Con ellos también tienden a perderse las músicas nativas

Cinco instrumentos bolivianos corren el riesgo de desaparecer

Se trata del arpa, la mediana, la guitarrilla Uru-Chipaya y otros dos tipos de charangos que ya no se pueden tocar porque no hay quién los construya.
sábado, 02 de noviembre de 2013 · 20:12

Anahí Cazas  / La Paz
 Ya no hay quién los haga sonar porque tampoco hay quién los construya. Por esta razón, el arpa, la mediana, la guitarrilla Uru-Chipaya y dos  tipos de charangos creados  en  territorio nacional  corren el riesgo de desaparecer. Esa  es la   conclusión a la que  llegó  el músico Ernesto Cavour, quien durante varios años realizó estudios  sobre los instrumentos bolivianos.
"Estos instrumentos eran usados para  tocar  huayños, cuecas, bailecitos   y   música de varias regiones  del país. Sin embargo, hace varios años desaparecieron    por la irrupción de la  modernidad. Además, porque ya no hay quién los fabrique  y  quién los interprete”, aseguró Cavour.
 Uno de los casos  más  preocupantes, según Cavour,  es el poco uso del arpa en Bolivia. Este instrumento llegó a territorio nacional   en la Colonia, luego fue adaptado a las costumbres de pueblos y de regiones como la amazónica, chaqueña y andina.
 "Las arpas fabricadas  en el país se caracterizaron por  tener  una variedad de cajas de resonancia,  algo que no se encontró en otros países”, contó.
Según Cavour,  este instrumento estuvo en plena vigencia hasta mediados del siglo XX. Era usado al igual que el charango para interpretar cuecas, huayños, bailecitos y otros.
    La mediana, que tiene forma de guitarra y con el número de cuerdas de un charango,  es otro de los instrumentos que  tiende a desaparecer. "Sobrevive en las zonas rurales de Chuquisaca, Potosí y Cochabamba”, sostuvo  Cavour.
  Uno de los pocos fabricantes de este instrumento fue el chuquisaqueño Mariano Renterías, quien falleció hace más de 25 años. "En los años 40, las medianas estaban en pleno auge y eran usadas para una serie de presentaciones musicales”, dijo.
El compositor Nicolás Suárez explicó que la mediana  perdió vigencia  porque justamente varios de sus fabricantes fallecieron. "Ante la falta de creadores,  las nuevas generaciones de grupos folklóricos optaron por usar sólo instrumentos ya clásicos como las guitarras y los charangos. Además, incorporaron bajos y guitarras eléctricas”, dijo. 
La guitarrilla  Uru-Chipaya es cada vez  menos escuchada e interpretada en los cantones de Huachacalla, Escara y Chipaya (occidente del departamento de Oruro). En la actualidad se la usa sólo  para ceremonias de  cambio de autoridades.    Este cordófono está hecho de madera jarka laminada y tiene una espalda abultada. Tiene diez cuerdas de metal o plástico, se lee en el libro Instrumentos musicales de Bolivia, de Cavour. 

  Para el  antropólogo y experto en etnomusicología  Pedro Parodi  este tipo de instrumentos tienden a perderse   porque las nuevas generaciones de las áreas rurales están dejando sus pueblos.  "Los jóvenes optan por la música urbana y ya no tienen   espacios donde  puedan interpretar los instrumentos de su región”, explicó el experto.    
Los charangos
Según Cavour, al menos dos tipos de charangos creados en regiones del país están a punto de desaparecer.
Tal es el caso del charango sacabeño de cinco cuerdas. Este instrumento es  oriundo de  la población cochabambina de Sacaba. Se caracterizó por su construcción rústica de madera laminada y por tener una espalda  en forma de "pecho de pollo”.
A decir del maestro, este instrumento  está por desaparecer porque uno de los últimos constructores, "el maestro ‘Sebecho’, falleció a fines del siglo pasado”, dijo.   El charango vallegrandino, del departamento de Santa Cruz,   pierde vigencia porque ya no hay músicos que puedan interpretarlo.  Su origen tiene una similitud con la guitarra barroca del siglo XVI.
Este charango tiene seis cuerdas repartidas en cuatro órdenes. Es construido de un solo  tronco de madera por el clima húmedo. "Sería una pena perder este instrumentos porque  sus sonidos son armoniosos”, enfatizó Cavour.

Puntos  de vista
Carlos Gutiérrez  Docente del Conservatorio

"Se  pierde
la música”
Considero que más que instrumentos en  riesgo desaparecer,  hablaría de la música que cada vez pierde vigencia.
 Por ejemplo, en el ámbito  nativo, el estilo musical como  el  ciriwanu    está en pleno  proceso de desaparecer. Hay  una gran cantidad de    música nativa que está en  riesgo de perderse. Realmente es una lástima.
Una de las principales causas es porque la modernidad ingresó  a estos pueblos, ya que en  algunos casos  los comunarios  prefieren usar un    amplificador y dejan de lado la posibilidad de su propia música.
Esta situación provoca que  varios instrumentos musicales de Bolivia  estén a punto de perderse o que ya hayan desaparecido. Tal es el caso de  los sikus de los  ciriwanus, pues al  no interpretar su música,  por ende, dejan de tocar y fabricar sus instrumentos. Por ello, la Orquesta Experimental de Instrumentos Nativos del Conservatorio quiere emprender proyectos para recuperar la música de varias regiones del país.

Pedro parodi Antropólogo y músico
"Los jóvenes ya no los interpretan”
Uno de los motivos  para que estos instrumentos estén a punto de desaparecer se debe a que  ya no quedan demasiados fabricantes. Además, tampoco existen maestros que estudien el tipo de interpretación de  estos instrumentos.
 Sin embargo, considero que uno de los principales  motivos  es la migración de las nuevas generaciones hacia la ciudad.
 Estos jóvenes no encuentran incentivos para  interpretar los instrumentos de sus regiones.
 En el caso del área rural,  estos instrumentos fueron opacados  por  los medios  de comunicación, como la radio. Entonces, los jóvenes optaron por otros  géneros musicales.
Es importante mencionar que  tampoco existe un trabajo de rescate y protección de estos instrumentos por    parte de las autoridades.
 Creo que es complicado establecer una temporalidad de un instrumento, algunos duran miles de años y otros duran poco porque no tienen un b

 

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