La obra más demandada es La gula del picaflor, de Juan Claudio Lechín

Se venden pocos ejemplares del Premio Nacional de Novela

La gerente del Grupo Santillana explicó que, en 15 años, la obra ganadora del Premio de Novela más vendida logró expender 8.000 ejemplares en el país.
miércoles, 21 de mayo de 2014 · 21:13
Anahí Cazas  / La Paz
En 15 años, la obra galardonada con el Premio Nacional  de Novela más vendida  fue   La gula del picaflor, de Juan Claudio Lechín, que alcanzó un total de 8.242 ejemplares. La cifra, según  Carola Ossio, gerente general del Grupo Santillana, es "una señal  negativa para la literatura nacional” porque refleja la  poca demanda e interés de los lectores por adquirir títulos de escritores nacionales.
En  la lista de  obras del Premio Nacional de Novela más vendidas le siguen Potosí 1600, de Ramón Rocha Monroy, con 5.300 ejemplares, y El agorero de sal, de  Luisa Fernanda Siles, con 2.850. Luego están  Fantasmas asesinos,  de Wilmer Urrelo, con 2.872, y  La toma del manuscrito, de Sebastián Antezana,  con 2.500.
"Si este número de ventas fuera   en un año podríamos estar felices. Sin embargo, no es así, la venta de estos ejemplares se dio en    15 años de producción y promoción de las obras nacionales. Realmente es   una situación que preocupa”, admitió  Ossio, ayer durante el lanzamiento de las convocatorias de los premios de  literatura nacional.
   
  Ossio sostuvo que la venta de las obras galardonadas con el Premio Nacional de Novela es lenta y escasa, en comparación  con títulos de  escritores internacionales. "Normalmente, por año,  esperamos vender de una obra nacional  unos 500 ejemplares, pero  lastimosamente apenas llegamos a unos  300”, contó.
El Premio Nacional de Novela es el galardón más importante de la literatura boliviana. Fue instituido en 1998.  
El escritor cochabambino Ramón Rocha Monroy explicó que la  poca venta de las novelas se debe a la falta de promoción y difusión de las obras.
Al respecto,  Ossio informó que   la editorial realiza varias actividades para promocionar las obras, sin embargo no tienen acogida de los lectores. "En estos 15 años realizamos un trabajo arduo. Por ejemplo, en las ferias internacionales del libro no se venden muchas de las novelas”, contó.
    Tal es el caso de  la más reciente obra galardonada, Pasado por sal, de Cé Mendizábal,  que se publicó en diciembre del año pasado y hasta la fecha se vendieron 800 ejemplares. "Es un excelente escritor y su novela es buena. Realmente nos preguntamos  cuál será el interés de los lectores adultos”, comentó.
  Ante esa situación, la  editorial Santillana optó por reducir el número del tiraje de las obras. De  los 3.000 bajaron el número a mil. "Lastimosamente, en el caso de algunas obras sacamos  3.000 ejemplares y  recién en el lapso de 15 años  logramos  agotar estos títulos”, explicó Ossio.
 Incluso, según la representante de Santillana, la editorial bajó el precio de los libros, que en la actualidad fluctúan entre 80 y 100 bolivianos.

  Sin embargo, este panorama es distinto en los premios de literatura infantil y juvenil. El más reciente Premio de Literatura Juvenil,  El día más triste de la soberana más bella, de César Herrera, vendió 870 de mil ejemplares.

Invierten Bs 145 mil en premios
 Un total de 145 mil bolivianos es el monto que se invertirá para galardonar a los premios de literatura nacional, que comprenden el Premio Nacional de Novela, de Literatura Juvenil y  de Literatura Infantil.
  En el caso del Premio Nacional de Novela, este año el galardón alcanzará la suma de  110 mil bolivianos.
 Mientras que los  premios nacionales de literatura infantil y juvenil recibirán cada uno el monto de 15.000 bolivianos.
Para los tres concursos, el  plazo de recepción de las obras vencerá el viernes 29 de agosto de 2014, se lee en la convocatoria.  Entre otros de los requisitos están adjuntar la hoja de vida del autor, una declaración firmada y fotocopia de la cédula de identidad. Las obras deben ser enviadas al Ministerio de Culturas  y a las sedes de Santillana en Bolivia.    Los galardones son auspiciados por el Ministerio de Culturas, la Embajada de España en Bolivia, la red ATB, la empresa de telefonía ENTEL, Banco Sol, Repsol, Previsión y Santillana Editores.

