Averno, la coproducción que integró a Bolivia y Uruguay

La fantástica película del realizador boliviano Marcos Loayza se estrenó, a modo de avant premiere para Uruguay, en el Festival de Cine de Punta del Este.
viernes, 2 de marzo de 2018 · 00:04

La República /  Montevideo


En el marco de la 21ra edición del Festival Internacional de cine de Punta del Este, Averno se estrenó a modo de avant premiere para Uruguay.


En Averno, Tupah, un joven lustrabotas emprenderá una aventura en busca de su tío. En esa recorrida por la noche, el alcohol y los bares paceños también cobrarán vida el Anchancho, el Lari lari y el Kusillo, además de otros seres de la mitología andina. 


Obra laberíntica, barroca, cargada de simbolismos y ensueños, explora el Mankapacha, que en la lógica aymara viene a ser el mundo de abajo, que no necesariamente es el infierno. Un fascinante periplo en el que realidad y fantasía se entrecruzan en una zona difusa y mágica.


Se trata de la primera coproducción en cine entre Uruguay y Bolivia. Se unieron esfuerzos y se concretó el filme que bate récord de taquilla en Bolivia y que llegará al circuito comercial de Uruguay en julio, según adelantó su director en diálogo con el medio uruguayo La República.


El realizador boliviano Marcos Loayza, director de Averno y reconocido por películas como Cuestión de fé, entre otras llegó a Punta del Este para presentar el filme que le llevó unos ocho años concretar.

Las ideas estaban, pero faltaba el financiamiento que llegó finalmente. El filme se estrenó en Bolivia en enero y en su primera semana de exhibición se posicionó como uno de los más vistos de la historia del cine del país.


Loayza dijo que “la película siempre fue una apuesta muy grande, por eso las dificultades de hacerse.

Averno no es típica y mucho menos en estos tiempos, tratamos de atrapar los sueños de toda una colectividad, por eso no escribimos un guión de una manera tradicional. Era como entrar a bucear en sueños ajenos y eso suponía que al momento de tomar decisiones quien debía estar al final de la fila era la razón, todo lo contrario a lo que te dice el cine actualmente. Las clínicas de guión no hacen otra cosa que pasar por la razón toda la información, en este caso fue al revés y con todos los riesgos que eso significaba. Nos mantuvimos fuertes en esa idea. La película pretende ser una obra de arte de comunicación y no un tratado antropológico. Estoy orgulloso con el equipo que he tenido, la vida me ha puesto gente que ha aportado mucho a la película”.


“Miedo” a la fantasía


Analizando las historias que cuenta el cine latinoamericano, Loayza reflexionó y dijo que aún no nos animamos a entrar en la fantasía. “Estamos queriendo ser un espejo lo más fiel posible de la realidad” . El cineasta afirmó que estamos en un tiempo donde se necesitan “espejos distorsionados”, ese es el papel de la ficción según él porque la otra tarea es para los antropólogos y sociólogos. “Los artistas debemos mostrar una realidad distorsionada donde se puedan contar cosas que te alimenten por dentro y no que simplemente te muestren cómo eres”.


La banda sonora de Averno se hizo prácticamente toda en Uruguay excepto algunas músicas incidentales que fueron grabadas en vivo. El filme inicia con un rap que estuvo a cargo de un chico de El Alto  que rapea en español y en aymara, se llama Insano Bolivia. “Los arreglos musicales los hicieron en Uruguay”.


Si bien Averno tuvo un proceso que duró 8 años hasta su estreno, el director boliviano en ese tiempo continuó trabajando en otros proyectos, hizo otro largometraje, documentales sobre medio ambiente entre otros. “El tiempo que más se demora es en recaudar el capital para concretar la realización de la película”.


La coproducción de Uruguay en Averno está en la participación de Nelson Wainstein en la dirección de fotografía, La Mayor (empresa que hace el sonido), Federico Moreira en diseño de sonido y composición de la música junto a Gabriel Estrada y Alejandro Grido, sumado al actor uruguayo Miguel Angel Estellano.


“El primer estreno fue en Bolivia y ahora en Uruguay. Nos debemos a nuestros públicos. En julio se estrenará en Montevideo” dijo Loayza.


“Desde el punto de vista creativo el guión tiene la gran virtud de que a un montevideano como yo, que no tengo la cultura y la cosmovisión andina me permita integrarme a un proyecto de estas características. A partir de eso, empezamos a bucear cómo participar y presentarnos a los fondos”, contó Nelson Wainstein, director de fotografía.

En diciembre de 2016 Wainstein viajó a Bolivia y comenzaron los rodajes en La Paz, en el Alto, un día en la selva. “La verdad, me sorprendí gratísimamente de filmar en Bolivia, es un lugar donde volvería porque realmente se puede. La gran virtud de Marcos (Loayza) es no limitarse creativamente por la disponibilidad técnica, sino buscarle la vuelta para poder hacerlo. Se logró una complementariedad cultural”, destacó Wainstein.


El cine boliviano


Loayza contó que en el cine boliviano hay una nueva generación de realizadores. “Hay un empuje de películas pero Bolivia aún no tiene una legislación cinematográfica la que tiene es muy antigua y, prácticamente el apoyo que se recibe solamente es de Ibermedia y estamos luchando para tener una nueva ley. A pesar de eso, se están haciendo muchas películas”, afirmó.


El realizador boliviano contó que más que directores referentes tiene películas icónicas en sus preferencias. “Tengo referencias más antiguas”.


Próximos proyectos


Loayza actualmente trabaja en dos nuevos proyectos que recién está empezando.


“Averno es un filme que trata de mostrar el universo sin tomar occidente. Mi próximo proyecto será contar la historia de Ulises en una patria que no tiene mar”.


Dato


Más del 60% de las locaciones de Averno fueron armadas, es decir, los lugares fueron recreados para el filme, conseguirlos fue muy difícil según dijo su director.

 

 


   

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