Wilstermann, título 15 teñido de rojo, iguala a The Strongest

En el profesionalismo, desde 1950, Bolívar es el equipo con más coronas, 29. El Rojo y el Tigre son segundos (15), Oriente y Blooming comparten el tercer puesto (5) y San José está en el cuarto lugar (4).
jueves, 2 de enero de 2020 · 00:04

Carlos D. Mesa  / Historiador y expresidente de Bolivia

Wilstermann se veía venir desde el primer partido… Y vino, fue campeón fuera de cualquier duda o discusión. Algo más, con este título empareja a  The Strongest  en número de torneos nacionales del profesionalismo con 15 coronas igual que los atigrados. Los rojos siguen haciendo historia para Cochabamba y para Bolivia.

Fue un torneo de tres desde el vamos, los dos gigantes paceños y los aviadores. Salvo algún tropezón menor el Rojo mantuvo lo más importante, coherencia y regularidad.

Chávez con  el trofeo de campeón del torneo Clausura. 
Foto: APG

La vergüenza, un torneo con cosas como esta:  Aurora  envía un equipo juvenil para enfrentar a  Bolívar. Terminado el primer tiempo pierde 5 a 0 y arguye “indisposición fuerte” de sus jugadores para forzar a la suspensión del partido por razones reglamentarias (menos de 7 jugadores en cancha).   Sport Boys  opta por lo más sencillo, no ir a Potosí a enfrentar a  Real Potosí  y santas pascuas. Ambos casos debieran conllevar automática pérdida de la categoría. El reglamento -para variar- no especifica nada sobre el primer asunto, por ejemplo la obligación de cada equipo de presentar los 11 titulares y cuando menos cinco suplentes, de lo contrario no puede empezarse el partido. En cuanto a lo de  Sport Boys, ahora se esgrime una norma increíble que no sólo le quita la categoría al equipo infractor, sino que les quita los puntos y goles a todos quienes han jugado con ese equipo. Un total disparate reglamentario. ¡Ese es el fútbol profesional boliviano!

43 goleadas en el campeonato  marcan diferencias y agravan el perfil de un torneo totalmente desequilibrado, 6 más que en el torneo anterior. Los clubes más goleadores:  Bolívar  con 9 goleadas a favor,  The Strongest 8,  San José  6  y  Always Ready  5.

Revisemos las goleadas más abultadas:  The Strongest 7 Sport Boys 0, San José 7 Destroyers 0, Wilstermann 7 Destroyers 1,  Always Ready 6 Destroyers 0, Bolívar 6 Blooming 0, Bolívar 7 Guabirá 2, The Strongest 6 Blooming 1, San José 6 Aurora 1, Nacional Potosí 5 Blooming 0, Bolívar 5 Guabirá 0, Real  Potosí 5 Destroyers 0 y Bolívar 5 Aurora 0.

Los clubes grandes que fueron goleados:  Blooming  siete veces,  Oriente  una vez y  Bolívar  una vez. Veamos los goles anotados por cada equipo:  Bolívar 74 goles a favor (2,84 por partido),  The Strongest  72 (2,76)  y  San José  62 (2,38). En goles en contra:  Destroyers  66  (2,53),  Real Potosí  57 (2,19) y  Blooming  55  (2,11).

El número de derrotas de los punteros es ilustrativo. El campeón sólo perdió 2 veces y empató 6. El subcampeón perdió 3 veces y empató 6. Lo de  The Strongest  es la paradoja perfecta. Un torneo muy bien jugado, una expectativa importante para ser campeón y un subcampeonato como corolario. Nada de qué quejarse, salvo que el Tigre sólo puede celebrar si es campeón y, lo increíble, se convierte en poseedor inamovible de un discutible récord, ser el eterno subcampeón. ¡Seis torneos seguidos en el segundo lugar! Es demasiado.

Después de haberse desprendido de  Pablo Escobar, volvió a apostar por  Mauricio Soria, el temperamental pero eficiente DT que volvió a dirigirlo con acierto.  The Strongest  es quizás el equipo más regular de la División Profesional. Tiene a un  Daniel Vaca  (a pesar de su ausencia en algún partido) que es ya leyenda, el veterano  Marteli,  Sagredo  y su calidad cada vez más firme,  Wayar  y sobre todo  Castro  el pilar del medio campo, más un  Jair  que sin ser un dechado de virtudes es un gran goleador. Así, sin más ni menos, los aurinegros están donde están.

No perdió el título porque no pudo alcanzar la punta, pero pudo obtenerlo. Y en los últimos campeonatos tiene a  Bolívar como víctima propiciatoria, un empate en la primera rueda y un sonado triunfo que, de nuevo, valió congelar la esperanza del título celeste 3 a 2, cuando estaba con el marcador en contra. Eso sí es celebración pura.

Juan Miguel  Callejón se despide de Bolívar, el sábado 28 de diciembre en el mítico Siles. 
Foto: Freddy Barragán / Archivo Página Siete

Los otros

No es la primera vez.  Bolívar  ha perdido títulos cantados, baste recordar el Apertura 2015 y el Apertura 2016. Su tercer lugar fue inmerecido en el balance, pero merecido por las dubitaciones. ¿Cuándo perdió el título?, muy probablemente en ese lamentable 1-4 como local frente a  San José, pero remató el desastre en su derrota por 3 a 2 frente a  The Strongest. Otra vez el Tigre como verdugo. Nada que decir, a pesar de que el partido, muy bueno, pudo ser para cualquiera.

