Ayo Ayo salva el templo en el que Túpac Katari fue sacristán

El proyecto fue realizado por los pobladores, el Ministerio de Culturas y Turismo, la Administradora Boliviana de Carreteras y los residentes de Ayo Ayo en La Paz.
domingo, 17 de julio de 2016 · 00:00
Gonzalo Díaz Díaz de Oropeza  / Ayo Ayo

Encontramos al comunario   Ignacio Aro Apaza sentado a los pies de la estatua de Julián Apaza, autodenominado Túpac Katari. El monumento se  encuentra edificado   a unos pasos del  templo Niño Salvador de Ayo Ayo, localidad que fue cuna de este líder indígena. Hace cinco días,  el recuerdo de este personaje volvió a la mente de sus pobladores, en especial de los  abuelos.

"Túpac Katari era un líder indígena. Antes luchó contra los españoles. (...) Él ha visto, ha conocido cómo eran los españoles, si eran buenos o malos; entonces, observando, se ha levantado”, explicó  Aro. Conversamos con él, mientras esperábamos el inicio de la ceremonia de entrega de las obras restauradas  de la iglesia del pueblo. 
El acto se  llevó a cabo el miércoles 13 de julio. En la ceremonia  participaron representantes del Ministerio de Culturas y Turismo, de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) así como pobladores de la localidad. También estaban los residentes en La Paz, que emprendieron las gestiones. 

 El templo Niño Salvador de Ayo Ayo data del siglo XVIII. Incluso el mismo Julián Apaza fue sacristán en el mismo. En 1945 fue declarado como Monumento Nacional, pero a pesar de ello no se hizo mucho por preservarlo e incluso sufrió el robo de cuadros, cuyo paradero, hasta ahora es desconocido.

   En 1781, el líder indígena se rebeló contra las autoridades de la Corona española y sometió a la ciudad de La Paz a dos cercos, que en conjunto duraron casi seis meses. En la plaza del pueblo hay una estatua del rebelde y sus habitantes aún conservan la memoria de su levantamiento. 
 
  En la plaza del pueblo había entre 250 a 300 personas. La señal de que el acto iba a empezar fue dada por los acordes que interpretaba una banda colegial que acompañó a las autoridades en un breve desfile  alrededor de la plaza. También había un grupo autóctono, en el que se destacaban, sobre todo, las zampoñas y los sikus. La entrega se realizó durante una típica mañana invernal altiplánica, caracterizada por el azul intenso del cielo, el sol abrasador y el frío bajo la sombra.
 
Luego de la ceremonia, ingresamos al interior del templo. Las obras de intervención se realizaron en el retablo mayor, el púlpito, 16 esculturas, 10 marcos así como la portada en piedra y el portón de madera. También fueron restaurados 12 lienzos, que fueron colocados en las paredes laterales que rodean al retablo mayor. 

Las gestiones para la restauración comenzaron hace varios años. "El año 2010, 12 lienzos se han depositado en el Ministerio de Culturas, estaban enrollados. (...) Después de tres años, más o menos, se han restaurado”, explicó el asesor general del Centro de Residentes de Ayo Ayo, Guillermo Reynaga Mita.  También aclaró que en total se restauraron 16 imágenes de santos. "Nosotros, con nuestros aportes del Centro de Residentes, hemos hecho cinco. En total son 16 esculturas”, indicó al explicar que en el templo hay en total 25 estatuas.

Los fondos empleados ascienden a 250 mil bolivianos, que fueron aportados por la ABC. Reynaga explicó que el pueblo de Ayo Ayo destinó un terreno de seis hectáreas a la entidad estatal. "De ahí han sacado el material árido, arena, piedras y cascajo; todo eso se ha puesto en la doble vía. En reconocimiento a eso, la ABC nos ha dicho: ‘les doy 40.000 dólares, presenten un proyecto productivo’”, contó. 

Lo anterior pasó el año pasado. Al principio, no hubo un acuerdo en el pueblo. "A nadie le gusta la iglesia porque la población quiere tener cosas productivas, que generen ingresos. Ellos dicen ‘aquí qué cosa podemos tener’”, añadió el representante. "Todavía no están entendiendo el valor que tiene hacer esto (restaurar el templo)”.

El secretario concejal del municipio, Virgilio Orozco, contó que, efectivamente, el monto de 40.000 dólares que entregó la ABC a la comunidad, inicialmente, estaba destinado a la adquisición de ganado.  "Los comunarios destinaron a otro proyecto que era compra de vacas”. 

