“Uno de los grandes desafíos de la empresa familiar es la sucesión”

Según el especialista, este tipo de empresas son las que menos planifican la sucesión, un proceso que debería empezar cuando los hijos están en la adolescencia, lo que implica un potencial económico.
jueves, 23 de enero de 2020 · 12:00:00 a.m.

María Ortiz  / La Paz

Horacio Arredondo, experto en implementación estratégica en empresas familiares, asegura que este tipo de empresas tienen un gran potencial económico y son “el motor de la mayoría de las economías de Latinoamérica y del mundo”.

En una entrevista con Página Siete, Arredondo señaló que uno de los grandes retos de las empresas familiares es la planificación de la sucesión. Su recomendación es hacerlo con tiempo: “Esta parte en la adolescencia  se perfecciona en la adultez y al final viene un proceso donde la familia toma la gran decisión de sí el sucesor va a ser familiar o no”, explicó.

¿Cómo gestionar un negocio familiar para que sea exitoso? 

Lo primero, es reconocerse empresa familiar. Esto significa hacer el clic donde vos, como empresario, sin el apellido familiar, tomas la decisión de querer pasarle la empresa a la próxima generación. Cuando se da ese clic cognitivo, la empresa empieza a ser familiar.

Segundo, gestionar esa singularidad, que implica darse cuenta de que ya no es solo gestionar el negocio, sino que tengo que empezar a gestionar a la familia dentro del negocio y reconoces la necesidad de iniciar un proceso de sucesión, de tener claridad sobre los objetivos que se tienen como familia empresaria y, por lo tanto, de afrontar esos desafíos de una manera distinta a como haríamos si estuviéramos ante una empresa que no es familiar.

¿Cómo pueden las familias crear valor en sus empresas?

Primero hay que cambiar la lógica de empresa familiar a familia empresaria. Solo así soy capaz de darme cuenta de que ya el objetivo no es solo crear valor en la empresa, sino crear valor a nivel de la familia, lo que implica hacerse cargo de una riqueza a la que nosotros llamamos riqueza socioemocional, que es toda esa riqueza que la empresa te da por ser dueño. (…) 

De esta manera ya no solo hablamos de ventas, empezamos también a hablar de los valores de la familia, de la estrategia de la familia y de lo que ésta quiere hacer con sus negocios. Y hacerse la pregunta base, que hace al propósito de la familia empresaria, que es: ¿por qué queremos seguir juntos haciendo negocios? 

¿Cuán importante es contar con una estrategia de negocio?

Una estrategia es clave, pero antes de tener la estrategia de la empresa tenemos que tener la estrategia de la familia, lo que supone entender en qué etapa está ésta. 

En la familia vamos a tener miembros que están en una etapa de, por ejemplo, querer comerse el mundo, como las nuevas generaciones. Y otros que están pensando en su retiro. Lo importante es tener una estrategia de familia en la que los intereses de todos confluyan y preguntarse: ¿qué le tenemos que pedir a nuestros negocios? 

(…) Cuando uno entiende todo eso se va a la estrategia de negocio.

El dilema de la empresa familiar: ¿ser o no ser innovadora?

En ningún caso puede ser el dilema, debe ser la solución. Ahí lo que tiene que preguntarse la familia empresaria es cómo se prepara como familia para innovar (…)

Hoy la empresa familiar tiene que innovar y ahí las nuevas generaciones pueden tener un rol muy bonito, ya que son una fuente de innovación que está a disposición de la familia.

¿Dónde está la clave para garantizar la continuidad de una empresa familiar y que ésta perdure a través de las generaciones?

Lo primero es gestionar a la familia, que implica tener ámbitos de conversación separados de los familiares. Segundo, innovar. Y tercero, que esa innovación esté relacionada con segmentos de mercado que están cambiando cada vez más rápido. 

Hoy, las necesidades del consumidor se van transformando y ahí tienes una oportunidad de repensar tu modelo de negocio, repensar qué necesidades estás cubriendo. Muchas veces las empresas se quedan pegadas al status quo, que viene muy ligado al qué he hecho por toda la vida (…) 

Primero tienen que hacerse cargo de la familia y después deshacer el status quo. Esto último lo pueden desafiar desde sus capacidades instaladas: su marca, sus redes… tienen un capital intangible per sé que a muchos emprendedores les encantaría tener y que la familia no siempre aprovecha porque está más enamorada de su modelo de negocio histórico.

¿Cómo lograr una sucesión exitosa?

Uno de los grandes desafíos de la empresa familiar es la sucesión. Sin embargo, todos los estudios muestran que las empresas familiares son las que menos la planifican. 

La primera recomendación es hacerlo con tiempo. Un proceso de sucesión parte cuando los hijos están en la adolescencia: mostrándoles los negocios, el valor del ser empresario y el valor del esfuerzo (…)

Después, formarlos para que puedan ser dueños. Si su vocación viene por otro lado, que sigan con ella pero que sean conscientes de que tienen una empresa y que, tarde o temprano, va a ser de ellos. 

La sucesión parte en la adolescencia, se perfecciona en la adultez y después, al final, viene un proceso donde la familia toma la gran decisión de si el sucesor va a ser familiar o no. 

¿Qué otros retos enfrentan este tipo de empresas?

Además de los mencionados, atraer talento externo, sobre todo cuando una empresa empieza a crecer. Esto me va a permitir desafiar mis paradigmas, cuestionar mis ideas y ese status quo.

HOJA DE VIDA

  • Formación  Durante su carrera, se especializó en temas relacionados con estrategia e implementación estratégica, con énfasis en empresas familiares. 
  • Experiencia  En la actualidad es vicedecano de postgrado y profesor en el área de estrategia y dirección general en la Escuela de Negocios de la Universidad Adolfo Ibáñez (Chile).

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