Se va  Callejón  de un equipo de lujo, fue el mejor, ha sido una de las figuras celestes de los últimos años.  Jusino  aparece para tomar en cuenta atrás,  Saavedra  siempre referente y el Conejo  Arce, ya sólo se lo piensa como bolivarista. De su DT  Vigegani  poco que decir, es insólito un equipo de este tamaño cambiando de técnico como de camiseta.

San José  está para cosas importantes, mejora en relación  con torneos anteriores. A pesar de sus problemas internos, los de la V azulada mostraron categoría y están para más. Si hay que destacar a alguien es al Caballo  Saucedo, un cuarentón que no para de perforar redes. Pero no podemos olvidar en este cuadro ni a  Lampe  ni a  Sanguineti.

Para  Always Ready, el segundo campeonato fue un acontecimiento. Mejoró notablemente su rendimiento. Obtuvo una seguidilla de victorias de visitante que, en conjunto, y aunque parezca increíble, lo mostraron como mejor visitante que local a pesar de su ventaja comparativa por jugar en El Alto. Cambió de técnico,  Sebastián Núñez  por  Baldivieso. Para destacar a su pilar central,  Galindo, a su asentado goleador  Algarañaz,  a  Cristián Árabe  y el incansable y veterano  Ovejero.

En 2020 el CAR vuelve a una copa internacional después de ¡52 años!, esta vez a la  Sudamericana. 

Oriente, Oriente… sexto lugar, mejora un puesto por campeonato, pero estar un poquito por encima de media tabla no es suficiente. La noticia fue la presidencia del club a cargo de la gran figura de la Selección de los último años  Ronald Raldes. Santa Cruz y sus clubes es un misterio insondable.

Nacional Potosí, en bajada, nada que ver con el anterior campeonato. De más a menos hasta perder de modo insólito un cupo internacional en el último partido, derrotado como local por  Always Ready.

Blooming  sufrió lo indecible, no sólo por su octavo lugar, sino por la seguidilla de goleadas en contra, la más alta en muchos años, siete goleadas en 26 partidos con un 6 - 0 frente a  Bolívar  y 6 - 0 ante  The Strongest  como sus dos peores resultados. 

Royal Pari dejó de ser el equipo revelación para, con su noveno puesto, navegar sin pena ni gloria en las aguas procelosas de un fútbol sin expectativa alguna.

Aurora, décimo, haciendo cosas extrañas, cuando parece condenado al desastre, saca resultados de la galera, como su triunfo de visitante ante  Always Ready, a la vez que protagoniza vergüenzas como la de llevar un equipo de chiquillos a enfrentar a  Bolívar  y descaradamente los retira para el segundo tiempo. Ese es el fútbol del desastre boliviano.

Real Potosí  es una sombra de su sombra. Nada que ver con los viejos tiempos de  Blanco. Quizás dos equipos potosinos para la economía de la ciudad y sus propias expectativas sean demasiado…

Lo de  Guabirá  es de luz amarilla que comienza a tornarse roja. Revisen si no estas goleadas en contra: 1-4 frente a  Wilstermann  4-0 frente a  The  Strongest, 0-5 frente a  Bolívar, 7 a 2 frente a  Bolívar, 1-5 frente a  The Strongest  4 a 0 frente a  Always Ready. ¿Se puede transitar así por la División Profesional?

Destroyers  arrastra un camino agónico desde el anterior torneo con el resultado que es del caso anotar, penúltimo con 17 puntos en 26 partidos. Debe pensar en el fantasma del descenso… en modo de indirecto.

Sport Boys, equipo que fue promovido al éxito más por padrinazgo político que por otra cosa, y que fue el inopinado y sorprendente campeón del Apertura 2015, cayó al fondo. Va al descenso por doble motivo, su puntuación acumulada que lo deja último y la no presentación en su último partido frente a  Real Potosí. Ese es el fútbol del desastre boliviano.

Con 19 goles y el récord de cinco goles en un partido  Callejón  fue el máximo goleador del campeonato, siendo un mediocampista ofensivo, más que un centrodelantero neto, estuvo siempre entre los máximos anotadores en todas las competencias en las  que participó con  Bolívar. Con el mismo número de goles,  Jair Reynoso, este sí goleador de área, hombre de oportunidad y un aporte notable para  The Strongest. Con 18 goles el hombre-leyenda  Carlos Saucedo, que está entre los cinco máximos artilleros de toda la historia, otro año con  San José  y con iguales tantos el centrodelantero alterno de la Selección  Gilbert Álvarez  de Wilstermann.

La valla menos vencida fue la del campeón,  Wilstermann, con 21 goles en contra. Arco defendido por  Arnaldo  Giménez, el paraguayo sigue la tradición de arqueros de esa nacionalidad que militaron en nuestro fútbol.

Las  coronas
Bolívar
Es el equipo más laureado del país, con 29 títulos en 94 años.
Wilstermann El cuadro aviador sumó 15 títulos en sus 70 años de vida. 
The  Strongest El Tigre tiene 15 coronas en 111 años. 
Oriente y Blooming Los dos equipos grandes de Santa Cruz tienen cinco coronas cada uno. 
San José El cuadro orureño acumuló cuatro títulos en 77 años de vida. 
Otros Con dos títulos están Always, Municipal, Aurora y “U” de Sucre. Con una corona están Real Potosí, Chaco, Guabirá, Litoral, “U” de La Paz y Sport Boys.

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