Entonces, las autoridades de la ABC les explicaron que no podían destinar recursos a ese tipo de proyectos. "Queremos ayudar de otro modo”, les dijeron. "Entonces se ha insertado este proyecto”, continuó el concejal.

Y finalmente se acordó que se restaurase el interior del templo. "Las restauraciones son de mucho valor e importancia porque lamentablemente, en años  anteriores, esta iglesia ha sufrido robos”, según Orozco.

El altar mayor, por ejemplo, estaba muy deteriorado. "Prácticamente estaba en ruinas, teníamos el temor de que cualquier momento se nos venga abajo”, afirmó el presidente del Centro de Residentes, Jorge Sánchez Vargas. "Prácticamente ha sido renovado, ha sido reforzado”. 

 Durante la restauración, algunas piezas fueron reubicadas en sus lugares originales. Esto pasó con la figura del Niño San Salvador de Ayo Ayo. "Es el patrono del pueblo, lo hemos ubicado en su lugar original”, indicó Sánchez.

Así realizamos un breve recorrido por el interior del templo. Al salir, nos encontramos con Petrona Calle, que recién llegaba. Ella tenía curiosidad por ver cómo quedaron los bienes restaurados, sobre todo por el escepticismo de algunos comunarios, que preferían emplear los recursos en otros proyectos. "Yo siempre he dicho que está bien, pero la gente no piensa eso, son un poco malos”, dijo. "Han dicho que deberían gastar (el dinero) en agua”, contó.

Por todo aquello, Calle tenía curiosidad de ver el resultado de las obras. "Estoy contenta, feliz, tan bonito es este templo, desde (la época de) los abuelos. Yo tengo 72 años cumplidos. He conocido, no era así. Era una pena, ahora ha mejorado. Siempre vengo los domingos, yo soy de Ayo Ayo”, continuó Calle. "La gente no tiene que estar descontenta, aquella vez ratero ha entrado. Habían agujereado los cuartos y todo se lo han llevado. Y la gente no dice nada de eso”, concluyó.

Al finalizar el acto, Reynaga comparte su sueño. "Vamos a coordinar con Calamarca y Sica Sica para hacer un triángulo  para visitar  los tres monumentos”,  dijo. Su idea consiste en que los tres templos conformen un circuito turístico.

 

  Obras  antiguas
  • Lienzos  Se restauraron 12 óleos sobre tela correspondientes a los siglos XVIII y XIX. La identidad de los autores es desconocida. 
  • Polvo  Las pinturas estaban muy empolvadas, no tenían bastidores y algunas casi no se distinguían. 
  • Temas  Muestran imágenes de la Virgen y los santos.
En este tiempo hay crisis religiosa

El párroco del templo Niño Salvador de Ayo Ayo, Germán Alvarado, explicó que muy poca gente acude a las misas de la parroquia. "Por lo menos vienen 70 a 80 personas”, aseguró.  

Los servicios religiosos se hacen los sábados, domingos y en fechas especiales, como la fiesta del patrón del pueblo, el Niño Salvador, que se celebra el 6 de agosto. 

Otra festividad  religiosa importante es la dedicada a la Virgen del Carmen, que se celebra el 16 de julio.
 
  "En este tiempo en que hay crisis religiosa muy poca gente asiste a los oficios religiosos”, indicó Alvarado, al explicar que él se desplaza para celebrar misas por 20  comunidades cercanas al pueblo.

El sacerdote cree que la crisis religiosa se debe a varios factores, como la irrupción de la tecnología, "Van quitando la fe espiritual y la gente se centra en lo material. No obstante, no se pierde lo espiritual, sigue manteniéndose”, afirmó.

Con las restauraciones realizadas, la visita al templo será más grata para los comunarios. Lo principal de la restauración de los bienes muebles es la satisfacción de los pobladores, afirmó el sacerdote. 

"La gente se llena de satisfacción cuando aprecia con los ojos, con los sentidos. De esa manera está contenta y hace digna su visita porque (el templo) presenta un aspecto muy bueno”.

Ahora, es necesario un compromiso de los pobladores para realizar un mantenimiento adecuado. Justamente -contó el concejal Virgilio Orozco- los técnicos recomendaron a los pobladores que deben retirar el polvo que se acumula en el interior del templo. Asimismo, deben evitar el ingreso de palomas.

"Después de todo es un monumento nacional que debe ser conservado con la ayuda de todas las autoridades.
 
Esperamos que así se realice. Por nuestra parte seguiremos teniendo el cuidado del templo”, concluyó el párroco Alvarado.

 
 
 
 
 

Comentarios