La Serpiente Lunar llega esplendorosa a Chichén Itzá

lunes, 14 de octubre de 2019 · 12:00:00 a.m.

EFE / Mérida, México

El Castillo de Chichén Itzá registró la madrugada de ayer un fenómeno arqueoastronómico de belleza indescriptible: la bajada de la Serpiente Lunar, descubierta el 5 de abril de 1993 por el arqueólogo mexicano Víctor Segovia Pinto y el matemático Eddie Salazar Gamboa.

La magia que se percibía en el lugar, gracias al intenso color plata que bañaba la zona arqueológica de Chichén Itzá, en el estado de Yucatán, aumentó con la llegada del sacerdote maya Tiburcio Can May, quien a las 2:30 inició un ritual para pedir permiso a Uh (la Luna), los aluxes (duendes) y otras deidades de esa cultura milenaria.

“Fueron tan generosos que abrieron sus brazos para recibir bendiciones y darnos permiso para ver el descenso de la Serpiente Lunar, pero, a cambio, nos pidieron hacer un llamado a la humanidad: que luche por la paz”, declaró el sacerdote, quien el 17 de diciembre viajará a Rusia para recibir el solsticio de invierno, el 21 de ese mes.

El fenómeno de la Serpiente Lunar se registra dos veces al año. “Puede ser de abril a mayo o de septiembre a octubre, como en esta ocasión, que la diosa maya de la Luna, Uh, baja para agradecer la llegada de las lluvias y las buenas cosechas”, explicó.

“El fenómeno se registra con la luz de la Luna llena formando triángulos, en la misma alfarda donde desciende Kukulcán”, precisó el matemático Salazar, de 73 años, en alusión al fenómeno en que un efecto solar en forma de serpiente puede observarse al atardecer de los equinoccios de primavera y otoño, en la misma pirámide del Castillo de Chichén, ubicado en México.


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