectáculos que tendrá que presenciar- que ser un número más o menos anónimo en un hogar (sin contar que en muchos hogares también puede ser víctima de abusos y maltratos que destruyen su personalidad).


 No podemos mencionar el concepto de desarrollo humano mientras mantengamos un sistema penitenciario absolutamente inhumano, ¿no lo cree usted así amable lector/a? Ojalá alguien nos escuche…

Rafael Puente es miembro del Colectivo Urbano por el Cambio (CUECA) de Cochabamba. 

Permítanos un minuto de su tiempo.

Para desarrollar el periodismo serio e independiente, esencial en democracia, que usted aprecia en Página Siete, contamos con un equipo de reporteros, editores, fotógrafos, administrativos y comerciales de primer nivel.

Los ingresos con que Página Siete opera son producto de nuestro trabajo; no contamos con prebendas de ninguna naturaleza.

Si usted desea apoyar el esfuerzo que realizamos, suscríbase a P7 VIP, para recibir de lunes a viernes una carta informativa por correo electrónico, que contendrá un resumen de las noticias y opiniones más interesantes de Página Siete, a un costo de sólo Bs 15 al mes.

Para suscribirse haga clic aquí o llame al número 2611749, en horas de oficina.

161
10

Otras Noticias