Atando cabos

Mercado de trabajo: no todos son iguales ante la ley

martes, 27 de junio de 2017 · 12:00:00 a.m.
Con frecuencia encontramos encabezados de la prensa que consideran que un sector o grupos de trabajadores no pertenecen o no están cubiertos por la Ley General del Trabajo; otros que identifican a sectores de trabajadores que tienen reguladas su relación con el Estatuto del Funcionario Público, que son consultores en línea; que existen pretensiones estatales de pasar a trabajadores de determinados sectores a la cobertura del Estatuto del Funcionario Público.

Todos esos titulares se presentan porque existen trabajadores con normas particulares que lo reglamentan. El carácter de Ley General del Trabajo dejó de tener vigencia. Ahora, al parecer, sólo un grupo pequeño de trabajadores tiene sus contratos bajo esta norma. Los maestros se rigen bajo otro estatuto, los trabajadores del Estado están con el Estatuto del Funcionario Público. Todos aquellos consultores, consultores en línea, etcétera, no son considerados como trabajadores, sino como empresa, por lo tanto, sin derechos sociales. Estos trabajadores viven en el limbo jurídico en materia laboral y son permanentemente acosados por los funcionarios de Impuestos, dado que son tratados como una empresa.

El no contar con una ley que dé cobertura a todos los trabajadores es una de las primeras formas de discriminación en el mercado laboral. No se puede normar la relación laboral a partir de la característica del empleador; es decir, si es del sector público o si es del sector privado; de si es un trabajador que vende su fuerza de trabajo bajo la forma de consultoría o bajo la forma de cuenta ajena. 

No se puede tener trabajadores con aguinaldo y otros sin ninguna compensación de fin de año.
 
En todos los restaurantes, tiendas y centros de trabajado se resalta con carteles que "Todos somos iguales ante la ley”, pero la realidad es tan tozuda que nos presenta a los trabajadores diferentes entre sí a partir de las características del empleador.

Reitero que la Ley del Trabajo debe ser única para todos los trabajadores. Dentro la misma norma se debe establecer algunas particularidades, tanto en el derecho individual como en el derecho colectivo. Ahora hay trabajadores completamente protegidos y trabajadores parcialmente protegidos, y otros definitivamente sin protección. El Ministerio de Trabajo tiene la obligación de proteger y hacer cumplir la ley laboral para todos. Sin embargo, a los únicos que puede atender son a los que están cubiertos con la Ley General del Trabajo. Si son funcionarios públicos tienen que recurrir a otras instancias y si son consultores tienen que recurrir a los tribunales ordinarios, y no los laborales. Por lo tanto, en el mercado de trabajo existe discriminación; es decir, se atenta contra la Constitución Política del Estado.

También, con mucha frecuencia, escuchamos a dirigentes sindicales o a funcionarios del Ministerio de Trabajo decir que se está trabajando en la redacción de una nueva Ley del Trabajo.
 
Me temo que en este esfuerzo se está repitiendo los mismos errores de nuestra actual legislación. Se redacta la ley sólo para proteger a los trabajadores por cuenta ajena del sector privado y no se atreven a revisar el Estatuto del Funcionario Público o a incorporar a los consultores que existen en el sector público y en el privado.

Ahora existen trabajadores con indemnización y sin indemnización, trabajadores con el derecho de sindicalizarse y otros sin ese derecho; trabajadores con aguinaldo e incluso doble, y otros sin aguinaldo; trabajadores con atención de salud y otros sin ese derecho. Así podemos seguir mostrando diferencias. 

Es hora de poner orden en el mercado laboral y tratar a todos los trabajadores igual, para que en el mercado de trabajo todos seamos iguales ante la ley.

Rodolfo Eróstegui T. es experto en temas laborales.