Historia de siempre

lunes, 04 de marzo de 2019 · 00:01

Ramiro Sánchez / El Panamericano Deportivo

La eliminación de Guabirá de la Copa Sudamericana acaba de costarle el cargo a Ronald Arana y con esta salida se confirma que la presente temporada es una de las más críticas en materia de confianza para los entrenadores del país.

En el último tiempo, se vive una cultura más resultadista y ello hace menor el margen de tolerancia y respaldo hacia los técnicos. Es entendible que los aficionados reaccionen al calor de las derrotas, no así los directivos, quienes deben inspirar sus decisiones en otros factores más que la corriente de opinión.

Un medio con las particularidades del fútbol boliviano requiere más bien la consolidación de un verdadero proceso. Tomemos como ejemplo a Blooming, que luego de años de sequía, hoy brilla en el podio del torneo. Recordemos que cuando la crisis se hacía insostenible, se volcó la mirada a los jóvenes de la cantera y se apostó por un técnico con experiencia en la promoción de nuevos valores como es Erwin Sánchez. Contra viento y marea la dirigencia respaldó al DT y hoy Blooming cosecha esos frutos con un equipo candidato a pelear el título y los réditos económicos que dejó el traspaso de varios jugadores.

 La experiencia de la academia cruceña podría inspirar a clubes como Wilstermann, Sport Boys, Oriente, San José y al propio The Strongest, a analizar con cabeza fría cambios en la dirección técnica de sus planteles. Quizás es más importante definir a dónde se apunta en la gestión.

Con objetivos serios y con evaluaciones a mediano plazo más técnicas que impulsivas, se podría determinar el respaldo o no a los cuerpos técnicos, caso contrario, cualquier medida seguirá rayando con la improvisación, algo muy común hasta ahora en el fútbol boliviano.

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