Don Lothar, tras su operación: “Me ayudó mi corazón celeste”

El bolivarista habló de Tembladerani luego de su intervención quirúrgica. “Me gustaría ver un campeonato más de mi equipo”, dijo el alemán.
lunes, 10 de agosto de 2020 · 00:04

Roxana Pomier  F. / La Paz

Sobrevivió a la Segunda Guerra Mundial. “Cómo no iba a resistir una operación al corazón, hubiera sido el colmo”, formula el octogenario Lothar Kerscher. Bromea y resalta su peculiar espontaneidad. Hace tres meses estaba en un quirófano. “Me ayudó  mi corazón celeste que es muy fuerte”, disipa.

 Está hecho en Alemania. Es de la antigua Danzig germana, hoy una de las ciudades de Polonia. “Soy el único que quedó de mi familia”, testifica el dirigente de Bolívar, club al que sirve desde hace más de medio siglo. “Cuando desperté de mi operación y volví a hablar, lo primero que hice fue llamar y preguntar cómo está la cancha de Tembladerani”, cuenta el hombre que revela que su amor por la Academia lo puso en la presidencia interina de la institución, en la dirección técnica y hasta en la utilería.

 Pasaron tres meses de su operación, ¿cómo está?

Estoy mejor. La verdad es que Dios ha querido que aún me quede en el mundo de los vivos. Tenían que ponerme el marcapaso, lo cual lograron hacer, pero posteriormente tenían que ampliarme las arterias y ahí me vino el paro fuerte, tremendo. Estuve seis días en terapia intensiva, que ni recuerdo. Tenía respiración mecánica y me vinieron una serie de problemas más. Por eso, hasta perdí la voz. Tuve que hacer ejercicios para recuperar la voz, para volver a caminar. Ahora felizmente me siento mejor. Quiero agradecer a toda la gente que me mandó mensajes y que trató de hablar conmigo, a todos los amigos como Guido Loayza, Marcelo Claure y todos que quisieron hablar conmigo, pero lamentablemente no estaba en condiciones de hablar.  Toda esa energía me dio mucha fuerza. Uno realmente se siente estimulado por ver que hay mucha gente que siente un cierto afecto por mi persona.

 ¿Cuánto tuvo que ver su familia en su recuperación?

Muchísima. Tengo que agradecer a mis tres hijos, a mis nietos y a toda mi familia en general. A mis hijos Jaime Lothar, que vive acá; Ericka Yolanda, que vive en Estados Unidos; y Franz Ludwig, que vive en Brasil. Todos estuvieron conmigo. También quiero agradecer a Raquel, quien estuvo permanentemente a mi lado, cuanto estaba en terapia y en todos mis momentos en la clínica . Agradezco a todos los demás que han tenido esa amabilidad y cariño. Eso me ayudó muchísimo.

Usted tiene más de 80 años…

Tengo 86 años (ríe) y este próximo noviembre cumpliré 87. Indudablemente, agradezco a Dios que me ha dado la posibilidad de vivir un tiempo más. Me siento muy agradecido con la gente que se preocupó por mi. Lo que me ayudó es que mi corazón es celeste y muy fuerte. Espero que pueda latir un tiempo más para estar con ustedes y para tener el gusto de tener nuevamente un campeonato con la institución. Quiero volver a tener el gusto de estar en Tembladerani.

El estadio Libertador Bolívar, su otra pasión…

Sí, incluso estando en un estado más delicado, llamaba a Tembladerani. Ahí tenemos la suerte de tener a Omar y su familia. También por teléfono les enseñamos cómo manejar el tractor porque indudablemente, al margen del riego y de los productos químicos, tiene que haber un corte permanente, así es que hubo la suerte de que ellos viven ahí y nos ayudaron muchísimo. Escuché que Claudio Vivas fue a Tembladerani, antes de entrar a la concentración, y encontró la cancha en excelentes condiciones. En ningún momento me descuidé. Tuve la suerte de contar con Omar. No es fácil enseñar a manejar un tractor por teléfono, pero Omar captó y gracias a él y a su familia la cancha está muy bien. En ningún instante fue abandonada la cancha, especialmente en la época de frío.

 ¿Qué fue lo primero que expresó cuando volvió a hablar?

Lo primero que hice fue llamar y dije “¿cómo está la cancha?”. Quería saber cómo estaba el pasto. Aunque no creas, no estoy exagerando, mi gran preocupación, ni bien volví a hablar, fue la cancha. Yo le tengo un cariño inmenso a mi institución. Es el único lugar que tenemos, que es nuestro, donde los bolivaristas se sienten en su casa. Tuve la suerte de contar con gente que me ayudó mucho. 

 ¿Qué es Bolívar en su vida?

Yo le di a Bolívar mis mejores años. Alguna vez veo mis fotos cuando llegué al directorio encabezado por Mario Mercado, yo no tenía ni una cana y ninguna arruga. Bueno, le dedico todo a mi institución a la que serví por más de medio siglo. Fui presidente interino unas tres veces. Fui utilero, por una serie de circunstancias, pasé por todo. Estuve con las divisiones menores, que siguen siendo mi gran preocupación; manejé el comité de fútbol y te daré otra novedad, fui técnico durante cuatro partidos (década de los años 80). Obviamente, cuando uno es joven es más audaz. Hoy en día no lo haría. En esa época colaboró Carlitos Aragonés. Entregué el equipo invicto a Freddy Valda. Empatamos en Oruro, ganamos en Sucre y ganamos dos partidos acá. Somos dirigentes que amamos a nuestra institución.

 Un alemán bolivarista…

Sí, nací en Danzig. Mi padre era militar alemán que llegó a Bolivia en una misión cuando estaba en Bolivia el general  Hans Kundt. La misión alemana de esa época tenía sus cuarteles en Sucre. Ahí  conoció a mi madre, que apellida Villagómez. Se casaron en Sucre, ahí nació mi hermano mayor y se volvieron a Alemania, a Danzig. Ahí nací yo un 7 de noviembre de 1933. Mis otros hermanos murieron, lamentablemente. Soy el único que quedó de mi familia original. 

Ahora, un paceño celeste…

Quiero entrañablemente a Bolivia. Tuve varias oportunidades de volver a mi tierra, pero siempre dije que no cambiaré Bolivia. El día que me tengan que enterrar será en Bolivia y con mi polera celeste. Cuando me vean en mi estuche, me verán con mi polera celeste (ríe).

Es un hombre de varias batallas…

Así es. Hubiera sido el colmo que me falle mi corazón, justo ahora porque yo pasé la Segunda Guerra Mundial en Alemania, donde perdí a mis dos hermanos menores. Yo creo que Dios ha querido que pase todas estas circunstancias difíciles y que pueda seguir con mis amigos de Bolívar y de los jugadores que también me mandaron mensajes. Ruego todos los días que le vaya bien al equipo, que volvamos con el pie derecho a la Copa Libertadores. Me encantaría ver un campeonato más de mi equipo.

HOJA DE VIDA

  • Nombre  Lothar Kerscher Villagómez. 
  •  Lugar y fecha de nacimiento En Alemania, el 7 de noviembre de 1933.  
  • Directivo Fue invitado a formar parte de la dirigencia de Bolívar en 1968. Es fiscal general del club.   

 

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