Condorito, la película

Los singulares personajes de Pelotillehue, creados por el dibujante chileno Pepo, cobran vida ahora en el cine. Sin ser del gran cine animado, se puede disfrutar esta película.
domingo, 12 de noviembre de 2017 · 12:00:00 a.m.
William Venegas
 
En el universo de las historietas, o sea, en el universo de las viñetas, a eso que ahora se le llama cómic, ¿cuál es el personaje femenino más sexy? Es posible que muchos apuesten a la Mujer Maravilla, pero –la verdad– es que ninguna fémina tiene la coquetería de Yayita.

Tal vez alguien no lo sepa, Yayita es la novia de Condorito, "pajarraco” (como le dice su suegra) creado por René Ríos Boettiger (1911-2000), chileno mejor conocido como Pepo. Según él lo confesó alguna vez, Condorito fue creado para contrarrestar la influencia de los dibujos Disney en América Latina: es un ejercicio de soberanía.
 
El asunto es que Condorito extendió su fama y ahora, 17 años después de la muerte de su creador, llega al cine, donde lo vemos peleando la querencia de su amada Yayita, quien sufre el acoso conquistador de ese tipejo con dinero que es el insistente Pepe Cortisona. Se trata de Condorito: La película (2017).
 
Por cálculo, Condorito se deshace de su suegra doña Tremebunda, quien lo malquiere porque no es posible que su hermosa hija, Yayita, ande en amores con un "pajarraco”, así sea del tipo cóndor de los Andes.
 
La verdad es que nosotros mismos, como espectadores, debemos hacer ejercicio de la bien llamada "suspensión de la incredulidad” para tragarnos esa relación amorosa (tal vez alguien nos acuse por discriminación contra las aves o contra las mujeres, según se mire el asunto).
 
El dilema es que Condorito se deshace en secreto de doña Tremebunda, pero luego debe rescatarla porque así se lo pide Yayita. Lo hecho le resulta un bumerán. En ello, su mejor socio le será su generoso sobrino Coné. Este es el cuerpo de la historia, cargado con tantos chistes al estilo de viñeta que el filme, más bien, pierde su entidad cinematográfica.
 
La película comienza bien, con un juego de fútbol en el poblado de Pelotillehue, lo que nos permite reconocer a los simpáticos personajes del mundo "condorizado” con la ayuda del locutor que, por radio, nos transmite el partido. Buena estrategia de los guionistas y es la mejor parte en el trabajo de los directores Álex Orrelle y Eduardo Schuldt.
 
Luego, conforme transcurre la película, más parece que estuviéramos ante el cómic y no ante un filme basado en ese cómic, amén de que al filme le da por repetirse no solo en un único tratamiento, sino también en el estilo de sus chistes y de sus situaciones.
 
Tampoco estamos ante un dechado de tecnología, no es una película con las posibilidades de primer mundo. Condorito: La película es cine peruano, aunque el famoso cóndor sea de origen chileno como su autor. La versión que me tocó ver viene doblada a lo mexicano, con la voz del cómico Omar Chaparro como Condorito. ¡De licuadora!
 
En la medida que el filme se queda en el mismo esquema narrativo, igual va perdiendo su picardía latina e, incluso, se asemeja poco a poco al cine infantil. Eso sí, no pierde el honorable sentido clasista que quiso Pepo: honrar a los pobres y ver a los ricos como sujetos engreídos de muy dudosa ética. Sin ser del gran cine animado, pienso que pueden disfrutar esta película.