El artista boliviano Marcelo Suaznabar lleva sus "Escenarios irracionales" a Guatemala

La muestra se inaugura este jueves 21 de noviembre en la galería de la Fundación Rozas-Botrán.
jueves, 21 de noviembre de 2019 · 12:08

Página Siete Digital / La Paz

El artista boliviano Marcelo Suaznabar presentará su primera exposición individual en Ciudad de Guatemala, denominada "Escenarios irracionales" en la galería de la Fundación Rozas Botran. La inauguración será este jueves 21 de Noviembre, a las 19:30. La muestra permanecerá en exhibición hasta el 31 de enero de 2020.

"Suaznabar construye mundos delirantes con seres y espacios que redibujan una mitología contemporánea. Personajes mágicos que trascienden lo cognoscible. Escenarios dramáticos que encarnan situaciones de animales antropomorfos que pretenden dominar unos sobre otros, quienes a su vez pretenden controlar medios de transporte como canoas, triciclos o bicicletas. Situaciones donde los sujetos buscan subordinar o a veces someterse a estas relaciones", afirma Juan Fabbri en el texto curatorial de la exposición.

"En la obra encontramos situaciones de pulsiones eróticas a través de imágenes de seres sexuados desnudos repletos de vellos, sujetos que jalan la lengua de otro, humanos que tocan delicadamente la cola de un animal y/o aquel que comparte una bañera. Imágenes que conforman una misteriosa mitología donde no podemos dejar de lado la sensualidad de parte de las escenas", agrega el curador del Museo Nacional de Arte.

"Otro aspecto en la muestra es el tinte teatral de las obras. Cada pintura trabajada con un detalle escenográfico, nos permite encontrar como el artista experimenta creando vestuarios, máscaras, colores y situaciones que no tienen referencia a una existencia realista. Son estos elementos, los que nos pueden llevar a interrogarnos sobre qué significa la referencia a la irrealidad en la pintura. ¿La realidad es la que vemos o la que imaginamos? ¿Qué hay más real que nuestras fantasías? En el entretelón de la fantasía se encuentrannuestras propias verdades", destaca Fabbri.

Asimismo, Jose Rozas-Botrán, presidente de la Fundación Rozas-Botran resalta que Suaznabar muestra la modificación de la realidad por medio de figuras contradictorias que se complementan. "En ellas, compara elementos reales e imaginarios sumergidos en escenarios absurdos que conducen hacia un mundo surrealista", afirma Rozas-Botrán en la presentación de la exposición.

"Cada obra nos sorprende porque transfiere cualidades propias de seres humanos a objetos o seres irreales. Irónicamente expresa lo contrario de lo que quiere decir, abriendo un camino al receptor para que reconozca el propósito de cada símbolo o, a lo mejor, para que el propio espectador formule una nueva intención. Todo ello presentado con una extraordinaria calidad del dibujo y magnífica aplicación de color", añade el director.

Sobre el artista

Marcelo Suaznabar nació en Oruro, en 1970. Desde muy pequeño tuvo atracción por el dibujo, incentivado por su tío Enrique Suaznábar, fotógrafo profesional establecido en la misma ciudad. Siendo el dibujo el principal motor de su creación, desde corta edad manifestó su interés por los colores y comenzó a explorar las acuarelas, pasteles y lápices de color, pintando por mucho tiempo insectos, animales, casas y rostros en soportes de papel y cartulina.

Suaznábar da rienda suelta a su imaginación para trabajar y explorar, indagando en elementos del subconsciente, temas universales y comunes que preocupan a los seres humanos, como el paso del tiempo, la muerte, la naturaleza, la sexualidad, la belleza, las tentaciones, el temor, la religiosidad, experimentando y aprendiendo con cada nueva obra lo que puede y quiere decir y aportar.

Marcelo se traslada a Canadá en diciembre de 2001 con su familia  En esta nueva etapa el artista enfatizó en su trabajo con  temas relativos a la naturaleza, la muerte, la maternidad la tentación y el paso del tiempo, los cuales siguen siendo abordados desde un lenguaje surrealista y simbólico incorporando nuevos elementos en su obra como animales en transformación, huevos, cubos, códigos de barras,   bicicletas y relojes con un  lenguaje propio  que recorre  toda su obra.