Giovanna Rivero: “La residencia es un retiro con la conciencia”

La editorial Mantis publicó la convocatoria, dirigida a las escritoras. La elegida pasará un mes en La Quinta, donde comenzará a trabajar su próxima obra.
martes, 15 de enero de 2019 · 00:04

Página Siete / La Paz

 La editorial Mantis presentó el jueves su programa de residencias para escritoras bolivianas, cuyo objetivo es colaborarlas a desarrollar su arte en un ambiente en el que su concurso aún es menor al de la participación de los hombres.

El programa es resultado del trabajo de Magela Baudoin y Giovanna Rivero, quienes buscan ofrecer a la escritora elegida durante el proceso, un ambiente ideal para la creación literaria.

Desde Estados Unidos, Rivero conversó con Página Siete sobre el programa y las expectativas que tienen puestas en la convocatoria recién anunciada.

¿Qué significado tiene para ustedes convocar a las escritoras a un programa como el de Mantis?

Esta es la primera versión de la Residencia Mantis, y el tercer año de la colección editorial de narrativa. La residencia para escritoras consiste en un mes en La Quinta (una casa-museo ubicada en el camino entre Santa Cruz de la Sierra y Cotoca), los pasajes dentro de Bolivia para la seleccionada y el estipendio pagados. En ese lugar, la escritora tendrá el espacio y el tiempo necesarios para escribir. En eso consiste esta primera versión.

¿Por qué el programa está dirigido sólo a escritoras?

La residencia está dirigida sólo a escritoras porque tiene que ver con la filosofía de nuestro proyecto, de lo que es Mantis, un proyecto de publicación literaria, de intelectuales mujeres, que intenta intervenir en los circuitos de mercado apoyando esta producción, porque creemos que a lo largo de la vida, los datos históricos, las estadísticas y las experiencias personales, las mujeres hemos tenido que afrontar más obstáculos para visibilizar nuestras obras y participar en condiciones más justas en lo que es el campo cultural. La residencia responde a esa filosofía y a la población que nos interesa como proyecto: las escritoras.

¿Qué influencia considera que tiene la residencia en un medio como el boliviano?

La idea del mes de residencia en esta casa, que tiene una carga tan cultural, es precisamente proveer a la escritora de un tiempo con el que no cuenta en la vida diaria. Saber que una tiene un mes para dedicarlo a la escritura sirve como una suerte de retiro de tu conciencia para que uno pueda mirar con serenidad, con otros ojos, el camino recorrido y el que se quiere recorrer.

Es un mes de encontrarse con el camino literario, el propio camino, una búsqueda que va a traducirse en una producción quizás no inmediata, pero sí una semilla importante que nosotras, como editorial Mantis, queremos apoyar en su proceso.

¿Cómo pasará sus días la ganadora, en la residencia que tienen camino a Cotoca?

La casa tiene mucho valor cultural y arquitectónicamente sus ambientes favorecen a la contemplación, tiene una vibración cultural muy importante. Ahí trabajó el propio Herminio Pedraza, quien pintó un cuerpo importante de su plástica. El hecho de que una escritora pueda estar ahí, de algún modo hace que converse con ese valor histórico de la casa. A partir de ese nudo creemos que se pueden tejer los capitales culturales de la sociedad.
 

¿Con qué exigencias se encontrará la escritora elegida?

Mantis no va a reclamar los productos de la escritora como prueba de que ese mes rindió frutos mágicos o inmediatos. Un mes es un tiempo relativamente breve, pero   permite reflexionar a la escritora sobre lo recorrido y lo que quiere seguir caminando. Mantis es una inversión con compromiso, pero sin reclamar un producto inmediato. No queremos una transacción, sino que en el mediano y largo plazo un nutrido grupo de escritoras sepa que están siendo apoyadas en sus búsquedas.

La convocatoria

  •  Bases  Podrán concursar narradoras bolivianas, de ficción o no ficción, radicadas en el país, mayores de edad, sin distinción de raza, credo o proyección pública al momento de la solicitud de la beca, aunque sí es requisito que hayan publicado por lo menos un libro en cualquier género literario.
  • Trabajo Al final de su residencia creativa, la escritora deberá entregar un breve texto creativo (sea éste una crónica o un ensayo) de unas 1.000 palabras, en el que dé cuenta de su experiencia durante su estadía en La Quinta, donde reflexionará sobre su próxima obra.