Minuto 90

Más allá de la Superliga

lunes, 10 de mayo de 2021 · 05:00


Carolina Zalaquett  Abogada  
 

La semana pasada, la UEFA anunció que los clubes que insistan en la Superliga se arriesgan a una suspensión de dos años para participar en cualquiera de las competiciones europeas. Por otro lado, el gobierno de Reino Unido, la Asociación (inglesa) de Fútbol y la Premier League anunciaron una acción coordinada para introducir una nueva legislación y regulaciones que impidan que un evento similar vuelva a ocurrir. ¿Será esta la estocada final al proyecto de la Superliga?

 La oposición a la Superliga fue contundente. Desde la FIFA y la UEFA, hasta los aficionados de los equipos involucrados, pasando por las ligas profesionales, federaciones, clubes no considerados, gobiernos europeos, futbolistas, técnicos y comentaristas deportivos, calificaron el proyecto de elitista, cesionista e insensible; un desprecio del mérito deportivo y del principio de solidaridad en el fútbol. Pero no basta tratar la disidencia con sanciones y regulaciones, también hay que entender las causas que la subyacen,  solo así será posible prevenirlas antes que corregirlas.

 En efecto, la creación (o intento de creación) de la Superliga fue en gran parte impulsada por el agotamiento del actual modelo económico del fútbol, configurado en Europa en la década de los 90 y que se basa en la fórmula: “derechos televisivos masifican audiencias entorno a partidos altamente atractivos y grandes patrocinadores son seducidos por ellas”. Las nuevas tecnologías, particularmente la aparición de diversas plataformas de streaming, han modificado las formas y hábitos de consumo de contenidos, lo que ha significado un ajuste del valor de los derechos televisivos,  principal fuente de ingreso de los clubes.

 Por otro lado, la desigualdad económica que existe entre los clubes europeos ha creado una élite futbolística formada por no más de una quincena de equipos que ocupa ininterrumpidamente los primeros lugares de la Champions League. 

Así, la predictibilidad del resultado está haciendo que el principal torneo del viejo continente sea cada vez menos atractivo, reduciendo consecuentemente los niveles de audiencia e impactando negativamente su valor comercial. En contraste a todo lo anterior, los salarios y amortizaciones de jugadores siguen creciendo exponencialmente, llegando a niveles exorbitantes. Como si fuese poco, este contexto de desajuste económico y desequilibrio competitivo se vio agravado por el avenimiento de la pandemia, que ocasionó grandes pérdidas para las distintas asociaciones deportivas.

Sumado a los factores económico y deportivo, está el político. En tal sentido, la idea de la Superliga no es nueva: surge y desaparece periódicamente en Europa desde hace mucho tiempo y, a menudo, es utilizado por los grandes clubes para medir fuerzas contra la UEFA por distintos motivos, lo que manifiesta una dinámica de confrontación en la relación de los grupos de poder en el fútbol europeo. Puede que la Superliga no sea la mejor solución para hacer frente a los desafíos de un nuevo modelo económico y la recuperación del balance competitivo en el fútbol europeo, pero nos hace reflexionar sobre la necesidad imperiosa de que las reformas de transparencia y gobernanza iniciadas por la actual administración de la FIFA, sean replicadas en todos los niveles de gobierno del deporte rey. Infantino ya dio la pauta: cambiar el paradigma de la confrontación por la política de diálogo y consenso involucrando a todos los actores de la comunidad del fútbol. Mientras ello no ocurra, la amenaza de ligas disidentes persistirá.

Zalaquett-Asbún  es máster en Derecho Internacional de los Negocios y Deportes por la Universidad de Zúrich en colaboración con la FIFA.

 

AVISO IMPORTANTE: Cualquier comunicación que tenga Página Siete con sus lectores será iniciada de un correo oficial de @paginasiete.bo; otro tipo de mensajes con distintos correos pueden ser fraudulentos.
En caso de recibir estos mensajes dudosos, se sugiere no hacer click en ningún enlace sin verificar su origen. 
Para más información puede contactarnos

54
52