La Paz, Bolivia

Sábado 19 de Agosto | 16:38 hs

Recuerde explorar nuestro archivo de noticias
El niño representa al sector Urkupiña

Marco Choque, de 12 años, es el Ekekito 2014

En la Ch’iti Feria de Alasita, 78 niños ofrecieron comida, artesanías y plantas.

Marco Choque, de 12 años, es el  Ekekito 2014

Fredd Ramos/ Página Siete. Los ekekitos cargados de víveres y maquillados, ayer.

Margarita Palacios / La Paz
Marco Antonio Choque, de 12 años, fue elegido ayer como el Ekekito 2014 en la tercera versión de la Ch’iti Feria de Alasita, que empezó la mañana de ayer en la plaza Eliodoro Camacho y termina hoy a las 16:00.
El menor,  que representa al sector Urkupiña, fue uno de los  20 ekekitos,  entre seis y 12 años, que  subieron al escenario con la bandera boliviana en sus sombreros, bigotes maquillados y cargados de víveres.
 Los niños bailaron al ritmo de la banda,   repartieron billetes al jurado y al público, y alegraron la mañana con cohetillos.
De algunos colgaban pequeños PumaKataris o teleféricos y de otros, autos de juguetes.
"Los jurados analizaron la indumentaria, la caracterización y la proximidad del imaginario que se tiene del Ekeko, es decir, tal como ha ido cambiando a lo largo del tiempo”, dijo el coordinador académico de la Escuela Municipal de Artes de La Paz, Fernando Ballesteros.
La elección del Ekekito se realizó en la Ch’iti Feria, que es una réplica de las distintas áreas de la Alasita, en la que 78 niños, hijos de los vendedores de la feria, ofrecieron y ofrecerán hasta hoy  plantas, cerámica, artesanía y una variedad de gastronomía.
El objetivo de la actividad es generar un espacio de encuentro entre niños y resaltar el paso de generación a generación de la Alasita, informó Ballesteros.
En uno de los puestos, las niñas Arlet y Mishel, de ocho años, con mandiles rosados, ofrecían frutas acarameladas y achocolatadas a dos y tres bolivianos.  
Otro de los expositores fue el chef Iván, de nueve años, quien vendía chairitos calientes en pequeños platos de barro, a 2,50.
Una de las expositoras más pequeñas fue Emily, de dos años, quien vendía gelatinas con crema chantilly en vasos pequeños,  a un boliviano. La mamá le ayudaba a servir el refresquito de mocochinchi y ella cobraba por cada vaso pequeño 50 centavos.
En el lugar se habilitó también un espacio de juegos,  donde los niños escribieron sus nombres con tizas de colores en el piso, colorearon con pinturas al agua,  saltaron la cuerda e intentaron insertar  la bola a las chocas de madera.
 En el sector de cerámica y artesanía participaron niños vendedores de diferentes departamentos de Bolivia.
Liz, una niña de siete años oriunda del municipio de Tarata (Cochabamba), fue  quien ofreció floreros,  joyeros y otros objetos en cerámica.
Hoy, a las 16:00, se elegirán los mejores puestos y se premiará con libros y productos  de las empresas auspiciadoras.
 

 

¿ TE GUSTA ESTA NOTICIA ?
Comentarios

También te puede interesar: