Atando cabos

Incremento salarial

martes, 21 de marzo de 2017 · 00:00
Es de sospechar que ni bien se comenzó a escuchar que el Gobierno y la Central Obrera Boliviana (COB) se sentarán a negociar el incremento salarial para esta gestión los consultorios de los cardiólogos se comenzaron a llenar de gerentes de empresas privadas y públicas para hacerse un chequeo para prevenir posibles infartos.

La anterior sospecha no está tan alejada de la realidad. Si los salarios mínimos nominales, según el asesor de la Cámara de Industria,   crecieron en los últimos 10 años en 231% con una productividad casi estancada  y la inflación acumulada en sólo 62%, la cosa debe estar de infarto para los empresarios. 

Hasta ahora las organizaciones sindicales simplemente esperaban que el Gobierno acepte las demandas salariales  que ellos planteaban. Sin embargo, esto varió un poco. Ellos se tienen que sentar a negociar el incremento salarial a sabiendas   que las relaciones gubernamentales con las organizaciones empresariales atraviesan por su mejor momento. Por esta razón creo que los sindicalistas presienten que este año no será como antes. Ellos también sienten palpitar su corazón un poco más acelerado, aunque mucho menos que la de los empleadores.

El Convenio 131 de la OIT, ratificado por Bolivia en 1977, señala que el Estado deberá consultar los criterios de incremento salarial con las organizaciones de empleadores y de trabajadores, para luego fijar el nuevo salario mínimo nacional. Estamos seguros que este año, a diferencia de los anteriores, se conversó con los representantes de los empleadores sobre sus criterios para el incremento salarial. Estas consultas no han sido muy publicitadas, pero tenemos entendido que se han o están realizando tratando varios temas. Seguro que uno que abordaron es el salarial.
 
La relación con la COB es más publicitada. Hay mucha parafernalia entorno a las negociaciones COB-Gobierno.

  Se instalaron cuatro mesas de diálogo, en una se analiza el incremento de los salarios.
 
Supongo que con base en estas charlas con la COB y las organizaciones empresariales, el Gobierno determinará, en el mes de mayo, el nuevo nivel del salario mínimo. Pero pase lo que pase  el incremento que se dé no guardará relación con la realidad de los centros de trabajo, ya sean estos privados o públicos. Los problemas estructurales de las empresas provocados por los incrementos anteriores se mantendrán, puesto que no guardaron ninguna relación con la productividad ni con el Índice de Precios al Consumidor.

Pero no sólo crecieron los salarios mínimos, sino que también en los últimos años los empleadores fueron perdiendo poco a poco la capacidad de gestión de recursos humanos y mejora de la productividad. Se aprobaron muchas normas, entre ellas el DS 28699, conocidas como de estabilidad, que poco a poco se fue convirtiendo como de "propiedad” del puesto de trabajo. Es necesaria la estabilidad relativa del trabajador. Pero se quitó la posibilidad de utilizar el preaviso para reestructurar los recursos humanos y la tecnología. Ahora la relación laboral es hasta que la muerte los separe. 

Creo, a mi modesto entender, que lo que se tiene que negociar es un programa de mejora de la productividad y la inyección de nuevas tecnologías para la producción de los bienes y servicios.
 
En el oriente del país la producción agropecuaria se modernizó en los últimos años. Por ejemplo, una gran parte de la zafra de la caña de azúcar ahora es mecanizada. La producción avícola del oriente también se realiza con un componente tecnológico importante, así como con el encadenamiento con pequeños granjeros.  

En el occidente del país la producción, cosecha y beneficiado de la quinua también se tecnificó sobre la base de esfuerzos privados y de comunarios. Sin embargo, todos estos esfuerzos pueden comenzar a frenarse por la forma cómo se maneja o se toman las decisiones en materia salarial y de política laboral.

Son por estas razones que los empleadores no duermen tranquilos. Todos sabemos que habrá un incremento salarial, lo único que no se sabe es el monto.

Rodolfo Eróstegui T. es experto en temas laborales.