Encarcelan a sospechosa y aún no hay rastros de Carla y Jesús

Una de las imputadas por la desaparición de los jóvenes fue enviada al penal de Miraflores. Las otras dos investigadas recibieron la detención domiciliaria.
Encarcelan a sospechosa y aún no hay rastros de Carla y Jesús
Las dos investigadas con sus abogados durante la audiencia cautelar en La Paz . Foto:Sara Aliaga / Página Siete
sábado, 13 de enero de 2018 · 02:04

Sergio Mendoza  / La Paz


Graciela Cuti Tola, una de las imputadas por la desaparición de Jesús Cañisaire y Carla Bellot, fue enviada a la cárcel de mujeres en Miraflores. Ella fue imputada por complicidad en trata de personas al descubrirse que un chip registrado a su nombre se introdujo en el celular de Bellot el 3 de enero, dos días después de que se vio por última vez a los jóvenes. 
 
“La autoridad jurisdiccional determinó la detención preventiva de esta persona en el penal de Miraflores”, informó ayer el fiscal departamental de La Paz, Edwin Blanco.


 Cañisaire y Bellot asistieron a la discoteca Planta Baja la madrugada del 1 de enero. Eso es lo último que se supo de ellos. Pasaron  13 días y aún no  se conoce el paradero de los jóvenes.


A Coti la encarcelaron porque un chip telefónico registrado a su nombre se introdujo en el celular de Carla. Sin embargo, su defensa aseguró que no hay más indicios de responsabilidad contra su cliente, que en realidad ella nunca estuvo en poder de las pertenencias de la víctima y que el año pasado le robaron el chip por el que ahora la inculpan.


 Esa tarjeta SIM estaría en manos de un tercer desconocido hace meses, ya no de Coti. Su único error supuestamente fue no denunciar el robo del chip y no cancelar el registro a su nombre. 


 Uno de sus abogados manifestó en la audiencia cautelar que la Fiscalía en realidad debería investigar a los dueños de la discoteca donde asistieron los jóvenes, ya que en este establecimiento ilegal fue el último lugar en el que se los vio. 

La hermana de Coti, Amalia, también fue imputada por obstruir la labor de la justicia y recibió la detención domiciliaria. La Fiscalía señala que  se hizo pasar por su hermana para perjudicar las investigaciones, aunque la versión de la sindicada es que sólo fue a la Policía a averiguar por qué se la buscaba a su hermana.


La tercera aprehendida, imputada por complicidad en trata es Josseline Quisbert. Ella recibió ayer la detención domiciliaria en la ciudad de Oruro, pero también debe presentar garantes, tiene orden de arraigo y cada miércoles debe asistir a la Fiscalía de La Paz ante el registro biométrico. 


 Los cargos contra ella consisten en que el chip de Jesús fue utilizado el 3 de enero en un celular registrado a su nombre. Sus abogados señalaron que ese celular fue robado el año pasado y que, al igual que Coti, Quisbert no denunció el robo ni canceló el registro a su nombre. Ahora alguien  supuestamente utiliza ese aparato y el chip de uno de los jóvenes desaparecidos.


Todavía se busca a Cañisaire y Bellot. El fiscal  Marco Antonio Vargas indicó que se identificará a las personas que salieron de Planta Baja al amanecer del 1 de enero para que declaren y aporten alguna información.

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