Con testimonios y poemas, se escribe El libro de las pititas

Hasta ahora, el texto tiene 34 testimonios de autores de La Paz, Cochabamba, Santa Cruz y Oruro. También se lo encuentra en YouTube en versión audiolibro.
domingo, 01 de diciembre de 2019 · 00:04

 Anabel Vaca  / La Paz

Con testimonios, poemas y un audiolibro, jóvenes bolivianos escriben de manera colectiva El libro de las pititas. Los autores relatan las experiencias que vivieron durante el paro cívico nacional que se llevó a cabo después de las elecciones generales del  20 de octubre y los indicios de fraude.

En el texto, se relatan historias sobre las pititas (cuerdas delgadas)  y otros objetos que  usaron para bloquear las calles como protesta por los resultado de los comicios. Los autores también expresan su sentir en el momento que   formaban parte de las movilizaciones y de los cánticos en contra  de la gestión de  Evo Morales y Álvaro García Linera.

Cuatro días después del voto, el entonces presidente  Morales dio un discurso en el que subestimó a los manifestantes en contra del fraude electoral. Argumentó que no sabían bloquear, se burló de las pititas y las llantas que  usaban para cerrar las rutas y se ofreció para a dar talleres de cómo realizar un bloqueo.

 A raíz de las declaraciones y burlas de Morales, los jóvenes decidieron apropiarse de la palabra pitita  y bautizar su lucha  con ese nombre. El término se convirtió además en un símbolo de lucha y unión entre bolivianos.

En esta temporada poselectoral, quienes tuvieron un rol muy importante, sin duda, fueron los universitarios y  jóvenes de las generaciones millennial y centennial, quienes mostraron su rebeldía incansable en busca de la democracia y se convirtieron en la generación pitita.

Las movilizaciones del paro se extendieron por 21 días, cuando la senadora Jeanine Añez asumió la presidencia del país. Para entonces, Morales y García  ya habían renunciado a sus cargos y se encontraban en México en calidad de asilados. Las redes sociales se inundaron de publicaciones haciendo alusión al “poder de la pita”.

Sin embargo, las protestas continuaron, pero esta vez por parte de las personas afines al Movimiento Al Socialismo. Pedían la renuncia de Añez y el regreso de Morales. El país estuvo  convulsionado durante más de un mes. Cientos de heridos y más de 30 fallecidos son  el saldo de la crisis que vivió el país y aún existe tensión e incertidumbre entre los bolivianos.  

Escritura colectiva de pititas

Felicidades, Bolivia es el título del primer capítulo del libro digital que  lleva el nombre de El libro de las pititas. Son más de 30 relatos  escritos desde las ciudades de La Paz, Santa Cruz, Cochamaba y Oruro.

El documento  circula en   redes sociales. Cualquier persona puede escribir su experiencia ingresando al link http://bit.ly/librodelaspititas. “Hay mucho que escribir de esta gesta, no sólo por la importancia histórica para nuestro país, sino porque le hemos dado una gran lección al mundo y hemos trazado un camino para que otros países, que están bajo el yugo cruel del socialismos del siglo XXI y otras tiranías, puedan liberarse”, se lee en el primer párrafo  del libro,  testimonio que no lleva firma.

Jessica Helguero relató lo que vivió en La Paz el 28 de octubre. “Son las 21:30, la indignación de la gente se hace sentir con cada golpe que, desde hace media hora, le da a su cacerola. Los autos pasan y suenan las bocinas,  sumándose a esta intensa manifestación. Al mismo tiempo, se escuchan petardos y la muchedumbre gritando a una sola voz las consignas en contra de un infame dictador”, escribió.

Los vecinos se organizaron e hicieron barricadas para defender sus hogares.

También rememoró el momento en que vio a la exministra de Salud Gabriela Montaño cuando arengaba la frase “los golpistas no pasarán”, mientras aplaudía –junto a otros funcionos– el paso por el Prado paceño de mineros y distintos sectores sociales afines al Movimiento Al Socialismo.  

