Adiós a Forlán y a una década celestial

El uruguayo se despidió de su rol de futbolista. Ahora afronta la faceta de DT de Peñarol.
domingo, 29 de diciembre de 2019 · 00:00

Concepción M. Moreno  / Montevideo

 Ayer era 28 de diciembre, pero no fue una inocentada: Diego Forlán deja los terrenos de juego, al menos como futbolista profesional, y afronta desde ahora una nueva faceta en su vida, la de entrenador. Y debuta nada menos que con Peñarol, uno de los dos grandes del fútbol uruguayo y el equipo que siempre amó.

Ayer se disputó un encuentro amistoso en el que, por un lado, jugó con la selección uruguaya que fue cuarta en el Mundial de Sudáfrica 2010 y ganó la Copa América 2011 y, por otro, con un equipo (Amigos de Forlán) integrado por futbolistas internacionales e incluso el golfista español Sergio García.

De su paso por España y por la Celeste, de sus recuerdos profesionales y hasta de gustos literarios y musicales conversó con EFE en un exclusivo hotel de Montevideo horas antes de la disputa del encuentro en el mítico Estadio Centenario.

 Cierra 22 años de carrera profesional. ¿Con qué recuerdo se queda y qué le ha quedado en el debe?

 En el debe nada, porque es mucho más de lo que hubiera imaginado. La verdad es que es un privilegio el hecho de poder vivir de esta profesión durante tanto tiempo y jugar a un alto nivel en lugares por todas partes del mundo.

Hizo una parte importante de su carrera en dos clubes españoles, Villarreal y Atlético de Madrid, en los que dejó huella. ¿De qué manera sigue vinculado a ellos?

Sigo en contacto con LaLiga. Hoy tengo la posibilidad de ser uno de los embajadores de La Liga de España. Me pone muy feliz, me enorgullece. Con respecto a Villarreal y Atlético de Madrid he trabajado con ellos simultáneamente. Guardo mucho cariño. Muy agradecido por la oportunidad de poder vestir sus camisetas y haber disfrutado, no solo de estar dentro de dos muy lindos clubes, sino en muy lindas ciudades y de vivir un poco más la vida y el día a día de cada ciudad, que son totalmente diferentes.

¿Qué supone que, a partir de usted, quedase instaurado el grito “u-ru-gua-yo” en el Vicente Calderón y luego continuase con Godín y Giménez?

Ese grito obviamente ya estaba, ya habían pasado varios uruguayos por el Atlético de Madrid, pero bueno... continuar ese grito. Hasta hace poco, que tuve la oportunidad de volver, me hicieron un homenaje, y para mí es muy lindo que te reconozcan después de lo que uno vivió tantos años en el Calderón. Muy agradecido.

Tres jugadores y tres entrenadores que le hayan marcado.

Entrenadores mi padre (Pablo Forlán), (César Luis) Menotti y el Maestro (Óscar Washington Tabárez). Jugadores me gustaba mucho Marco van Basten, en su momento también Maradona y me acuerdo a los 17 años cuando estaba empezando Ronaldo, el brasilero, en Cruzeiro y tuve la ocasión de verlo y ya veías que era un jugador diferente y despegado sobre los demás.

Siempre presumió de que le gusta leer. ¿Algún libro o autor que le haya marcado?

Leí muchos. (Sonríe al recordar la anécdota) Me acuerdo de uno que fue interesante leerlo, estábamos en el año 99 allá en Nigeria (Mundial sub 20) y no había televisión ni nada. Menos mal que me llevé el libro: Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez. Valió la pena, era importante leerlo porque había muchísimos personajes. Tengo ganas de volver a leerlo porque me va a llevar otra vez a aquella época. Después he leído muchísimo más de él y de otros autores. Sigo leyendo a día de hoy, pero ese libro te lo digo por lo que fue el momento y la casualidad de que me llevé aquel libro grande porque nos quedamos hasta las semifinales y no había nada para hacer. Todas las noches era escuchar algo de música con mi compañero de habitación, que era Chevantón, o leer un libro.

 

 

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