Las clases fueron suspendidas a raíz de los conflictos

Deficiente formación y control cocalero en universidad quechua

Los universitarios realizaron paros y bloqueo de rutas. Siete estudiantes fueron procesados penalmente por esta movilización y fueron obligados a pedir perdón.

Sociedad - Cochabamba
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Cochabamba - lunes, 13 de junio de 2022 - 5:00

La Universidad Indígena Quechua “Casimiro Huanca” (Unibol quechua), situada en la localidad de Chimoré, en el Chapare, atraviesa una profunda crisis interna producto de una serie de observaciones y deficiencias en su manejo. Los universitarios tomaron por 18 días las instalaciones pidiendo cambios en la malla curricular y exigiendo docentes calificados. Además, denuncian intromisión de los cocaleros. Estas demandas derivaron en la suspensión académica y que siete universitarios sean procesados penalmente.

Las demandas y denuncias son respaldadas por los consejos educativos de la Nación Quechua de los departamentos de Cochabamba, Chuquisaca y Potosí ante la inacción e indiferencia de las autoridades universitarias, del Ministerio de Educación y la Coordinadora de las Seis Federaciones del Trópico.

“Este conflicto no es reciente. No queremos que nuestros universitarios sufran discriminación de las autoridades orgánicas ni de la Unibol. Los amenazan con retirarlos, son perseguidos, calumniados y procesados por la Fiscalía. La Nación Quechua repudia esas actitudes. El rector no debió declarar receso académico, la educación es prioritaria”, afirma el presidente del Consejo Educativo de la Nación Quechua (Cenaq), René Sandoval, que representa a los departamentos de Cochabamba, Chuquisaca y Potosí.

Universidades indígenas

En 2008, el gobierno de Evo Morales dispuso la creación de tres universidades indígenas donde enseñan a nivel superior en idiomas nativos, como el aymara, quechua y guaraní.

La de enseñanza aymara fue denominada Tupaj Katari y está situada en el municipio Warisata en La Paz, la de quechua es Casimiro Huanca en Chimoré del Chapare y la Universidad Boliviana Guaraní y Pueblos de Tierras Bajas en la comunidad Curuyuqui en Chuquisaca.

En la Universidad Casimiro Huanca, según los registros del rectorado, están inscritos 590 universitarios, de los que 37 son de Chuquisaca y 50 de Potosí, que estudian las carreras de Acuicultura comunitaria y gestión de aguas; Transformación de alimentos; Agroforestería comunitaria ecológica y Economía comunitaria productiva. Las materias las imparten alrededor de 30 docentes. Todos los estudiantes que ingresan tienen beca completa, pero para acceder a este beneficio deben contar con el aval de la Cenaq de su región y de las federaciones del trópico.

Cada año reciben un presupuesto de 13 millones de bolivianos que se destinan a gastos administrativos, alimentación y hospedaje de los universitarios, entre otros.

Crisis interna

Los becarios aseguran que solicitan desde 2019 la modificación a la malla curricular y la contratación de docentes idóneos, pero las peticiones fueron ignoradas. Estas demandas cobraron fuerza esta gestión.

Después de una serie de solicitudes, en abril acordaron atender las demandas y que serían analizadas en una posterior reunión a realizarse a finales de ese mes, sin embargo, no llegó a concretarse esa promesa. Tal situación motivó a los universitarios a movilizarse y tomar la casa de estudios superiores.

“Hay muchas irregularidades en la universidad. Pedimos modificación en la malla curricular, que se hagan ajustes porque no tiene nada que ver con las carreras. En la carrera de Agroforestería (similar a Agronomía) llevamos la materia Pachamama y Cultura. Una vez que se hagan los cambios en la malla curricular, queremos que se contraten a docentes de área con experiencia, porque tenemos a sociólogos y economistas que rotan dando clases”, asegura Marcela (nombre modificado), estudiante de la carrera de Agroforestería de la Unibol quechua.

La universitaria también observó que las carreras no son competitivas profesionalmente. Ejemplificó el caso Agroforestería. “Nadie conoce esa carrera y no necesitan de esa área. Deberíamos salir como ingenieros forestales”, dijo.

El rector de la Unibol quechua, Antonio Ramírez, admitió que la malla curricular tiene deficiencias y que se requieren de profesionales especializados. Destacó que se atendieron las demandas y que se encuentran en un proceso de reajuste.

“Hay algunas incongruencias. Es una malla curricular transdisciplinaria cultural”, aclara Ramírez. Respecto a la materia Pachamama y Cultura, dijo que es una palabra quechua que significa tierra o suelo, por lo que está relacionada con la profesión, sólo que no hubo una adecuada interpretación. “Eso sí puedo confirmar: en el país no tenemos formación docente con experiencia o los que son están en las universidades autónomas. Hay debilidades porque no tenemos docentes titulados ni con suficiente experiencia. Es difícil contratar idóneos, no es fácil”, afirma Ramírez respecto a la formación y calidad docente.

Toma de la “U”

Ante la inacción de las autoridades universitarias, el 12 de mayo los estudiantes tomaron la Unibol de Chimoré por 18 días consecutivos paralizando las actividades académicas y administrativas. “Casi todos los universitarios hemos estado de acuerdo. Tomamos la universidad y cerramos la puerta. Pero los docentes nos grabaron con sus celulares y pidieron nuestros nombres”, relata Marcela.

