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La festividad de Todos Santos culmina con música y fiesta

Paceños despiden a las almas en medio de ferias y bandas

Música, comida y juegos formaron parte de la despedida a las almas. La Policía y los guardias municipales controlaron la venta de bebidas alcohólicas.

Paceños despiden a las almas en medio de  ferias y bandas

Fotografía: Víctor Guitierrez / Página Siete. La fiesta se vivió en las casas y en el Cementerio para despedir a los difuntos que se fueron.

Sady Rojas /         La Paz
Según la tradición, las almas partieron ayer al mediodía después de visitar a sus familiares por un día. En el Cementerio General de La Paz, las familias despidieron a sus difuntos en medio de flores, frutas, puestos de venta y bandas. Una leve llovizna precedió la partida.
"Cada año vengo a despedir al alma de mi mamá. Ella falleció hace seis años. De allí aprovechamos de pasear con la familia y hacer jugar a los niños. Eso es lo lindo de los feriados, descansar y jugar con mis hijos”, aseguró Cristian Mollinedo, que junto a su dos hijos visitó el Cementerio al mediodía. Como él, muchos padres de familia aprovecharon el día de descanso para salir en familia.
Rumbo al Cementerio General,  las calles tenían un olor a chicharrón y pollo al horno. Los colores de globos y flores servían de entrada previa a una cuadra del camposanto. Algunos aprovechan para tomar una cerveza; sin embargo, "ya no hay borrachera cerca del Cementerio”, aseguró una de las vendedoras. La Guardia Municipal y la Policía controlaron el lugar pare evitar los excesos. Al llegar a la puerta principal, las personas pasaban de un lado a otro y algunos niños corrían jugando entre ellos.
"Mi padre falleció hace cuatro años. Él es  peruano pero ha vivido muchos años acá en Bolivia. Sus costumbres eran bastante parecidas a las nuestras, pero nosotros mantenemos la visión boliviana. Le armamos la mesa y ahora nos vamos a despedir”, contó Grover Pailluhuanca. Dentro del Cementerio las mesas tradicionales, los reziris, los mariachis y guitarreros dieron una despedida alegre a los difuntos.
 "Hoy es mi día más duro. Tocamos desde la mañana y no para. Ya he aprendido muchas más canciones de las que sabía a un inicio. Así también uno  consigue contratos”, afirmó Serafín Callisaya, guitarrero del Cementerio General desde hace 20 años.
 El artista explicó que en Todos Santos, el camposanto se llena de tal forma que no alcanzan los músicos para satisfacer la demanda del gran número de familias. "Antes éramos más guitarreros oficiales. Ahora hay muchos mariachis y conjuntos, pero ni así logran atender a todos los familiares el 1 y 2 de noviembre”, aseveró Callisaya.
 Con un poco de llovizna que se juntó con un cielo parcialmente nublado, las almas partieron una vez más a su lugar de descanso eterno. "El 2 de noviembre siempre llueve. Eso es signo de que las almas se van otra vez y les da pena dejar a sus seres queridos”, contó Laura Quisbert, que se despedía, una vez más,  de su hijo muerto hace 11 años.
Feria y ventas
Las vendedoras también obtuvieron beneficios del festejo de Todos Santos. "Me ayuda mucho. En día normal uno no consigue tanto, en cambio como es feriado estoy aprovechando de salir. Como salen muchos niños entonces los papás les compran. En feriados, desfiles y otras actividades así tengo buena venta”, afirmó Olga Mamani, vendedora de algodón de azúcar.
Ella, al igual que muchas otras vendedoras, aprovecha los feriados y las avenidas cerradas para ofrecer sus productos a la población. "Así siempre se llena. Instalan juegos, comidas... como si fuera una feria a la que la gente acude”, aseveró Mamani. La imagen, similar a la de la feria de alasitas, era notoria. "¡Compre, compre los nuevos planeadores!”, gritó una señora a sólo unos metros de la entrada principal del Cementerio. 

 La avenida Periférica, donde está el cementerio La Llamita, también se llenó de puestos de venta, bandas de música y fiesta.
Pese al control policial, las calles fueron un espacio para el baile y las bebidas. Unas sillas y unas cajas de cerveza bastaron para que los vecinos, junto a sus mesas tradicionales, iniciaran una fiesta  para despedir a los difuntos.
Hasta el momento en que este matutino estuvo en los dos cementerios, la Policía y los guardias ediles realizaron controles estrictos para evitar el consumo de bebidas alcohólicas a diferencia de anteriores gestiones.

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