Las cintas subtituladas pierden terreno ante los filmes doblados

La tecnología digital, el cambio de hábitos de consumo con las multisalas y un reducido público que prefiere el idioma original explican la tendencia, dicen expertos.
lunes, 29 de agosto de 2016 · 00:59
Stefany Diez de Medina   / La Paz
 
Hace más de 15 años, las películas que se ofrecían dobladas en los cines comerciales paceños se reducían a las cintas  para niños, representando un 20% de las funciones ofertadas, según datos estimados de dos ejecutivos de salas de cine. Actualmente, el 70% de las proyecciones son con doblaje.
 
Este medio visitó tres salas de cine el pasado 25 agosto y revisó la cartelera cinematográfica de cada uno de ellos. Para establecer la cantidad de filmes doblados que se exhiben,  se dejó de lado en el registro   las cintas dirigidas al público infanto-juvenil y  las  que son originalmente en español.  
 
Bajo ese marco se detectó que en el Multi Cine, considerando cinco filmes, 27 funciones al día están dobladas y 2, subtituladas. En el Cine Center, donde se exhiben los mismos cinco largometrajes, hay 38 proyecciones diarias dobladas y 23 con subtítulos, pero sólo en salas VIP donde la entrada cuesta 10 bolivianos más y en el Monje Campero, que tiene dos salas y exhibe cuatro películas en 10 horarios, ninguna función es en idioma original. 
 
¿Por qué los filmes doblados dominan las carteleras de los cines paceños? El salto a la tecnología digital, la aparición de las multisalas que cambiaron los hábitos de consumo y el reducido número de espectadores que prefieren los filmes subtitulados son las razones que identifican dos ejecutivos de salas de cines, Esteban Morgado y Rodolfo Quintela, y tres críticos del séptimo arte, Pedro Susz, Alfonso Gumucio y Mauricio Souza.
 
El gerente de programación del Cine Center, Esteban Morgado, explica que cuando se utilizaban rollos de 35 milímetros era más caro el doblaje, pues suponía un proceso de "reimpresión” de las cintas y, directamente, los distribuidores no traían dichas versiones, "la gente mayormente no tenían la posibilidad de elegir”.
 
Desde que las películas llegan en discos y la tecnología es digital, es más barato incluir las voces traducidas al español, indica Morgado, y los distribuidores ofrecen las dos opciones. Además, como las pistas de los diferentes audios están separadas (voces, música, efectos, etc.) en el disco, el doblaje ya no altera o reduce la calidad del sonido. 
 
Otro factor que influyó en la predominancia del doblaje es la aparición de las multisalas hacia el 2010, ya que modifican los hábitos de consumo, afirma Pedro Susz. El crítico recuerda que antes no había tanto acceso a la televisión por cable ni a videos o DVD, por lo que las personas iban al cine a ver películas "específicamente”. En cambio, "hoy uno va a las multisalas a otras cosas, va a comer, a tomar Coca-Cola, a los juegos instalados y de paso mira una película”.
 
Susz también sostiene que los cines de complejos comerciales optan por atraer al público infantil y adolescente, por eso su oferta de películas dobladas es alta. Como el espectador se acostumbra a ver los filmes con voces en español, ya no siente necesidad de cambiar sus hábitos: "Eso de que el público va a ver lo que quiere o prefiere ver, no es verdad, el público va a ver lo que se le acostumbra ir a ver”, afirma el concejal paceño.
 
Alfonso Gumucio agrega que este nuevo tipo de público muchas veces no muestra respeto ante la pantalla grande, ya que "charlan, dejan sonar sus celulares y chatean; actúan como si estuvieran en su casa frente a la televisión”. 
 
El cine doblado no sólo prevalece en Bolivia, aclara Mauricio Souza, y da los ejemplos de Alemania, España y Estados Unidos. Durante sus años de profesor en el país norteamericano, escuchó que los jóvenes comentaban que no van al cine a leer, "como si la lectura fuera una prolongación violenta y desagradable del colegio”. 
 
El gerente del Monje Campero, Rodolfo Quintela, considera que los cambios socioeconómicos del país también han influido en el cambio de públicos. La gente que iba al cine por considerarlo un arte para ser apreciado en pantalla grande fue desplazada por las familias y jóvenes que ahora tienen más ingresos y buscan actividades de entretenimiento, no de reflexión.
 
El segmento de espectadores que prefieren ver las películas en su idioma original es reducido, coinciden los cinco consultados. Morgado y Quintela recalcan que ellos trabajan para empresas comerciales y no es rentable ofrecer demasiadas funciones subtituladas, salvo los primeros días después del estreno. 
 
El 2014, Mario Antelo inició una colecta de firmas a través de Change.org para pedir a las salas de cine paceñas que oferten más funciones con subtítulos; 1.321 personas firmaron. Susz opina que fue una "quijotada”, porque los cines comerciales no van a cambiar su programación si no es rentable.
 
Los tres críticos prefieren ver las películas en su idioma original, porque las voces de los actores son parte de la actuación y afectan a la experiencia de contemplar cine. Para satisfacer sus deseos, asisten a la Cinemateca, esperan a que fortuitamente pasen en las multisalas algún filme de cine alternativo o simplemente ven el DVD en casa como en el caso de Souza, quien dice: "A mí no me la meten doblada”.
 
 El  fenómeno
  • Porcentajes    Hace 15 años, los filmes que se exhibían en español representaban el 20% del total proyectado en las salas de cine. En la actualidad, el 70%  son cintas dobladas al español.   
  • Afuera   Los especialistas consideran que el cine doblado no sólo prevalece  en Bolivia, sino también en otros países como  Alemania, España y Estados Unidos. 
  • La clave          Los  críticos prefieren ver las películas en su idioma original, porque las voces de los actores son parte de la actuación y afectan a la experiencia de contemplar 
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