Tras 38 años de “esclavitud” Tomasita halla a su familia que la dio por muerta

La mujer de 54 años fue entregada en su adolescencia a una familia en la zona Sur de La Paz para trabajar sin descanso ni salario. Ella cuenta que pudo escapar por temor a perder su pierna.
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Tras 38 años de “esclavitud” Tomasita halla a su familia que la dio por muerta
Tomasita (al centro, de pollera) junto a sus hermanas y hermanos que no vio hace años. Fotos: Página Siete
Tras 38 años de “esclavitud” Tomasita halla a su familia que la dio por muerta
La casa en la que Machaca asegura fue esclavizada.
miércoles, 13 de septiembre de 2017 · 03:00:00 a.m.
Sergio Mendoza  / La Paz

Cuando Tomasita Machaca, de 54 años, se reencontró con sus hermanos, se sorprendió al ver un grupo de adultos. Esperaba que fueran los niños de los que se separó cuando su padre la dejó con una familia de la zona Sur hace 38 años, tiempo en el que  prácticamente fue esclavizada.

"Yo preguntaba por mi familia, me dijeron que todos habían muerto. ‘Está muerta tu familia, tú estas muerta, vas a ser mi esclava chola de...’”, son algunas palabras que ella recuerda le decían sus "amos”.

Según su testimonio, escapó de la casa en la que vivía por temor a que le corten la pierna por una lesión que tenía desde hace años. Aquel día atravesó por primera vez la ciudad de La Paz hasta llegar a El Alto, al Canal 24, donde la ayudaron.

Machaca nació en  Callinzani, provincia Camacho. A sus 15 años su padre la trajo en busca de su hermana Catalina, quien había sido entregada a la familia de un policía. Tiempo antes, a los tíos de Tomasita los atraparon con un revólver y recuperaron su libertad cuando el padre dejó a Catalina con el uniformado.

En septiembre de 1979 el padre de las adolescentes dejó a Tomasita (su hija mayor) con el hijo de ese policía: José O.R. y su esposa María Eugenia R. Después también dejó a su última hija, María, con otra pariente de los antes mencionados. Tres hermanas del campo trabajando para una misma familia, pero en casas distintas. 

A Catalina la rescató la Defensoría de la Niñez a sus 18 años cuando se la vio por la calle golpeada. A María la dejaron ir a sus 13 años, cuando su padre había muerto. De Tomasita les dijeron a ellas que había muerto y no supieron más. 

Durante 38 años ella hizo los quehaceres del hogar sin recibir un sueldo, de 6:00 a 23:00, los siete días de la semana. Salía sólo para limpiar la acera o comprar algo de la tienda. Vecinos del lugar señalan que la vieron alguna vez, siempre tímida y de pocas palabras.

La golpeaban seguido. Cuenta que cuando el hijo del patrón se emborrachaba, la agarraba a puñetes y patadas, pero también la ahorcaba con sus trenzas. 

Un día José O.R. la habría  golpeado en su pierna izquierda  porque se atrasó en una labor. La herida le duró años y fue de mal en peor. "Por las noches no podía dormir de dolor. Se hacían la burla porque cojeaba. Me dijeron que me amputarían uno de estos días porque no gastarían en el tratamiento”.

El temor de perder su pierna la impulsó a huir de esta casa ubicada en la calle 15 de Calacoto. 

La mañana del 28 de abril de este año, después de servir el desayuno, salió a la calle. Consiguió dinero de una señora, a la que le mostró el estado de su pierna ennegrecida y tomó un taxi rumbo al Canal 24.  "Vi en la TV que allí ayudaban a la gente. Nunca antes había salido así de la casa porque me dijeron que si me iba me matarían, que me habían comprado por harto dinero”.

 En Canal 24 le ayudaron a internarse en un centro médico y lograron salvarle la pierna.

 Tras varias semanas de recuperación, el gerente de ese medio la llevó en su coche a Callinzani en busca de su familia. Su pueblo ya no era como lo recordaba. Sus padres habían muerto hace años y allí no quedaba ninguno de sus hermanos, pero sí vivían en El Alto.

 "De chica hablaba aymara, pero en el pueblo ya no entendía qué decían. El gerente que me llevó les dejó su número y pidió que dijeran a mis hermanos que yo vivía, que estaba en el canal.
 
Vinieron al día siguiente”. 

Tomasita se sorprendió al ver a sus hermanos. Ella imaginaba a un grupo de niños y no a los adultos que tenía en frente. "Yo creía que eras una chiquita”, le dijo a su hermana al abrazarla.

 

 

Un proceso por trata y tráfico

El 31 de julio, Tomasita Machaca denunció ante el Ministerio Público a José O.R., Luis O.R. (hijo del mencionado) e Isabel O. R. (hermana del primero)   por trata de personas. María Eugenia R., la esposa de José, murió hace años.

La abogada que defiende a Machaca, María Gardeazábal, explicó que hasta ahora los sindicados no declararon ante la Fiscalía y teme que la situación dé un giro, ya que su cliente fue denunciada por robo a principios de julio.

La denuncia la presentó José O.R. y el fiscal Flavio Maldonado ya emitió un mandamiento de citación para la mujer de 54 años.

Este medio visitó el domicilio de los denunciados para conocer su versión de los hechos. Pero no se los encontró. 

Tomasita indicó que después de encontrarse con sus hermanos volvió a la casa de la calle 15 de Calacoto para recoger su ropa y pedir una remuneración económica. Pero le dijeron que no se llevaría nada y le obligaron a firmar un documento en el que ella  se declara responsable de haber dejado la casa sin previo aviso y sin que se le deba nada.

En el mismo también asegura que le devolvieron todas sus pertenencias, que en esa casa recibió todo el cariño de los niños y que sus familiares se harán cargo de los gastos de su salud.

"Me dijeron que si no firmaba esos papeles no podía sacar mis cosas y que meterían a mis hermanos a la cárcel. Yo temblaba de miedo y firmé”, dijo Machaca.

 

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