Libreras , la antología escrita por 15 mujeres entre las rejas

El proyecto literario fue impulsado por la plataforma de gestión y difusión cultural feminista Muy Waso, en coordinación con la editorial La Ubre Amarga.
viernes, 29 de noviembre de 2019 · 00:04

Página Siete  / La Paz

Luego de cinco talleres distribuidos en 16 sesiones, con un total de 60 horas intensivas de lectura, escritura y análisis literario, 15 mujeres recluidas en el   centro penitenciario de San Sebastián  de Cochabamba volcaron sus testimonios en Libreras.

   La publicación  surge como parte de un  proyecto integral -que también se llama Libreras- de promoción de la lectura y el impulso a la escritura literaria, acompañada del emplazamiento de una biblioteca, en el mismo espacio penitenciario.

 Se trata de la primera antología de ficción, no ficción y poesía que se escribe desde una cárcel boliviana. La publicación y el proceso de escritura fueron coordinados por la plataforma de gestión y difusión cultural feminista Muy Waso, en coordinación con la editorial La Ubre Amarga.

“Tenemos la idea de promover la cultura y lo cultural a partir de espacios no tradicionales y de sectores que generalmente están excluidos, son menospreciados o tienen que desarrollarse a la sombra de actores culturales hegemónicos”, sostuvo Mijail Miranda, coordinador editorial, quien destacó que la selección de relatos, ensayos y poemas ofrece una gran riqueza literaria y testimonial.

La elaboración  de las casi 200 páginas estuvo acompañada de los escritores Rodrigo Hasbún, Lourdes Saavedra y Patricia Requiz, a través de talleres de escritura creativa. La coordinación académica estuvo a cargo del poeta chileno Juan Malebrán.

El libro, cuyo diseño lleva el respaldo de la editorial El Cuervo, fue presentado el 27 de noviembre en la cárcel San Sebastián Mujeres, donde las autoras compartieron parte de las creaciones con sus compañeras internas. Asimismo, recibieron una certificación por su participación en los talleres,  un trabajo coordinado con la dirección de Régimen Penitenciario de Cochabamba.

Paralelamente, Libreras tuvo como uno de sus principales ejes el montaje de una biblioteca dentro del penal cochabambino. En ese sentido,  más de 500 libros forman parte del estante, resultado de una campaña de donación organizada por Muy Waso y    sus seguidores; editoriales  como El Cuervo, Dum Dum, Mantis, Nuevo Milenio y 3600; el Centro Cultural de España en La Paz y el apoyo de espacios como el café El Turista y La Libre, que funcionaron como puntos de acopio.

El proyecto se gestó a partir de la inquietud de la directora y gestora cultura de Muy Waso, Michelle Nogales, quien participó en la organización del festival transfronterizo de poesía  Panza de Oro, por dos años consecutivos. “Este festival visita varias cárceles y otras instituciones. Entonces, en la cárcel San Sebastián Mujeres identificó la necesidad de consumir  y producir literatura de parte de las internas. A finales del año pasado, nos dimos a la tarea de organizar una rehabilitación de la biblioteca que había y hacer una campaña”, contó  Miranda.

A partir de esta experiencia, según explicó  Nogales, se pretende  replicar el proyecto en otros centros penitenciarios del país. En la implementación piloto en Cochabamba, se contó con el respaldo del Programa de Intervenciones Urbanas del Ministerio de Planificación del Desarrollo, y una contraparte de la colectiva Muy Waso.

 

“Somos cuerpos”, prólogo del libro

No es una cárcel, es un ser vivo. Un cuerpo de múltiples voces, miradas e historias. Una amalgama que se nutre y también alimenta a las mujeres que la habitan. Un flujo inagotable de vida, trabajo, risas, rabia y llanto. 

El proyecto Libreras nos permitió formar parte de este complejo organismo por algunos días, a lo largo de tres meses. Así nos fue concedida la gracia de ver, por un pequeño ojo rendija, la inmensidad de algunas mujeres que viven y sueñan en la cárcel San Sebastián Mujeres de Cochabamba. 

A través de esa ventana, la de los libros, la de la literatura, nos escabullimos entre sus horas de tejido y, por supuesto, tejimos con ellas complicidades y rebeldías desde las palabras escritas, habladas, encendidas, incendiadas, leídas y calladas. Aprendimos que los silencios también narran y emocionan. 

El texto completo se publicará el domingo en Letra Siete.

 

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