La Paz, Bolivia

Viernes 18 de Agosto | 01:03 hs

Recuerde explorar nuestro archivo de noticias
Apuntes

Una cita con Stalin, la nueva película patriótica de Rusia

Está inspirada en el viaje desde Jarikiv a Moscú del ingeniero Mijail Koshkin, que buscaba reunirse con el dictador Joseph Stalin para convencerlo de la superioridad del tanque T-34.

Una cita con Stalin, la nueva película patriótica de Rusia

El director ruso Kim Druzhinin (derecha) habla con un actor durante el rodaje de una escena de su película. Foto:AFP

AFP Voskresensk

Antes del inicio de la Segunda Guerra Mundial, un visionario ingeniero ruso busca reunirse con Stalin para convencerlo de que ha concebido un tanque perfecto. A partir de esta historia el director Kim Druzhinin filma una epopeya patriótica financiada por el Gobierno ruso. 

"La idea vino del Ministerio de Cultura, que se ocupa activamente de contar la historia de héroes del pasado de nuestro país”, explicó a la AFP Kim Druzhinin, que describió la película como un road movie sobre un tanque. En una zona boscosa, a unos 60 kilómetros de Moscú, el director filma varias escenas de la película de acción, rodada con un presupuesto modesto, aunque con grandes ambiciones. Su estreno está previsto para 2018. 

El proyecto, que tiene el título provisorio   Una cita con Stalin está inspirada en un capítulo poco conocido de la historia de la URSS, el viaje desde Jarikiv a Moscú del ingeniero Mijail Koshkin, que buscaba reunirse con el dictador Joseph Stalin para convencerlo de la superioridad del T-34, el prototipo de tanque que había diseñado. 

El ingeniero y su equipo recorrieron más de 2.000 kilómetros en el tanque en 1940, pocos meses antes de que la URSS fuera invadida por la Alemania nazi. 

El periplo -que le costó la vida a su protagonista, fallecido pocos meses después de una neumonía contraída durante el viaje- tuvo un papel esencial en la resistencia de la URSS frente a las Fuerzas Armadas alemanas (Wehrmacht) y sus tanques Panzers. 

El carro blindado soviético, muchas veces calificado como "el mejor del mundo”, en términos de potencia, movilidad y protección, fue producido en masa a partir de 1941 y fue utilizado por los generales rusos hasta convertirse en un símbolo de la victoria. 

"Es una historia trágica. La de un fabricante que lanzó la producción de su tanque a costa de su vida”, explica el director Kim Druzhinin, que se alejó un poco de la realidad histórica para hacer un filme "al estilo de las viejas películas de aventuras soviéticas”. 

Stalin, una figura controvertida, -para algunos un tirano responsable de la muerte de millones de personas y para otros adalid de la victoria frente a los nazis en la Segunda Guerra Mundial- aparece al final del filme. 

"Stalin es la culminación de la película, el objetivo, la recompensa que uno busca obtener, como en los cuentos de hadas”, contó Druzhinin. El Ministerio de Cultura participó en la redacción del guión y aportó algo más de un millón de dólares. Sin embargo, la suma se ha quedado corta. El Estado ya había financiado una parte de la anterior producción del director, la película Los 28 de Panfílov, una historia de acción que narra la valentía de los soldados soviéticos que no dudaron en sacrificarse en medio de un crudo invierno para impedir que las tropas nazis tomaran Moscú en 1941. 

La producción, que también es una exaltación del patriotismo, generó polémica después de que algunos historiadores expresaran sus dudas sobre la veracidad del relato que glorifica la valentía en la era soviética. "No hacemos propaganda. Estamos contando historias interesantes sobre nuestro país”, aseguró el director, que expresó   que no hay nada malo en la propaganda "si esta inculca buenos valores morales”. 

"Cuando leí el guión y vi que era un encargo del Ministerio de Cultura comprendí inmediatamente que estaba orientada a alentar el patriotismo”, celebró el actor Dmitri Podnozov, que interpreta a uno de los ayudantes del ingeniero.

 


¿ TE GUSTA ESTA NOTICIA ?

También te puede interesar: