La niña que reía con cada bomba en Siria está a salvo en Turquía

“Están a salvo ahora. Salwa crecerá sin escuchar bombas”, fue el mensaje que tuiteó Mehmet Algan, un periodista amigo de la familia que vive en Turquía.
sábado, 29 de febrero de 2020 · 12:00:00 a.m.

EFE, AFP / Agencias

Salwa, la niña siria a la que su padre  le hacía creer que las bombas que caían en Siria era un juego, logró salir hace algunos días de ese país y escapar del horror de la guerra y ahora  se encuentra a salvo con su familia en Turquía 

“Están a salvo ahora. Salwa crecerá sin escuchar bombas”, fue el mensaje que el pasado martes  publico en Twitter Mehmet Algan, periodista amigo de la familia que vive en Turquía y que fue el impulsor de las negociaciones para que el gobierno de ese país acogiera a la niña y a su padre, reportaron diversos portales y diarios en el mundo.

Salwa y su padre están en la localidad turca de Altinozu, a donde ha ido a visitarla su alcalde para llevarle regalos. “Ya está en su nuevo hogar, donde será feliz para siempre”, escribió Algan.

 Según el portal Semana.com  la niña  tuvo la oportunidad de jugar por primera vez en Turquía con juguetes de verdad.

Salwa y su familia cruzaron el paso fronterizo de Cilvegozu para entrar en Turquía e instalarse junto a sus familiares en el municipio turco de Reyhanli. Sus allegados  recibieron a la niña con un avión de juguete y un zumo.

En declaraciones a la Agencia Anadolu, Abdulá Al Mohamed, padre de la pequeña  relató que los últimos nueve años fueron muy difíciles bajo los continuos bombardeos, pero que en Turquía se sentían a salvo.

“Aquí (en Turquía) no hay ruidos de aviones (de guerra) ni de bombas. No hay nada más que el trino de los pájaros. Quiero que Salva viva con los demás niños y estudie”, precisó.

 
En la provincia siria de Idlib es imposible escapar a la guerra, entonces la única manera que Abdulá Al Mohamed encontró para consolar a su hija, de tres años, es vivir los bombardeos diarios como un juego.

Un vídeo que mostraba a Salwa riéndose cuando escuchaba el ruido de las explosiones se volvió viral en las redes sociales, lo que atestigua la rutina diaria surrealista y amarga que viven los habitantes de la región de Idlib, objetivo de una ofensiva del régimen en el noroeste.

“¿Es un avión o un proyectil?”, pregunta el padre, mientras que un zumbido cada vez más fuerte se hace oír. “Un proyectil”, responde sonriendo  la niña. “Cuando llega, nos reiremos”, prosigue el progenitor.

En otro vídeo, Salwa está de pie en el regazo de su padre en el salón. Su risa sincera es provocada por el estruendo siniestro de una bomba lanzada por un avión. “Dime Salwa, ¿qué hizo el avión?”, pregunta el padre. “El avión vino y me reí mucho. El avión nos hizo reír, nos dijo: ríanse de mí, ríanse de mí”, contesta la pequeña.

Desde principios de diciembre, casi 900 mil personas, según las Naciones Unidas, en su mayoría mujeres y niños, han sido desplazadas por la ofensiva del régimen lanzada contra la provincia de Idlib y los territorios limítrofes, último gran bastión yihadista y rebelde en Siria.

“No se puede calmar a los niños cuando oyen el ruido de un avión o de un proyectil”, señaló  Abu Mohamed, padre  de familia. Inés, una niña muy menuda envuelta en un anorak oscuro con un gorro verde en la cabeza, es la más traumatizada de los cuatro niños que quedan en casa, explica su padre. “Por la noche, pone la cabeza debajo de la almohada para no oír el zumbido de los aviones”, contó.

El horror en la zona

  • Alerta Las organizaciones humanitarias no dejan de alertar sobre los traumas psicológicos que sufren los niños en Siria, que pierden sus hogares y sus escuelas, y a veces ven morir a sus familiares.
  • Conflicto  Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, desde mediados de diciembre más de 400 civiles han muerto, entre ellos 112 niños. Save The Children dice que desplazados viven en condiciones inhumanas.

 
 


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