Polémicas que marcaron el clásico sudamericano

Brasil y Argentina tuvieron más de un centenar de encuentros en la historia del fútbol mundial, muchos de ellos avivan la llama que existe en los dos bandos.
martes, 02 de julio de 2019 · 00:00

EFE  / Belo Horizonte

Brasil y Argentina, que hoy se juegan en el estadio Mineirao de Belo Horizonte el pase a la final de la Copa América, han cimentado su rivalidad durante 105 años y más de un centenar de partidos. Una disputa marcada por polémicas que perduran en el tiempo.

 Pelé o Maradona (y ahora Messi)

Aunque para el común de los mortales equivale a elegir entre papá o mamá, Lennon o McCartney, brasileños y argentinos nunca se pondrán de acuerdo sobre cuál es el mejor jugador de la historia. Los brasileños lo tienen claro, Pelé, ganador de tres mundiales, autor de más de mil goles. Los argentinos oponen a sus argumentos la Copa del Mundo del 86 de Diego, el mejor gol de la historia o el guante de seda que llevaba en su pie izquierdo.

Para añadir más morbo, la irrupción de Messi ha abierto una tercera vía. Cinco Balones de Oro, seis Botas de Oro y un rendimiento al máximo nivel durante casi tres lustros le convierten para muchos en el mejor. Lo dijo en esta Copa América el seleccionador venezolano Rafael Dudamel y lo aseguró también el central brasileño Thiago Silva, aunque aclarase: “el mejor de la historia de los que he visto jugar”.

La “Batalla de Rosario”

Lo llamaron la “Batalla de Rosario” por la violencia extrema con la que se emplearon argentinos y brasileños. Fue el 18 de junio de 1978, en el partido que los enfrentó en la segunda fase del Mundial. Entonces, una segunda liguilla enviaba al primero de grupo a la final y al segundo al tercer puesto. 

Quien ganase aquel encuentro se aseguraba prácticamente una plaza por el título. Y aunque sobre el terreno de juego había jugadores extraordinarios (Ardiles, Kempes, Zico, Dirceu), las dos selecciones se dedicaron a darse patadas. El partido terminó 0-0 y con un único perdedor, el fútbol.

 

El “agua bendita de Turín”

Catorce años después del Mundial de Italia’90, lo desveló Maradona en un programa de televisión. La denuncia del lateral brasileño Branco, que aseguraba haber comenzado a sentir mal tras beber el agua que le ofreció el masajista argentino tenía fundamento.

Carlos Salvador Bilardo ordenó que se disolviese Royphnol, un sedante, en una de las botellas con agua, identificada con un código de colores. Tras una falta en la banda de Ricardo Rocha a Pedro Troglio, con el juego parado, y ante el fuerte calor que hacía en Turín, los jugadores fueron a la banda a beber agua. Branco bebió de la botella con sedante que le ofreció el masajista argentino y se volvió más lento. La Albiceleste se impuso gracias a una geniallidad de Maradona. 

La mano de Tulio (o de la Virgen María)

“Los Argentinos están llorando hasta hoy. Está bien, pero ellos no pueden reclamar porque no reclamaron con la mano de Maradona en el 86. Fue la Mano de Dios. La mía, la de la Virgen María, a quien yo amo más que a Dios”. El brasileño Tulio Maravilha aún recuerda orgulloso en las redes sociales su acción más polémica. La mano que le sirvió para bajar el balón en la final de 1995 y marcar el gol de un empate (2-2) que daría paso a una tanda de penaltis en la que Brasil se impuso.

Publicaciones, declaraciones, cánticos... la llama se alimenta constantemente

La llama de la rivalidad es eterna. Avivada desde 1920, cuando una publicación satírica del diario Crítica, con una viñeta en la que llamaba monos a los brasileños.

Desde entonces, cada poco, alguna declaración se encarga de alimentar la polémica. Pelé,  publicó un tuit con una imagen junto a Di Stefano y el texto: Él era tan bueno que podía haber sido brasileño, o Roberto Carlos, que aseguró: “Si Messi fuera brasileño ya habría sido campeón del mundo”.

La afición también ha elegido a su máximo rival como centro de sus cánticos. Si los brasileños se paseaban por Corea cantando No llores por mí Argentina, tras ser eliminada la Albiceleste en la primera fase, los argentinos respondieron en 2014 con el célebre Brasil, decime qué se siente, teniendo en casa a tu papá, con una versión muy libre del Bad Moon Rising de la Credence Revival Clearwater.

 

 

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