Bolivia en el MICSUR 2016: muchas sorpresas, mucho orgullo

La delegación consiguió un volumen significativo de intenciones de negocios que, según datos preliminares, asciende a más de 40 millones de bolivianos.
domingo, 30 de octubre de 2016 · 00:00
Willy Camacho  / La Paz 

Sábado 15 de octubre, 15:20. Ingreso al patio del Palacio Chico, confiado en que mis 20 minutos de retraso equivalen –según la inefable noción temporal de la "hora boliviana”– a una puntualidad técnica, pero me topo con la primera sorpresa: casi todas las sillas están ocupadas. Es decir, prácticamente todos los integrantes de la delegación boliviana que asistiría al MICSUR 2016 habían llegado antes que yo a la reunión convocada por Max Eguívar (director de Promoción Cultural y Artística del Ministerio de Culturas), lo cual, de entrada, me provocó cierta suspicacia, pues si no respetaron un rasgo tan característico de nuestra idiosincrasia, la impuntualidad, ¿cómo podían considerarse representantes de la cultura nacional?

La segunda sorpresa no demoró en aparecer: entre toda la concurrencia  apenas pude distinguir tres o cuatro rostros conocidos, y eso que yo fui editor de cultura en un diario importante.
 
¿Quiénes eran los demás, a qué se dedicaban, cómo habían sido incluidos en la delegación?, ésas y otras interrogantes que me cruzaron por la cabeza ese momento fueron absueltas en los minutos y días siguientes, haciéndome sentir vergüenza y orgullo en igual medida. Vergüenza, por desconocer que en el ámbito cultural de nuestro país hay tanta gente con talento, creatividad y profesionalismo; y orgullo, por conocer que en el ámbito cultural de nuestro país hay tanta gente con talento, creatividad y profesionalismo (valgan las redundancias).

Flashback: Meses antes, el Ministerio de Culturas había lanzado una convocatoria para que artistas, creadores y gestores de distintos sectores involucrados en la creación y producción cultural postularan a conformar la delegación que representaría al país en el Mercado de Industrias Culturales del Sur (MICSUR), evento bienal cuya segunda versión iba a realizarse en Bogotá (Colombia), del 17 al 20 de octubre. Un jurado evaluó las postulaciones y seleccionó las propuestas más sólidas; además, la delegación se completó mediante la invitación directa a gente con reconocida trayectoria y experiencia en sus respectivos campos culturales. Así, se conformó un grupo de 49 personas, mujeres y hombres, con representantes de seis grandes sectores: artes escénicas, música, diseño, videojuegos, editorial y audiovisual.

"En el marco de las funciones y misión del Ministerio de Culturas y Turismo, consideramos que es de vital importancia desarrollar estrategias y mecanismos para la dinamización económica del sector. Por ello, con el apoyo decidido del ministro de Culturas,  Marko Machicao, logramos gestionar los recursos para llevar una delegación representativa de las industrias culturales de Bolivia al MICSUR 2016, ya que la presencia en mercados internacionales es fundamental para promocionar nuestra producción cultural en el exterior”, señala Max Eguívar.

Una delegación de 49 personas puede parecer muy numerosa, pero, en comparación a las de Argentina (250), Brasil (300) o Perú (150), resulta un grupo chico. (Digresión: recuerdo una escena del cortometraje Póker de huevo, de Daniel Moya, donde se ve la procesión de la Virgen de los Olvidados, cuya efigie mide unos 40 centímetros; al lado de ésta, camina un muchacho portando un cartel que dice: "Nuestra Virgen es chiquita, pero poderosa”. Así, precisamente, fue nuestra delegación). Y si de comparaciones se trata, cabe resaltar (tercera sorpresa) que Bolivia registró la tasa más alta de cumplimiento en las ruedas de negocios (93%), hecho que demuestra el grado de profesionalismo de la delegación, y de no haber sido por problemas ajenos a la voluntad de nuestros colegas, probablemente habríamos logrado el 100%. 

No es un dato menor, debido a que las ruedas de negocios son el "plato fuerte” del MICSUR, pues es en este espacio donde se realizan reuniones entre oferentes y demandantes, donde se experimenta a flor de piel el dinamismo de las industrias culturales. En tal sentido, Susana Machicao (diseñadora gráfica) destaca "la puntualidad en nuestras actividades agendadas y la consolidación de la delegación como grupo humano. Creo que eso es importante cuando uno representa al país, eso da una presencia fuerte y, lógicamente, en el recuento, los resultados tienen que ser positivos”. Efectivamente, así fueron, y no solo en términos de buena imagen, ya que nuestra delegación consiguió un volumen significativo de intenciones de negocios, que, según datos preliminares, asciende a (cuarta sorpresa) más de 40 millones de bolivianos (casi seis millones de dólares), monto que "es un aporte a la economía boliviana, dinero limpio que proviene de otros países y será introducido al nuestro, gracias a la producción de nuestros representantes en el MICSUR, lo cual evidencia que la cultura, como industria, sí tiene el potencial de generar recursos y dinamizar la economía”, opina Max.

Ojalá que estos resultados sirvan para cambiar la mentalidad de las personas que aún consideran que destinar recursos al fomento, desarrollo, difusión y promoción de la producción cultural es un gasto innecesario. Y ojalá que dicho cambio ocurra pronto, porque el mercado internacional de industrias culturales se está desarrollando a ritmo acelerado; no debemos quedarnos rezagados, no podemos perder esta oportunidad por la absurda costumbre de jamás hacer las cosas a tiempo.

La "hora boliviana” no cabe en la mente de los artistas y creadores que representan al país en todo el mundo. Ahora lo tengo claro y ya no me sorprende. Me enorgullece.

 

Efecto Mandarina 

La actuación de Efecto Mandarina en el showcase del MICSUR también fue un momento de mucha emoción, ya que la banda se presentó a las 13:00, cuando todos estaban almorzando, lo que hacía suponer que no habría público; sin embargo, la voz de Vero Pérez, los solos de Diego Ballón, las distorsiones de Bladimir Morales y la energía de Eddy Chuquimia consiguieron lo imposible: en cuestión de minutos, el lugar se llenó de gente, e incluso acomodaron sillas como si se tratara de un teatro, cosa que no sucedió en otras presentaciones. 

"El MICSUR ofrece varias posibilidades, así hemos hecho contactos para participar en varios festivales, y algo interesante es que no solo nos quieren llevar, sino también ellos traer bandas a Bolivia. Entonces, la idea es hacer intercambios: ellos nos llevan a un festival, y nosotros los traemos o los apoyamos para organizar conciertos acá. Por lo pronto, ya en enero hay un festival en el Ecuador al que nos han invitado”. (Vero Pérez)

Eliana Paco y sus diseños 

Uno de los momentos más emotivos para la delegación boliviana fue la presentación de los diseños de Eliana Paco en el desfile de Bogotá Fashion Week. La vestimenta de la chola paceña se lució en la pasarela del MICSUR, y el trabajo de Eliana fue reconocido por el público, premiándola con una ovación que nos emocionó hasta las lágrimas.

"Detrás del escenario no me enteré de lo que pasaba afuera, porque estaba ocupada con las modelos, pero luego, cuando salí a la pasarela y me di cuenta de que mis diseños habían sido bien recibidos, me sentí orgullosa de ser boliviana, de ser chola, de representar de alguna manera al pueblo aymara, antes motivo de discriminación, pero ahora motivo de empoderamiento, de orgullo”.

 
 
 
 
 
 
 

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