Técnicos restauran la casona colonial que alberga al repositorio

Museo de Arte recupera su arquitectura colonial

El repositorio lucirá por primera vez las bóvedas coloniales, que por varias décadas fueron cubiertas por un techo artificial. Además, alistan nueva museografía.
miércoles, 4 de diciembre de 2013 · 20:57
Anahí Cazas  / La Paz
     Desde marzo  del próximo año, la casona que alberga el  Museo Nacional de Arte lucirá   sus bóvedas originales, que  por varias décadas estuvieron cubiertas por un techo artificial,    informó ayer  el director de la institución  Édgar Arandia.
"El público podrá  observar  ahora toda  la estructura original  de  las bovedillas    que   fueron construidas en  varias    salas de la  casona”, aseguró ayer Arandia  durante una conferencia de prensa en la que  informó sobre  los trabajos de restauración que llevan adelante en la casona colonial que alberga al repositorio.
El museo -declarado  Monumento Nacional en 1960- tiene tres plantas abiertas hacia el patio central. Fue edificado con piedras rocallas y trenzas, típicos elementos de la arquitectura  andina de fines del siglo XVIII.
El arquitecto Luis Arellano, responsable de la obra, explicó  que cuando   los técnicos  sacaron el techo artificial de las tres salas principales  del museo  hallaron las bovedillas originales.
Una de las salas que ya fue  intervenida es la sala de las vírgenes, que se encuentra en el primer piso del repositorio.  "Recuperamos las bóvedas originales de losa que datan del siglo  XVIII y que ya estaban en peligro de caer ”, aseguró el arquitecto.
Según los técnicos, sólo una parte del  sistema de  bovedillas data de 1706, año en que se  construyó  el inmueble y hay otras  que fueron construidas en  las  diversas  restauraciones e intervenciones  realizadas en el inmueble.
Según Arellano, la última intervención realizada en el museo data de los años 60. "Los responsables de ese entonces intentaron recuperar las bovedillas, sin embargo,  por algún motivo las cubrieron  con  un techo artificial”, aseguró.
 
En la actualidad, los técnicos que trabajan en la restauración de la casona encontraron algunas de las bóvedas en   mal estado. "Las más dañadas tuvimos que cambiarlas y las otras las mejoramos”, señaló.
Para la restauración de las bovedillas los expertos cambiaron  las vigas de madera por otras metálicas. También las reforzaron con cemento.  Finalmente, cubrieron las estructuras de las bóvedas con un barniz especial para darle mayor brillo a las piezas.
El repositorio, dependiente de la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia,   invertirá en la restauración del inmueble alrededor de 390  mil bolivianos, informó Óscar R. Mattos, responsable de comunicación del  museo.
  Mientras que  la  secretaria ejecutiva de la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia, Daniela Guzmán, destacó  que la restauración de estas bovedillas representa  el rescate de la tipología original del inmueble. "Hay que destacar que esas bóvedas  estarán   expuestas por primera vez al público”, aseveró.
 
 Actualmente, los técnicos intervienen una parte del techo de la casona. "Colocamos calaminas nuevas y  luego las cubrimos con  tejas antiguas  que fueron usadas desde la  construcción del edificio”, contó.
    Los trabajos previstos para esta restauración incluyen también  el arreglo de los pisos, la adecuación de un nuevo sistema eléctrico y de redes, y la restauración de los techos. Otros ambientes que también son  refaccionados son las áreas de restauración y administración.
 Según Arandia,  la apertura del Museo Nacional de Arte está programada para marzo y también se trabaja en una nueva propuesta museográfica.  

 Alistan  una nueva  museografía
El  director del Museo Nacional de Arte, Édgar Arandia,   anunció que en  las salas coloniales,  que  actualmente son intervenidas, se modificará "la  museografía descriptiva por una más interpretativa”.
"En la salas de las vírgenes se hará una  iconografía interpretativa  profunda. Es decir ya no será descriptiva iconográfica, sino iconológica”, aseguró Arandia.
 Según el responsable, se busca  que la sala no sólo  muestre únicamente  las imágenes de las vírgenes, sino que ofrezca una interpretación sobre la relación de culto a estás imágenes y   la resistencia indígena.
 "Expondremos también objetos  que están detrás de los  cultos a las vírgenes,  por ejemplo, en las  capillas del altiplano pintaban a la Pachamama en un piedra”, sostuvo.
Arandia adelantó,  además,  que en el caso de la sala de los Arcángeles se implementará información sobre  por qué las imágenes  portan armas y por qué la mayoría de éstas fueron creadas en la población de Calamarca.


 
 
    



 

 


   

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