Tras la toma de la Unibol, los becarios también bloquearon en Chimoré la carretera que une Cochabamba con Santa Cruz. A las demandas de modificación de la malla curricular y designación de docentes calificados, se sumó el pedido de renuncia del rector Ramírez y del director general de educación superior del Ministerio de Educación, Mario Fuentes, ambos acusados de incumplir acuerdos. Señalan a Ramírez de ser “títere de Fuentes” y poseer estrecha relación con la Federación de Chimoré.

Críticos procesados

La toma de la Unibol y las movilizaciones tuvieron serias consecuencias. Seis administrativos de la casa de estudios superiores denunciaron a siete “cabecillas” universitarios –que tienen entre 20 a 23 años- acusándolos de privación al trabajo.

“Dijeron que somos cabecillas. Nos han hecho llegar denuncias con la Policía diciendo que estaban secuestrados, pero ellos se encerraron en sus oficinas. De eso han empezado a procesarnos. Somos de Agroforestería y Economía”, dijo Marcela.

Para retirar la denuncia penal los administrativos le pusieron como condición que firmen documentos desistiendo de una contrademanda y los obligaron a pedir perdón por la toma y las movilizaciones. “Nos han obligado a pedir disculpas. ‘Aunque sea llorando, pídannos disculpas’, nos dijeron. Obedecimos en todo para no tener problemas porque es horrible tener procesos siendo tan jóvenes. Me siento muy mal. Hemos tenido que obedecer. Firmamos y pedimos perdón”, recuerda la becaria.

Para el Cenaq, este suceso es discriminatorio y denigrante. Además, similar actitud habrían recibido de autoridades locales de Chimoré.

“Cuando los universitarios dijeron ‘tenemos nuestros derechos’, las autoridades les dijeron que ellos no tienen derechos porque reciben beca completa, alimentación e internado para dormir. ‘Ustedes han venido a estudiar. Si no quieren estudiar, las puertas están abiertas y pueden irse a la San Simón’. Así les dicen las autoridades locales”, lamenta el dirigente de la Cenaq.

En medio del paro universitario, el rector declaró suspensión en las actividades académicas del 1 al 27 de junio, posteriormente instruyeron la interrupción en la entrega de alimentos (frutas y verduras) para los becarios, medidas que fueron rechazadas por el Cenaq por el perjuicio en la continuidad académica y porque ponen en riesgo la titulación de algunos egresados.

Control cocalero

Los universitarios, padres de familia y el Cenaq aseguran que existe intromisión de las Seis Federaciones del Trópico de Cochabamba en la toma de decisiones y en la designación de docentes debido a que la universidad se encuentra en territorio de los cocaleros.

“Los de Chimoré en su discurso usan la Nación Quechua, pero cuando nos reunimos allá nos dijeron que la universidad está en su territorio y que ellos deben decidir sobre la situación y realidad de la universidad. Eso no está bien. La univeridad “Casimiro Huanca” se fundó con el nombre de la Nación Quechua de los tres departamentos. No fue creada solo con las Seis Federaciones del Trópico de Cochabamba. Hay intromisión y discriminación de las autoridades locales”, reprocha Sandoval.

Debido a esta intromisión es que las federaciones de Chuquisaca y Potosí, de acuerdo con Sandoval, están solicitando la descentralización de la Unibol o la creación de otra universidad quechua en su territorio, ya que Chimoré pertenecería a los indígenas yuracarés.

Según Ramírez, jamás percibió que los cocaleros del Chapare intervengan en la toma de decisiones. “Yo no he visto intromisión (de las Seis Federaciones), eso no existe”, indica.

La diputada por Comunidad Ciudadana Toribia Lero, que hace seguimiento a los conflictos internos de la universidad indígena quechua Casimiro Huanca, dijo que debido a que la Unibol está en territorio cocalero, las Seis Federaciones del Trópico cochabambino “interfieren y la someten”.

“Hay videos y audios en los que se ve la intromisión de las Seis Federaciones de los cocaleros. Los mismos jóvenes relatan que son amedrentados por el sector y algunos docentes. También perciben que la calidad de formación es muy pésima. En Chimoré, en el Chapare, no caben los librepensantes. Ahí hay sometimiento”, asegura Lero.

La diputada anunció la fiscalización de Unibol mediante una inspección porque se están vulnerando los derechos de los universitarios. “Vamos a ver en qué situación están los estudiantes. Vamos a revisar la malla curricular y las convocatorias a los docentes porque por algo están solicitando calidad”, anticipó la diputada.

Las demandas de los universitarios son respaldadas por diferentes sectores e instituciones. El Consejo Educativo de la Nación Quechua (Cenaq) emitió una resolución el 23 de mayo –en la Casa Grande del Pueblo en La Paz- en apoyo a los estudiantes.

“Se pide la destitución inmediata del servidor público Mario Fuentes Terán, director de educación superior del Ministerio de Educación, siendo una persona que obstaculiza todos los procesos académicos y administrativos”, se lee en la primera resolución.

El 2 de junio, el Cenaq ratificó la resolución y advirtió: “No permitiremos la humillación ni discriminación de ninguna autoridad pública o privada” contra los becarios. También rechazan la suspensión académica.

La Federación Única de Trabajadores de Pueblos Originarios de Chuquisaca emitió un comunicado, el 7 de junio, instruyendo el “repliegue inmediato” a su departamento de los estudiantes y administrativos hasta la solución del conflicto.

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