Una sola obra fue presentada al Premio Guamán Poma de Ayala

 La tercera versión del  Premio de Narrativa en Idioma Originario Guamán Poma de Ayala recibió una sola obra escrita en  guaraní. Por ello, los organizadores decidieron ampliar otra vez la convocatoria hasta el próximo 29 de agosto.
"Se decidió relanzar la convocatoria del Premio Guamán Poma de Ayala porque apenas se presentó una sola obra y queremos dar otra  oportunidad a  las personas que hablan este idioma y que no alcanzaron a enviar sus obras”, dijo Carola Ossio,  gerente general del Grupo Santillana, que organiza este certamen.
Elías Caurey, escritor e investigador guaraní, explicó que una las causas de la escasa participación en esta competencia es la falta de gente que sepa escribir en este idioma. "Recién los jóvenes están empezando a escribir y es un poco complejo”, comentó.
El nombre del certamen es un homenaje a uno de los más representativos cronistas de la época de la Colonia, cuya obra Nueva Crónica y Buen Gobierno, que fue finalizada en 1615, contiene comentarios en castellano, quechua, aymara y latín, además de 400 gráficas que reflejan las inquietudes de los pueblos indígenas, frente a la instauración del nuevo orden colonial.
El concurso fue convocado por primera vez en el idioma aymara con el objetivo de fomentar el desarrollo e incentivo a las lenguas originarias del país.
 Al igual que el Premio Nacional de Novela, la venta de las obras ganadoras del Premio Guamán Poma de Ayala es reducida.  
 La primera obra galardonada y escrita en aymara, Jach’a Tantachawita-Pachakuti, (De la gran asamblea al retorno o al gran cambio), de Federico Tórrez Márquez, vendió 80 ejemplares de un tiraje de  mil. Similar situación ocurre con la  segunda ganadora y escrita en quechua, Sumaq Urqu, de Zulema Pary Montecinos, que vendió 60 de mil ejemplares.
   Ossio explicó que esperan mejorar el número de ventas, ya que en los colegios empezaron a enseñar las lenguas nativas. Para ello, cada uno de los ejemplares viene con audio de la obra.

Punto de vista
Ramón Rocha Monroy  Escritor cochabambino
 Los libros no son promocionados
La queja es general, todos los premiados, entre los cuales me incluyo, nunca hemos tenido una  promoción, desde hace ocho años. Acabo de verificar que mi novela Potosí 1600 no está en anaqueles; sin embargo, en las Ferias del Libro aparece, eso es  injusto.
Por otra parte, la mayoría de  la gente pertenece a una cultura oral, tampoco hay que acomplejarse porque no se lea mucho en el país. Somos un pueblo valeroso, muy conscientes de que vivimos en democracia.   Nosotros no somos un país de clase media letrada, somos unos cuantos, no tendríamos por qué alarmarnos.

Marcel Ramirez     
Director de la Editorial  3600
Aumentó la venta informal de libros
Considero que hay demanda de obras nacionales, la gente las lee, tal vez no es lo que   se quisiera. Por eso, se necesitaría pensar en políticas de Estado destinadas a promover la lectura.
Sin embargo, hay jóvenes que están leyendo en diferentes formatos  como  blogs o eBooks.  Ellos representan una  masa crítica de lectores importantes que hay que seguir promoviendo.  Me imagino que el índice de lectura no es el más alto,   pero tampoco es tan grave  porque se han  creado muchos mercados informales de libros.

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