Dellien apela al psicólogo y el yoga para dar un nuevo salto

El tenista boliviano avanzó a la segunda ronda, donde hoy lo espera el ruso Daniil Medvedev que ocupa el puesto cinco de la clasificación internacional ATP.
miércoles, 28 de agosto de 2019 · 00:00

Sebastián Fest  / Nueva York

  “Mira, se me pone la piel de gallina”, dice Hugo Dellien, y sonríe con algo de nervios. El boliviano está en Nueva York, feliz por haber ganado por primera vez en su vida un partido en el cuadro principal del US Open, pero su mente acaba de volar a esos días de gira por toda Bolivia. Trinidad, La Paz, Santa Cruz, Cochabamba...  Todos querían ver al mejor tenista de toda la historia del país, todos querían abrazar y felicitar al jugador que en 2019 sacó a Bolivia del estado de paria del tenis mundial.

“Es que fue todo muy rápido, muy loco”, explica Dellien a Página Siete en Nueva York. “Porque pasé de ser un chico que jugaba bien al tenis a alguien que muchos dicen que es el mejor deportista del país hoy en día”.

Es bueno que Dellien genere la fuerza mental para lidiar con ese afecto de sus compatriotas, porque  sumó el hito de pasar a la segunda ronda en Nueva York, uno de los cuatro torneos del año, sobre cemento, una superficie a la que toda la vida miró con desconfianza.

“Yo no soy un jugador de canchas duras, mentalmente me cuesta un poco. Nos bajamos del torneo de Winston-Salem para tener más tiempo para entrenar. Y estoy muy satisfecho, porque nunca me había sentido cómodo en cemento”, explicó el jugador tras derrotar 6-3, 6-4, 2-6, 2-3 y abandono al surcoreano Soon Woo Kwon, que llegaba desde la fase clasificatoria y pagó el esfuerzo físico. De 21 años y 90 del ranking mundial, Kwon no parecía un rival precisamente difícil para Dellien, 84 del mundo. Pero lo era.

“Yo sabía que era un partido difícil, porque él venia de tener muy buenos resultados en Los Cabos. El tema con el cemento es que a mí me afecta en la movilidad. En arcilla soy un jugador que juego un poco atrás, corro. En cemento me costaban mucho los pequeños pasos de ajuste. Es cierto que antes no necesitaba jugar en cemento, porque jugaba todos challengers. Pero ahora voy a hacer pretemporadas en cemento, quiero jugar en cemento al mismo nivel que juego en arcilla”.

Su próximo rival, el ruso Daniil Medvedev, es uno de los jugadores de moda y flamante “top ten” del ranking mundial. Un desafío de otro calibre.

“Viene con mucha confianza, con resultados muy buenos en todas las superficies todo el año. Lo voy a disfrutar, voy a tratar de entrar con mentalidad ganadora”.

Esa mentalidad que fue construyendo desde febrero, cuando al llegar a cuartos de final en Río de Janeiro se convirtió en el primer boliviano en 35 años en ganar un partido del circuito de la ATP. Luego seguirían los éxitos, con cuartos de final en Sao Paulo y Ginebra, títulos en torneos challenger y la segunda ronda de Roland Garros, entre otros. Una vez que terminó su participación en París, Dellien, que vive y se  entrena en Buenos Aires, volvió a Bolivia tras varios meses de no pisar su país.

“Me recibieron como a un político. En Trinidad, mi ciudad, se formó una caravana desde el aeropuerto a la ciudad. Fue muy, muy lindo. Lo cuento y se me pone la piel de gallina. No llegué a ver al Presidente en La Paz, pero en Twitter siempre me felicita. Todo el país está muy orgulloso. Me recibieron en La Paz, Santa Cruz, Cochabamba... La gente me iba diciendo que si había estado en un sitio no podía dejar de ir al otro. Tuve que hacer una pequeña gira. Todo eso lo hice tras Roland Garros, y  eso desgasta, porque todo fue nuevo, quizás no lo supe manejar de la mejor manera”.

“En la gira de mitad de año en polvo de ladrillo quizás no me fue mal en resultados, pero mentalmente me había caído y no sabía manejarlo. Es todo un proceso el pasar de que nadie te vea a que todo el mundo esté pendiente de vos. Y ganar un partido ya no es suficiente, quieren que ganes más”.

“Entonces decidí comenzar a trabajar con un psicólogo, Juanjo, argentino, que también trabaja con Leonardo Mayer y con Federico Delbonis. Yo no era una persona de trabajar mucho con psicólogo, porque soy muy reservado y me cuesta, pero esta gira me hizo dar cuenta que necesito eso. Y también estoy haciendo yoga para estar más tranquilo. Quiero progresar, ser mejor tenista, y sé que esto me va a ayudar en ese objetivo”.

 

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