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Trump impredecible

martes, 22 de noviembre de 2016 · 00:00
Salía con mi familia de un restaurante en Miami y mi hermana, para entretener a su hijo de tres años, lo sentó en una motocicleta parqueada. Apareció el dueño, que era un estadounidense, y empezó a insultarnos y nos gritó: "Váyanse a su país”. Ése es el sentimiento de  muchos de los norteamericanos contra los latinos y fue uno de los principales motivos por los que ganó Trump. 

Tras su victoria que polarizó a su país e impacto negativamente a la opinión publica mundial, cayó la bolsa y miles de manifestantes en Estados Unidos y el planeta salieron a las calles  para protestar contra él. 

El presidente electo pidió que no tengan miedo, que si bien la prensa le había dado una imagen de ser un hombre salvaje, aseguró que es una persona muy sobria. ¿Dónde se ha oído algo así?
El mundo no se repone del triunfo del empresario. Nos ha puesto en vilo porque el futuro es incierto. Y, como es tan arrogante, sólo nos queda esperar que se rodee de buenos asesores y escuche.

Su última perla es el nombramiento del controvertido Stephen Bannon, que ocupará el cargo de Jefe de Estrategia y Consejero Principal de la Casa Blanca, que se caracteriza por ser racista, machista y de extrema derecha. 

Tiene un sitio llamado  Breitbar, donde ha publicado que le desagradan los judíos, que no debió abolirse la esclavitud y que es leninista porque éste quería destruir el Estado así como él, que desea romper con todo lo establecido. Éste es el calibre del principal asesor del empresario. 
También ha nombrado a otros colaboradores considerados muy radicales.

En días pasados llamó a Henry Kissinger, al que recibió en su apartamento de la Torre Trump.
 
Esperamos que lo contrate como asesor en política internacional.

¿Por qué ganó el empresario millonario? Porque la clase media no instruida y racista, y muchos de los republicanos, también xenófobos, que quieren un Estados Unidos con gente blanca,  votaron por él. Prueba clara es que el Ku Klux Klan (KKK), una organización racista y cruel que mataba a los afroamericanos, ha reaparecido. Realizará una marcha celebrando la victoria de Trump, algo que no debiera permitirse. Hace unos días, tres supuestos militantes quemaron a una joven de color. Según los ultraderechistas, "quieren devolver a América la nación cristiana blanca”.

Como el presidente electo no ha hecho una propuesta programática, por su desconocimiento de la política nacional e internacional, es difícil prever que ocurrirá. 

 Lo poco que se sabe es que planea construir un muro fronterizo con México que los mexicanos, con razón, se niegan a pagar; derogar la ley sanitaria   Obamacare; aumentar el proteccionismo comercial, ya que anunció que revisará los acuerdos comerciales de Estados Unidos con el mundo, como el TPP y el TLCAN; mantener el aislacionismo con la OTAN y la UE; y deportar a tres millones de los indocumentados con antecedentes penales. Existen en el país del norte 11 millones de indocumentados.

Los primeros expulsados serán los mexicanos, que están aterrorizados porque sea una deportación masiva, como hizo Hitler con los judíos, algo que no nos extrañaría. Con razón Porfirio Díaz decía "Pobre México, tan lejos de Dios y tan cerca de Estados Unidos”.

No le será fácil gobernar porque, a pesar de que los republicanos tienen la mayoría en las cámaras, no cuenta con el apoyo de importantes líderes del partido, así como de muchos parlamentarios, y lo más probable es que el momento de votar lo realicen de forma independiente.

Verónica Ormachea G. es periodista y escritora.
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