¿Dónde se debía jugar la final de la Copa Sudamericana 2004?

Conmebol dijo que hubo un error de transcripción en el fixture original. Bolívar y Liga de Quito coincidieron en que Brasil y Argentina hicieron valer su peso.
lunes, 09 de diciembre de 2019 · 00:03

 Marco Mejía / La Paz

Desde hace casi 15 años se ha instalado en el ambiente futbolístico la versión  que Bolívar y su expresidente Mauro Cuéllar estuvieron involucrados en una “rara concesión” a Boca Juniors para cambiar el partido de la final de la Copa Sudamericana 2004 al estadio de la Bombonera, en Buenos Aires. ¿Qué pasó?

La Confederación Sudamericana de Fútbol explicó que fue un malentendido. Conmebol  definió en su momento como “un error” que, según un informe de ese ente,   costó el cargo a un par de administrativos.   

El torneo se sorteó el 19 de abril en uno de los salones del Hotel Excelsior de Asunción. A través de su página web y de su revista oficial, la Conmebol, en su edición 84 de mayo y junio de ese año, dio a  conocer el desarrollo total de las llaves desde las fases preliminares  hasta la conclusión del certamen.

Cuando Bolívar eliminó primero a Aurora y luego a la Universidad de Concepción de Chile, recién cobró interés qué pasaría si se le ganaba a Arsenal y si después se superaban las semifinales para llegar a la ansiada final. El cuadro de desarrollo que planteó Conmebol disponía que los celestes disputen hasta el último el primer juego de visitantes y definan la llave en casa.

El momento que  se conocieron a los cuatro semifinalistas, Conmebol modificó sus llaves en su sitio web y haciendo cálculos Bolívar ya no jugaba el último partido en La Paz, sino en condición de visitante, en Buenos Aires o Porto Alegre. Fuentes que fueron parte de esa gestión explican que ahí vino el primer reclamo de la dirigencia celeste a Conmebol haciendo conocer lo que se había dispuesto en abril en las publicaciones oficiales anteriormente citadas. La entidad sudamericana calló porque calculaba que los celestes serían eliminados en la llave por la Liga de Quito y todo quedaría nada.

Bolívar empató a un gol en Quito y ganando en La Paz estaba en la final, extremo que sucedió posteriormente. Boca había eliminado al Inter brasileño y esperaba conocer si Bolívar o Liga sería su rival en la final del torneo.

El equipo ecuatoriano llegó la noche del 1 de diciembre a La Paz encabezado por  su presidente Alfonso Rodríguez y se pactó para el día siguiente una reunión con Mauro Cuéllar en el Hotel Radisson, donde se alojó Liga, para hacer una carta conjunta a Conmebol,  ya que si los ecuatorianos vencían a Bolívar, también reclamaban el derecho de jugar el partido final en Quito.

Los dos presidentes coincidieron en señalar que Boca e Inter mostraron su peso en Conmebol, con Julio  Grondona y Ricardo Texeira, para modificar la sede de la final. Cuéllar y Rodríguez enviaron una nota, antes de que se defina al finalista, reclamando la “profunda preocupación por el cambio intempestivo de la localía del encuentro final”. La misiva se envió a Nicolás Leoz, extitular de Conmebol, del fax del citado hotel, antes del mediodía cada club hizo lo propio a través de sus respectivas asociaciones.

Cerca de  la reunión se encontraba el DT  de Liga,  Juan Carlos Oblitas, quien respaldó a los dos presidentes y comentó que “es una barbaridad lo que hacen, la final debe ser en La Paz o Quito”. La respuesta de Leoz llegó horas antes del partido y mencionaba “que el error se debió a un error de transcripción”. Hubo disculpas y un llamado de Romer Osuna, extesorero de Conmebol, a Cuéllar, manifestando lo que había pasado.

Cuando Cuéllar  fue acusado  de “vender” la sede a Boca Juniors, se justificó que nadie podía asegurar que la Academia iba a ser el finalista.  Liga pudo acceder a esa instancia y estuvo cerca de igualar la serie en La Paz. “Boca no pudo habernos comprado a los dos como dice la gente, era imposible, no sabía a quién enfrentaría”, mencionaba Cuéllar.

Entre los pocos periodistas que conocieron  estos detalles se encontraba el profesional  que cubría  Bolívar  en el desaparecido periódico La Prensa. Ese diario publicó estos datos en el suplemento Acción, en el que se detallaron  todos los pormenores de esta historia.

La planilla del equipo celeste era de $us 90 mil

La planilla mensual del cuadro de Bolívar en 2004 no pasaba de los 90.000 dólares; sin embargo, era el equipo más costoso del fútbol boliviano por la calidad de jugadores que integraban el elenco que llegó a la final de la Copa Sudamericana.

En enero de 2004, el directorio que encabezaba Mauro Cuéllar Caballero contrató los servicios de José Alfredo Castillo, Róger Suárez y se logró  el retorno de Marco Etcheverry. A ellos se sumaban otras figuras como Óscar Sánchez, Marco Sandy, Gonzalo Galindo, Limberg Gutiérrez, Julio César Ferreyra, Horacio Chiorazzo, Rubén Tufiño, Luis Gatty Ribeiro y Percy Colque.

Según fuentes que fueron parte de la administración que lideró a la Academia hace 15 años, el objetivo central era pasar de fase en el grupo en el que estaban otros equipos como Boca Juniors, Colo Colo y el Deportivo Cali. Los celestes no pudieron cumplir su cometido y se produjo un desfase en la parte económica para el segundo semestre del año.

La Sudamericana no tenía el mismo régimen de premios que la Libertadores, pero si el equipo avanzaba de fases los premios se incrementaban y serían de ayuda para cumplir los compromisos económicos.

El equipo se negaba a viajar porque reclamaba dos sueldos

Antes de jugar ante la Universidad  de Concepción de Chile, el equipo se negaba a viajar por estar dos meses impago, fue un momento clave para que la dirigencia haga entender al plantel celeste  que accediendo a  esa fase y la siguiente con Arsenal de Argentina las cosas podían equilibrarse y los jugadores entendieron el desafío y consiguieron el pase a la gran final.

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