Un asalto en el Centenario

El juez cobró un penal inexistente en contra de Bolivia y no anuló una posición adelantada de Fonseca en el segundo gol de los uruguayos, que vencieron por 2-1 a la Selección, un día como hoy.
miércoles, 12 de septiembre de 2018 · 02:00

Marco Mejía / La Paz

Hace 25 años, un día como hoy, el clima previo al partido que se jugó el 12 de septiembre frente a Uruguay también estuvo enrarecido y con muchas dudas. 15 días antes Bolivia se había encontrado con un infierno en Recife, donde cayó por 6-0 con Brasil, en Montevideo. El gran rival que tuvo la Verde fue la terna colombiana encabezada por el juez Armando Pérez Hoyos.

La diferencia de puntos que había sacado Bolivia al concluir la primera rueda se había acortado. Brasil estaba con la misma cantidad de puntos que nuestro combinado (10), a Uruguay no le quedaba otra que ganarnos para igualar la decena de unidades y llegar con vida a la jornada final. Ecuador (4) y Venezuela (0) estaban eliminados.

La primera polémica fue la presencia del golero Robert Siboldi que en la fecha anterior, con Ecuador, acumuló dos tarjetas amarillas y estaba impedido de jugar frente a la Verde. El arquero admitió que fue amonestado, pero la FIFA informó que el juez del partido no anotó el cartón en la planilla oficial y Siboldi jugó ante Bolivia.

En cambio, el equipo de Xabier Azkargorta viajó con dos bajas sensibles: Marco Etcheverry estaba lesionado y Marco Antonio Sandy se encontraba suspendido por la acumulación de tarjetas amarillas. Pese a su lesión, el Diablo fue incluido en la delegación.

El robo

Aproximadamente 60.000 personas llenaron el estadio Centenario. 5.000 eran bolivianos que se trasladaron desde Buenos Aires para alentar al seleccionado. Tal como pasó hace 25 años, la crónica del partido y el recuerdo que realizamos ahora, no puede ignorar el “robo a pito armado” que sufrió nuestra Selección de parte de Pérez Hoyos.

A falta de sólo dos minutos de haberse iniciado el partido, Daniel Fonseca fue trabado fuera del área, pero el juez colombiano cobró la pena máxima que luego fue convertida por Enzo Francescoli. De nada valió los reclamos de los jugadores nacionales. La intención de Pérez Hoyos era desbaratar al seleccionado desde el inicio, pero el equipo del Bigotón no se vino para abajo, comenzó a tocar la pelota y a apoderarse del medio terreno. Sobre los 23 minutos vino un tiro libre de Erwin Sánchez que envió un disparo potente al arco defendido por Siboldi que soltó el balón y William Ramallo arremetió con todo para empatar el lance.

Cumplidos los 45 minutos reglamentarios de la etapa inicial, el árbitro decidió un tiempo de adición, pero nunca especificó cuánto más se jugaría. Cuando se disputaba el sexto minuto, Francescoli envió un tiro libre, Fonseca quedó en posición adelantada y derrotó a Trucco. El árbitro convalidó la jugada en una acción deliberada en contra del seleccionado nacional que veía impotente la actuación de Pérez Hoyos que luego hizo jugar el primer tiempo hasta el minuto 53.

La vergonzosa actuación prosiguió en el segundo tiempo. El colombiano cortaba todas las jugadas de gol que producía Bolivia para impedir el empate. La más clara fue de Luis Cristaldo al que le cobró una posición adelantada cuando llegaba la igualdad y la clasificación.

Para ponerle una cereza a la torta, el juez expulsó injustificadamente a Juan Manuel Peña que fue agredido por dos uruguayos, uno de ellos Aguilera, quien también vio la roja.

Los uruguayos terminaron el partido defendiendo la ventaja de un gol y con la ayuda de Pérez Hoyos igualaron las 10 unidades de Brasil y Bolivia, en una tarde en la que se veía que la FIFA le ponía piedras en el camino a la Verde.

6
45

Otras Noticias