Número 3 del Vaticano clama inocencia por abuso a niños

George Pell presentó una excedencia para poder defenderse de las acusaciones de pederastia. El Vaticano aclaró que el prelado no renunció a su cargo.
Número 3 del Vaticano clama inocencia por abuso a niños
El cardenal australiano en la sala de prensa del Vaticano.
Número 3 del Vaticano clama inocencia por abuso a niños
El cardenal australiano en la sala de prensa del Vaticano.
viernes, 30 de junio de 2017 · 00:00
AFP / Ciudad del Vaticano
 
El cardenal australiano George Pell, acusado hoy en Australia de abusos sexuales, rechazó categóricamente los cargos que pesan en su contra y se tomará una excedencia para defenderse ante la justicia de su país, con el respaldo de la Santa Sede. 
 
"Soy inocente, estas acusaciones son falsas”, afirmó el tesorero del Vaticano, de 76 años, en una corta declaración leída ante la prensa, en la que denunció ser víctima de "un ataque incesante” a su reputación. 
 
"La idea misma de abusos sexuales me parece detestable. Deseo tener por fin la oportunidad de comparecer ante la justicia”, aseguró al anunciar que se tomará una excedencia para viajar a su país, donde está convocado por la justicia para el 18 de julio. 
 
Pell, número tres de la Iglesia católica y prefecto de la secretaría de Asuntos Económicos, es el eclesiástico de mayor rango acusado hasta ahora de abusos sexuales. El cardenal australiano explicó haber estado en contacto en los últimos días con el papa Francisco y haberle dado las gracias por conceder la excedencia que le había pedido.
 
En un comunicado de apoyo, el Vaticano explicó que el equipo de Pell seguirá trabajando en su ausencia y destacó el respeto del papa Francisco por su honestidad y su enérgica dedicación a las finanzas del Vaticano. 
 
"El Vaticano expresa su respeto por el sistema judicial australiano que decidirá sobre las cuestiones que se plantean”, indica el texto. 
 
"El cardenal Pell ha condenado pública y repetidamente como inmorales e intolerables los actos de abusos contra menores”, añade, destacando su acción en varias instancias vaticanas de protección de menores. 
 
La  Policía australiana, que interrogó a Pell en Roma en octubre pasado, anunció la inculpación. 
 
"La Policía (del Estado australiano) de Victoria ha acusado al cardenal George Pell de delitos de abuso sexual cometidos en el pasado”, declaró el subcomisario Shane Patton a los periodistas. 
 
"Hay múltiples denuncias relacionadas con estas acusaciones”, añadió sin dar detalles sobre los casos. Pell tendrá que comparecer ante la Corte de Magistrados de Melbourne el 18 de
julio. 
 
La abogada de dos de los hombres que lo acusan de abusos dijo que sus clientes estaban muy satisfechos con la imputación. "Para ellos ha sido muy difícil mantener la cabeza fuera del agua”, dijo Ingrid Irwin. 
 
"Atacar a alguien que en la mente de mucha gente está tan cerca de Dios les provocó muchos problemas”, añadió. 
 
"Se trata de la persona de mayor rango en la jerarquía de la Iglesia acusada hasta ahora y las implicaciones son importantes tanto para el futuro de la Iglesia católica en este país como a nivel internacional”, dijo Brian Coyne, un especialista australiano y editor del foro Catholica. 
 
La inculpación de Pell se produjo en las últimas fases de una larga investigación, ordenada por el Gobierno en 2012, sobre las respuestas institucionales aportadas en Australia a los supuestos abusos sexuales a menores. 
 
La comisión entrevistó a miles de supervivientes y escuchó las denuncias de abusos contra niños que implicarían a iglesias, orfanatos, clubes deportivos, grupos juveniles y escuelas. 
 
El cardenal Pell compareció en tres ocasiones en el marco de este caso y reconoció ante la comisión de investigación que había fallado en su gestión de los curas pederastas en el estado de Victoria en la década de los años 70.
 
Una incómoda espina para la Iglesia
 
El   regreso a Australia del número tres del Vaticano, el cardenal George Pell, provocó una nueva sacudida en la Santa Sede, con frecuencia señalada por su falta de severidad. 
 
Hace cuatro meses, una exvíctima irlandesa golpeaba a la puerta de una comisión de expertos antipedofilia que integraba, denunciando una "vergonzosa” falta de cooperación por parte del Vaticano, para luego seguir los pasos de otros dos dimisionarios laicos. 
 
Ayer, uno de los más cercanos colaboradores del papa Francisco se tomó vacaciones en el Vaticano para viajar a su país, algo que evitaba hacer desde hacía varios años. Esto parece haber dejado en evidencia una designación imprudente del Papa, convertida en una bomba de efecto retardado.
 
Pell había sido acusado desde 2002 de abusos sexuales por presuntos hechos de larga data, pero fue declarado inocente posteriormente. 
 
En 2014 fue llamado a Roma  para   dirigir una amplia e inédita obra de reformas económicas en el Vaticano . 
 
"Es un golpe duro para el Papa”, declaró Iacopo Scaramuzzi, vaticanista de la agencia italiana Aska News. 
 
El muy conservador australiano, paradójicamente, es una de las voces más críticas con el Papa en cuestiones de sociedad.

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