El Real Madrid goleó 4-1 a la Juventus y alcanza la Duodécima

Ronaldo (2), Asencio y Casemiro hicieron los goles. La Juve descontó con una chilena de Mandzukic. El Madrid es el primer club de la historia moderna de la Champions League en levantar dos títulos seguidos.
sábado, 3 de junio de 2017 · 14:53
ABC.ES/
El Madrid obtiene la Duodécima Copa de Europa, se dice pronto, en una final en la que sufrió solo en la primera mitad. Fue de la Juve y Mandzukic. La segunda, de Isco. Y en las dos, Cristiano, que ya puede mirar a la cara a Di Stéfano. Fue una de las mejores noches de la historia del Madrid.

La Juventus salió con un claro impulso ofensivo. La determinación de la que hablaba Allegri. Atacaba en 3-5-2 y defendía en 4-4-2. Quiso dejar la firma en el partido. Minutos 2 y 3, chuts de Higuaín y en el 6 otro de Pjanic que ya obligó a una gran parada de Navas.

La Juve acogotaba. Su repliegue no era simple «solidaridad». Las puntas molestaban, pero era la línea de medios la que parecía sellada con silicona. Mandzukic y Alves salían a por los laterales, de modo que la construcción quedaba para la bajada de los interiores. Modric y Kroos tenían que descender mucho. Fue Modric el que primero intervino, aunque de modo algo inconstante. La participación de Kroos iba a ser fundamental en el gol del Madrid. En esos minutos, al cuarto de hora, el Madrid se rehace, recupera el pulso, se quiere meter en el partido a partir de la iniciativa de sus dos motores en la media. Tenía problemas Casemiro, al que casi le sacan una amarilla que hubiera sido limitante.
 

En el 19 llegó el gol del Madrid, y vino de la iniciativa de Kroos. El Madrid sólo veía claridad cuando la Juve se dejaba algo en el ataque. Lo aprovechaba bien. Dybala perdió un balón y Kroos lo condujo con una desacostubrada diagonal de campo a campo, se apoyó en Benzema, tocó Cristiano, abrió a Carvajal en una jugada perfecta y rapidísima, y remató el mismo Cristiano de primeras. Goles en tres finales de Champions.

La Juventus acusó poco el golpe. Parecía que iba a irse del partido, pero se agarró. Higuaín sufría entre Casemiro y un Ramos magnífico. Pero hubo unos minutos extraños ahí. La Juve atacó y el Madrid se bastaba. Los centrales estaban bien, pero el equipo se aculó y al salir a la contra pareció partirse muy pronto. La defensa tan atrás parecía un riesgo, pero no deja de ser una marca de este Madrid, que sube y baja como las mareas.

La Juve siguió llegando muy fácil al área y en el 26 empató con una jugada por su izquierda. El centro lo cedió Higuaín a Mandzukic para una acción excelente: control de espaldas y chilena. Carvajal era poca oposición para el gigante.

El Madrid sufría por la banda de Carvajal. No solo por sus dificultades para controlar a Mandzukic, incuso para superarlo en ataque, sino porque al seguirlo aclaraba las subidas de Sandro, muy mal perseguido por la media. Esa banda fue un coladero esos minutos. Khedira llegaba por ahí, se descolgaba inteligentemente con la fijeza de un Pjanic estupendo. El Madrid buscaba a Barzagli. Su posición de lateral era una de las pocas debilidades italianas en esos minutos.

Como se intuía, el partido se decantaba por Marcelo. Es un termómetro. Estaba fallón, nervioso, superado por Alves. Por la otra banda, Mandzukic dominaba despóticamente sobre una franja enorme del campo. La mirada del partido era la suya, esos ojos en trance...

Terminó la primera parte con el balón en poder del Madrid, pero entonces la Juve se ordenaba. Se replegaba y en lugar de padecer parecía reencontrar una cierta tranquilidad. Se reseteaba defendiendo en su campo. Algo más era necesario.

Cambio de guión tras el descanso
La segunda trajo unos minutos de incertidumbre, por ver si el Madrid se metía en el partido. Hubo faltas. Isco, Kroos con tarjeta. Fricciones que denotaban la subida de temperatura del Madrid. Chutó Modric de muy lejos y estrenó a Buffon. El Madrid había subido su intensidad, Isco se enrabietó a caracoleos, tomó la iniciativa.

Marcelo centró un balón con peligro en el 57. Su aparición era otra señal. Pero fue Isco, sobre todo, junto al coraje del conjunto, el que impuso al Madrid en ese rato. El que le terminó de instalar en la final. Entre las dos líneas bianconeras se metió Isco como un esqueje, creciendo concéntricamente, con algo de vegetal. Un cuerpo extraño, distinto, en la organización italiana. ¡La flor era él! Clavaba el culo y de ahí nacía el Madrid, como una arborescencia, algo florenciente. Bonucci se le agarraba impotente.
 

Encimó el Madrid entonces y Casemiro chutó un rechace desde lejísimos, dio en Khedira y llegó el 1-2. Golazo que ya le marcó al Nápoles. Casemiro es veinte Stielikes.

Después, desatado el Madrid, llegó el tercero. La devastación. Superioridad por la derecha, con Modric hasta la línea de fondo, centro y remate de Cristiano, puntualísimo, delante de Bonucci y los demás. La Juve encajaba los mismos goles que había recibido en toda la competición.

Allegri movió un pobre banquillo, pero nada podía hacer ya. Era irremontable. El Madrid se gustó en momentos que quedarán en la memoria. No se puede pedir más. El Milán de Sacchi no bailaba con olés en las finales.

Entró Bale, cierre perfecto. La Juve acabó con diez. Marcelo bailó su conga y el cuarto lo marcó Asensio. Desquiciar a una Juventus no es fácil. El Madrid es casi tanta estructura, pero además es un vergel, una explosión de juego y futbolistas. Cualquier jugador puede ganarle una final. Es una supernova. Un equipo que a su modo ha acabado por merecer el adjetivo de total y que se declara de época.

Digámoslo en italiano: Zidane culmina su capolavoro. El Madrid ha terminado de romper la historia del fútbol. No se puede pedir más.
 
 Juventus-Real Madrid

JuventusBuffon; Barzagli (Cuadrado, m.64), Bonucci, Chiellini, Álex Sandro; Khedira, Pjanic (Marchisio, m.70); Dani Alves, Dybala, Mandzukic; e Higuaín.Real MadridKeylor Navas; Carvajal, Varane, Sergio Ramos, Marcelo; Casemiro, Kroos (Morata, m.89), Modric, Isco (Marco Asensio, m.82); Cristiano Ronaldo y Benzema (Bale, m.77).Goles0-1, m.20: Cristiano Ronaldo. 1-1, m.27: Mandzukic. 1-2, m.61: Casemiro. 1-3, m.64: Cristiano Ronaldo. 1-4, m.90: Marco Asensio.ÁrbitroFelix Brych (Alemania). Amonestó a Dybala (12), Pjanic (66) y Sandro (70) por el Juventus; y a Ramos (31), Carvajal (42), Kroos (53) y Asensio (90) por el Real Madrid. Expulsó a Cuadrado por doble amarilla (72 y 84).

 

 

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