La institución fue creada hace más de cuatro décadas

Las obras del repositorio más grande del país están en riesgo

La casona que alberga las obras está cerrada hace siete meses tras un derrumbe. Ante esa situación, las más de 95.000 obras son guardadas en bolsas y cajas
sábado, 16 de noviembre de 2013 · 20:55

Anahí Cazas  / La Paz
La casona Agramont,  que por más de cuatro décadas funcionó como el Repositorio Nacional, alberga  más de 95.000 obras de literatura, música y publicaciones de la prensa boliviana, entre otros.
  El edificio, declarado Patrimonio Nacional, lleva ya  siete meses cerrado al público debido a un derrumbe que sufrió el pasado 11 de abril en un área  de sus oficinas.
"La actual  situación del inmueble  pone en riesgo    estas  obras, ya que en época de lluvias cualquier rato podría caer  otra  de sus paredes. Es urgente que las autoridades realicen la restauración de la casona”, explicó la historiadora Mary Money, quien,  junto a otros  investigadores e intelectuales, manifestó su preocupación por el descuido y el destino de estas creaciones.
 
 El Repositorio Nacional, creado en 1968 mediante el Decreto Supremo N°  8228, en el gobierno de René Barrientos, es el más grande e importante del país porque allí  se resguarda toda la producción intelectual de Bolivia. Su función y misión es registrar  todas las publicaciones y creaciones   que se realizan en el país.
La mayoría de las obras   del repositorio está   apilada  en    cajas de cartón y bolsas,   informó Juan Reyes, quien hace una semana y media visitó  las instalaciones del  archivo, ubicadas en la calle Ingavi,  frente a la plaza Murillo.  "Las obras no están siendo conservadas de la forma más adecuada, pues lo correcto sería que estén guardadas en estantes. Sin embargo, ése no es un motivo para trasladar los libros a Sucre”, aseguró Reyes.
 Las bolsas de yute repletas de libros están acomodadas en el suelo de varios de los   cuartos     de la casona. Los periódicos están  sujetados por pitas y amontonados en los pasillos del segundo piso. Según Money, varios  de los ejemplares están apilados en desorden.
En febrero de 2011, Página Siete publicó una nota sobre el deterioro de los depósitos y oficinas   donde funcionaba  al Repositorio Nacional. En ese entonces se constató que la mayoría de las salas tenía   las paredes despintadas y los techos resquebrajados por la humedad.
 Página Siete se comunicó la semana pasada con funcionarios del Ministerio de Culturas para pedir información sobre la situación del repositorio y de las obras.
Sin embargo, la responsable de Comunicación de esa oficina señaló que   este  lunes tendrán  una respuesta oficial.    
Los tesoros documentales 


Según los expertos, el Repositorio Nacional  no tiene  un inventario  completo de todo lo que resguarda. "Ellos (los responsables) desconocen qué tipo de obras hay, cuántas son de literatura o de investigación. De cuándo datan y cuántas hay en total”, aseguró Reyes. 
Sin embargo,    tres  historiadores aseguraron que en  el repositorio  hay joyas como  la folletería sobre la  minería y  los ferrocariles  bolivianos, que fue  publicada en el siglo XIX.     "Estos documentos tienen un  valor histórico y son patrimonio incalculable  porque en ellos se expresan los ideales del país y la concepción del desarrollo   económico, político y social del país”, aseguró el historiador Luis Oporto.
Según el experto, algunos de los folletos fueron escritos por  los más  destacados intelectuales  bolivianos del siglo XIX como Franz Tamayo, J. Tejada Sorzano,   León M. Loza, Ismael Sotomayor y otros.
  El repositorio guarda además una pequeña colección de  obras  publicadas desde 1830. Una de las ediciones más antiguas es la de  los  Códigos Santa Cruz, que contienen  todas las leyes  promulgadas en el gobierno del  expresidente Andrés de Santa Cruz (1835-1840), informó uno de los responsables del repositorio, quien prefirió  mantener en  reserva su nombre. "Tenemos una colección de todas  las novelas  bolivianas  que fueron publicadas entre 1920 y 1930”, sostuvo.
Según Money, el  archivo  alberga además las colecciones de libros del archivista  León M. Loza y el escritor Ismael Sotomayor. "Estos libros y documentos son únicos en el mundo. Representan un  gran valor histórico para La Paz”, indicó.  
 
  Por su parte, el historiador Fernando Cajías  explicó que el Repositorio Nacional es un archivo  importante para los bolivianos  porque guarda  la colección más grande de todos los libros que se producen en el país desde  la década de los años 60   hasta hoy. 
 
La música del país desde los 70
 La colección de fonografía  boliviana es otra de las grandes joyas  que guarda el repositorio. En los años 70,    todas las  casas disqueras del país, que en la actualidad cerraron sus puertas, entregaban copias de todos los discos que producían.
"Es una colección única y conserva la historia musical del país, en  especial del género folklórico”, recordó Oporto.
El experto sostuvo que  incluso varios grupos musicales iban  a  tocar sus piezas al inmueble para constatar en actas que eran los creadores del tema.
Este archivo además resguarda una colección de las producciones de música folklórica de la década de los años 50, que fue donada por el Julia Elena Fortún.
Según Cajías, es posible que este archivo guarde también  la colección de   lo que fue  el Instituto de Antropología. "Esta institución  tenía grabaciones importantes de música de las comunidades del país”, aseguró. 
 El repositorio  alberga la hemeroteca más completa de periódicos  bolivianos desde la década de los años 60 hasta este año. "Es la única institución que ha recogido de la forma más completa  las publicaciones de los periódicos del país, como las crónicas periodísticas de la segunda mitad del siglo XX”, aseguró Oporto.

 

 


   

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