La Canarinha aprovechó los errores

Lo destacable es que el cuadro del DT Hoyos buscó elaborar jugadas de peligro, pero faltó precisión en los toques. El equipo nacional todavía está en formación y eso se vio en el terreno de juego.
viernes, 7 de octubre de 2016 · 02:12
Paulo Apaza  / La Paz

La Selección nacional dirigida por Ángel Guillermo Hoyos demostró que le falta la sincronización de movimientos al momento de recuperar la pelota y esas fallas fueron aprovechadas por Neymar y compañía. Bolivia perdió por un contundente 5-0.

El DT se caracteriza por intentar hacer jugar a sus equipos de manera ofensiva, lo hizo con Bolívar (2011-2012), pero cuando se enfrenta a  jugadores que ganan en el uno contra uno se debe apelar a marcar de manera escalonada, aspecto que faltó en el cuadro nacional.

Cuando un equipo se lanza al ataque se expone, por eso se  debe apelar a jugar a la posición adelantada, pero hay que saber cuándo y en qué momento hacerlo. Los movimientos de los defensas centrales son fundamentales en ese trabajo y los laterales deben estar atentos para dar el paso adelante y evitar que el delantero rival enfrente al  arquero.

Bolivia intentó presionar delante de la línea media del campo de juego, lejos de la ubicación del portero Carlos Lampe, pero una falla en salida de Ronald Raldes derivó en el 1-0 y luego costó controlar el ataque del local.

Se cometió varios errores defensivos en el retroceso, en dos goles el lateral Marvin Bejarano habilitó a los delanteros locales y no se fijaba en la posición de sus compañeros, que apostaban en dejar adelantados a los brasileños.

Lo valorable del equipo de Hoyos fue que buscó elaborar jugadas ofensivas, pero el primer toque no era preciso y no se pudo encontrar jugadas de contragolpe. Se apeló mucho al pelotazo en busca del delantero Marcelo Martins, que logró generar algunos tiros libres que fueron desperdiciados.

La falta de sincronización de los movimientos defensivos se notó, es un aspecto que se debe trabajar y está claro que no se arma un equipo de la noche a la mañana.

Neymar es desequilibrante cuando enfrenta a un jugador. Su habilidad hace que los hinchas disfruten, pero cuando debe sacar las garras para apaciguar las patadas tiene la suficiente personalidad.

El "10” recibió varias infracciones de los jugadores nacionales pero reaccionó ante todos e incluso se marchó con una ceja rota. Está claro que cuando Neymar está en cancha no solo es el juego bonito.

Bolivia debe dar vuelta a la página y pensar  en cómo ganar a Ecuador el  martes 11.

 

 

Minuto 90
Sergio Apaza Director técnico

El resultado no debe generar miedos
 
La Selección, con Ángel Guillermo Hoyos en la conducción, está en etapa de reconstrucción de juego y estilo. Tal vez, como nunca antes, en este breve ciclo se vio, en los partidos con Perú y Chile, la idea fundacional consistente en salir a jugar ofensivamente, con mucha presión, dinámica con circulación, movilidad y toque. La búsqueda, en etapa experimental, generó inquietud en formadores de opinión, que antes de analizar el propósito en el cambio de estilo lanzaron advertencias acerca de los riesgos que supone la preferencia del entrenador.

En ese discurso se habla de salir a jugar de tú a tú como un riesgo desmedido, innecesario, porque esa lógica identifica como arriesgado todo lo que sucede en la proximidad del área propia. Se instala el miedo y se lo transmite porque la mejor propaganda es decir "me gusta la victoria”, sin otro fundamento y con desprecio por las formas. Todo equipo que se digne de ser llamado como tal debe ir de lo colectivo hacia lo individual, y no al revés. 

Bolivia todavía no puede sentirse un ejemplo de esto, aunque ha demostrado una gran fortaleza a partir de su esencia, desde la llegada de Hoyos revela en cada partido un convencimiento en sus ideas embrionarias y un engranaje en los movimientos que fueron capaces de suplir deficiencias de funcionamiento para nada menores. 

Pero Bolivia supo sostenerse por un núcleo que luce estable y que, a la vez, permite que el protagonismo se haya repartido en sus justas proporciones. En efecto, la confianza que traen los resultados y esa regularidad tan infrecuente en nuestro fútbol generan una atmósfera agradable para que todos rindan y se sientan importantes

Cuesta entender el partido de Bolivia. Cuesta entender el rol que quiso encarnar el equipo desde el inicio del partido, después de lo que había intentado contra Chile en Santiago, saliera bien o más o menos, a lo largo de los 90 minutos. Cuesta entender, porque pareció algo premeditado. Cuesta entender que este equipo, con estos jugadores, con cierto funcionamiento ya probado, haya cometido errores capitales contra un rival que no perdona ninguna, jugando o intentando jugar de igual a igual, pero, pecado capital, los goles de Brasil en el primer tiempo casi todos de contra ataque luego que perdemos balón y obviamente a un desequilibrio individual de Neymar y compañía que de todas maneras siempre llegó. Apareció la cultura futbolística del Scratch cómo un escudo de protección que Neymar en este partido siempre tuvo, porque agarraba la pelota a 60, 40 o 30 metros del arco y empezaba a sacarse hombres de encima, porque, además, siempre encontraba las descargas para asociarse, con laterales que siempre acompañaban, porque contó con un equipo que pudiera llevarle la pelota hasta los últimos 30 metros, como no había pasado con el anterior entrenador. Neymar necesita todo eso. Ahora, cuando no tiene todo aquello, tampoco aporta rebeldía: sin su escudo, Neymar se abstrae, se siente extraño, sin defensas, en un lugar desconocido. Y eso es algo que, en realidad, se sabía de antemano.
Bolivia presentó una línea de cuatro en el fondo, con dos laterales que pueden pasar fácilmente al ataque, contra Brasil intentaron pero faltó sorpresa. En el medio se puede decir que cinco jugadores, aunque dos son delanteros (Duck y Arce), para cortar la subida de los laterales, otro medio campista de creación (Campos) y sólo dos de marca (Melean y Azogue) y adelante "solo” Martins. Sin lugar a dudas es una propuesta arriesgada, por eso no queremos analizar desde el resultado sino desde la propuesta, y la respuesta de los jugadores, que nos puede dejar tranquilos, porque hay un equipo convencido, con personalidad, solidario y fundamentalmente fuerte de la cabeza.


 

AVISO IMPORTANTE: Cualquier comunicación que tenga Página Siete con sus lectores será iniciada de un correo oficial de @paginasiete.bo; otro tipo de mensajes con distintos correos pueden ser fraudulentos.
En caso de recibir estos mensajes dudosos, se sugiere no hacer click en ningún enlace sin verificar su origen. 
Para más información puede contactarnos

Más de
64
3

Otras Noticias