Odisea 2021: el fútbol en los tiempos de la Covid-19

El Chelsea se quedó con la corona de la Champions e Italia ganó la Eurocopa de Naciones. La Copa América se jugó en Brasil y Argentina dio el Maracanazo.
viernes, 31 de diciembre de 2021 · 05:00

La pandemia del covid-19 cayó sobre la tierra como un meteorito, impactando a toda la humanidad. El mundo del fútbol tampoco se pudo salvar. Pero para principios de 2021, la FIFA, UEFA y Conmebol hicieron todo lo posible para reanudar actividades del deporte rey.  La Copa América, ganada por Messi y compañía con un segundo Maracanazo en estadio vacío, fue una de las notas importantes del año. La Odisea del fútbol en 2021 también incluyó las finales de la Champions League en Oporto, Portugal en mayo y la Final de la Euro 2020 en Londres en julio. Tuve la fortuna de  asistir a las dos finales europeas, que fueron experiencias surreales.

Messi en una producción de la Conmebol con Maradona.
Foto: Conmebol

Todos conocemos los resultados de esas dos finales. En ambos casos, los equipos menos favorecidos salieron victoriosos. En Oporto, el Chelsea, del barrio Fulham del oeste londinense, se impuso a los petrodólares del Manchester City. En Londres, en un partido que Inglaterra tenia dominado en el primer tiempo, Italia remontó de manera dramática y se alzó la Copa. ¿Como se vivieron esas dos finales inéditas en tiempos de covid?

La final de la Champions League 2021 debía haber ocurrido en Estambul. Como corresponsal para una agencia estadounidense, yo ya tenia pasajes y hotel en la capital turca. Todo se tuvo que anular faltando poco tiempo para hacer el cambio para Oporto. En Portugal, el número de casos de covid estaban mucho más bajos y por eso la UEFA eligió esa opción. La UEFA envió cartas a cada corresponsal para que se muestren en la frontera y aeropuertos al llegar a Portugal.

En mi caso, tuve que viajar de Houston a Chicago. En Chicago, la aerolínea rechazó mi prueba de covid porque dijeron que, al momento de aterrizar en Paris, camino a Oporto, ya serían más de tres días desde que me hice la prueba. No me dejaban hacer el check-in. Con un amigo, tuve que encontrar una clínica a más de media hora del aeropuerto para hacer otra prueba rápida. Por suerte todo se hizo una hora antes del viaje a Europa, pero fue a duras penas.  De Paris a Lisboa, y finalmente a Oporto: una odisea que culminó en una ciudad muy pequeña con aire del siglo IXX.

Von Vacano en la gran final del torneo internacional.
Foto: Diego Von Vacano

El día antes de la final, los dos equipos entrenaron en el estadio moderno del Dragón en Oporto. Al ver los esquemas de Thomas Tuchel, comparados con los de Pep Guardiola, me di cuenta de que la escuadra del alemán iba a ganar la final a pesar de no ser la favorita. Nunca antes había visto el uso de rombos con jugadores fuera de la cancha que eran parte de la práctica. El catalán, por su parte, hacia simples rondos, típicos del tiki taka. El Manchester City se confió demasiado, en parte porque la mayoría de los hinchas en Oporto estaban de celeste: había por lo menos diez Cityzens por cada Pensioner. La fiesta celeste fue aguada por el gol de Kai Havertz luego del pase magistral del joven Mason Mount. Al pitazo final, los hinchas de Londres bailaban toda la noche al compás de la canción emblema del club, “One Step Beyond,” del grupo ochentero Madness.

Un mes y medio más tarde, el fútbol europeo seguía su enfoque en Londres. La Euro 2020, con un año de retraso, terminaba en julio de 2021. En una tarde gris típica de Londres, bajo una garúa parecida a la de Lima, se acercaba la final.

Llegar a ella también fue una odisea. En el caso del Reino Unido, se requería una cuarentena de una semana antes salir a las calles. Tuve que viajar con anticipación, con certificados de vacunas, y quedarme en un hotel pegado al Stamford Bridge de Londres. Afortunadamente, todo pasó sin inconvenientes y pude asistir a eventos de la UEFA antes de la Final. Ahí, Novak Djokovic, que acababa de ganar Wimbledon, vino junto a figuras del fútbol como Zvonimir Boban, Luis Figo, Esteban Cambiasso y Andriy Shevchenko. También estaban leyendas como Karl-Heinz Rummenigge y Zbigniew Boniek. Desde el hotel donde estaba ubicada la UEFA House, fuimos en bus a Wembley.

Novak Djokovic junto a Figo, Vambiasso y Shevchenko.
Foto: Diego Von Vacano

Al llegar, miles de hinchas ingleses estaban rodeando el estadio con mucha furia. Querían entrar a como de lugar. Se veían jóvenes saltando vallas para entrar a las zonas VIP del estadio. La policía fue rebasada en algunas partes. Los ‘hooligans’ se apoderaban de algunos sectores del estadio. Pero poco a poco volvió la tranquilidad. Al entrar a Wembley, la música calmaba los ánimos de los hinchas, con canciones como ‘London Calling’ de The Clash y la canción del verano, ‘Sweet Caroline.’

A pesar del dominio del primer tiempo, Inglaterra no pudo cerrar el partido. El DT Gareth Southgate fue demasiado conservador. Con Federico Chiesa y Leonardo Bonucci inspirados, Italia pudo remontar y ganar la final en la tanda dramática de penales. El asistente del DT Roberto Mancini, Gianluca Vialli, exjugador del Chelsea que apenas superaba el cáncer, sonreía de oreja a oreja levantando el trofeo mientras se escuchaba la canción ‘Un Estate Italiana’ del Mundial de 1990. Un regreso al futuro para concluir una odisea 2021.

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