La COB en busca de su ajayu

martes, 23 de enero de 2018 · 00:03

Dentro la Central Obrera Boliviana (COB) siempre han existido posiciones políticas divergentes, pero también siempre se las arreglaron para que todas ellas estén representadas en el Comité Ejecutivo y cuando la correlación de fuerzas estuvo inclinada hacia el oficialismo, también se las ingeniaron para mantener su independencia y libertad sindical.

 Para la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la libertad sindical es un derecho fundamental que tienen los trabajadores y sus organizaciones para agruparse, y defender sus intereses. Generalmente este derecho se sostiene en un pilar esencial: la autonomía sindical.

 En los últimos años al interior de la COB se manifiesta una lucha por la autonomía e independencia entre los dirigentes que tienen vínculos con el Movimiento Al Socialismo (MAS), con  aquellos independientes o militantes de otras fuerzas políticas de izquierda. Como vivimos una época caracterizada por dos colores, blanco y negro, no pueden encontrar la fórmula para que estén representadas todas las fuerzas políticas e ideológicas en el CEN de la COB y, mucho menos, lograr vivir en un ambiente de diálogo.

 Los dirigentes siempre están divididos, de esa manera esta organización se debate entre un Comité Ejecutivo oficialista que es derrotado por los opositores y luego éstos son derrotados por los oficialistas. Hasta antes de la llegada de Guido Mitma a la secretaria ejecutiva de la COB, estuvieron en esa cartera Pedro Montes y Juan Carlos Trujillo, quienes fueron acusados permanentemente de pertenecer a las filas oficialistas.

 El tiempo dio la razón, pues Pedro Montes en la actualidad es senador por el MAS y Trujillo, que negó ser oficialista, hasta que en un ampliado de la COB deja en suspenso la conformación del Partido de los Trabajadores y respalda oficialmente la candidatura de Evo Morales. Se prorrogó en un año más el mandato de dicho dirigente.

 Según información publicada en Página Siete, la decisión de declarar un paro indefinido demandando la abrogación del Código del Sistema Penal ha provocado que las organizaciones sociales afines al MAS, reunidas en el Pacto de Unidad y en la Coordinadora Nacional para el Cambio (Conalcam), decidieron desconocer al actual secretario ejecutivo de la COB, Guido Mitma, y anuncian que realizarán un congreso de la COB para renovar su directiva.

 Como todos sabemos, los paros indefinidos de esta organización generalmente son declarativos, pues en la práctica no se los efectúa, por lo menos a plenitud de las organizaciones afiliadas, por lo tanto, la reacción  parece excesiva. Pero así están las cosas.

 En la actual coyuntura, el detonante para activar la polarización política dentro del sindicalismo boliviano es la adscripción a la lucha de la mayoría de las organizaciones sociales del país en contra de la repostulación a la presidencia del actual mandatario y la abrogación de la Ley 1005 (Código del Sistema Penal). La COB, conjuntamente con otras organizaciones (la universidad y la Asamblea Permanente de los Derechos Humanos y personalidades del país) resucitan el Comité de Nacional de Defensa de la Democracia (Conade), creado en los años 80 para defender la democracia en contra de los militares golpistas.

 Con esta acción, la COB encuentra el espíritu que la hizo famosa desde 1952. Encontró su ajayu, es decir, halló  la fuerza,  la razón y la energía cósmica que da movimiento a la vida de esta organización. Sin embargo, ahora está acechada por algunas organizaciones adscritas al oficialismo que intentan empujar al sindicalismo a actitudes anti-contestatarias y volverlas sumisas a las decisiones del poder.

 Los actuales dirigentes sindicales deben intentar volver a las tradiciones de la conducción del movimiento sindical, encontrando acuerdos que satisfagan a todos sus integrantes. Caso contrario, podemos ver en un futuro cercano más de una organización sindical.

Rodolfo Eróstegui T. es experto en temas labores.

208
4

Otras Noticias