“(…) Fue una vergonzosa escena, igual de vergonzoso fue el momento en que los mineros confundidos gritaban ‘Evo, Goni, la misma porquería’, olvidando de qué lado estaban”, lamenta.

La usuaria Tikita Wara, por su parte, contó la experiencia que vivió cuando la Policía se encontraba ya amotinada el sábado 9 de noviembre.

   “Después de la noticia, muchos manifestantes, jóvenes en mayoría, susceptibles por lo que podía pasar, comenzaron a asentarse en  las unidades policiales y en los puntos de acceso a plaza Murillo bajo la consigna de ‘cuidar a nuestros pacos para que los milicos no los arresten’”, recordó, entre otras anécdotas.

El libro también tiene su versión en YouTube. Se trata de un audiolibro  con el nombre Pititas Libro. Hasta la fecha se puede escuchar tres testimonios que tienen como presentación el cántico más representativo de la “resistencia civil”: ¿Quién se rinde? ¿Quién se cansa?

 

Documento  en línea

  • Link  El texto online de El libro de las pititas circula en las redes sociales y en aplicaciones de mensajería desde que comenzó a ser escrito. Cualquier persona puede incluir su testimonio sobre su experiencia durante el paro cívico nacional ingresando al vínculo http://bit.ly/librodelaspititas.
  • Audiolibro  Los primeros textos se encuentran disponibles en la plataforma de YouTube en la versión de audiolibro. El nombre del canal es Pititas Libro y   tiene apenas una semana de existencia.
  • Testimonios  Hasta hoy, los textos fueron escritos por autores desde las ciudades de La Paz, Cochabamba, Santa Cruz y Oruro. MABA, de Cocha, Coña Coña EPI, Se burlaron de las pititas, Líderes y héroes que se hacen, Que la pitita jamás se rompa y Ejemplo a seguir por todo el mundo, son algunos de los títulos de los capítulos del libro.

Noches de terror y quema de buses
 
Las noches de terror quedarán en mi memoria, cuando vándalos bajaban desde mi zona para causar zozobra y caos. Primero escuchamos gritos y luego golpes. La primera casa a la que tocaron fue la mía, mi familia y yo no sabíamos qué hacer, salvo armarnos con lo que podíamos. 

Su consigna: “Evo no está solo”. Temí lo peor, pues esas personas eran capaces de todo, los vecinos se escondieron como pudieron dentro de sus casas y nosotros empezamos a llamar desesperadamente a la Policía y hasta a canales de TV. Resistimos, entre el miedo y el valor. Si alguno entraba a nuestra casa íbamos a luchar con todo. Mi zona, Chasquipampa, fue, diría yo, en dónde se inició el caos, escuchamos explosiones, insultos e improperios y luego vimos una gran mata de humo. Estaban quemando los PumaKatari. Parecía una escena de guerra, y el olor a goma inundaba el ambiente. Ese día muchos lloraron y se lamentaron por la pérdida: “¿cómo pueden hacer eso?”, “Nuestros pumitas están siendo destrozados”. (natsumi404)

Decenas  de buses  PumaKatari fueron quemados el día que renunció  Morales.

 Héroes, el poema de las pititas


Esos que jóvenes y fuertes
No llevan barra, ni cámaras 
No se esconden, ni huyen
Ni pactan con mafias 
Esos que llevan el honor tatuado 
Valentía enraizada 
Orgullo de su casa
Amor a defender 
A quienes ni conocen ni han podido ver 
Hijos, padres,  hermanos, amigos 
Hombres y mujeres de bien
 Que no necesitan invitación para hacer lo correcto 
Esa juntucha de buenos valores 
Que los hace ser increíbles 
Únicos… los mejores 
Esos seres humanos fantásticos 
Que nacieron de esta tierra bendita 
Que hoy nos dan esperanza 
Y otros nos cuidan desde arriba 
Todo honor hoy más que nunca 
A esas virtudes marcadas 
Que en cancha no se hicieron esperar 
Todo honor a nuestros jóvenes 
Quienes sabiendo que a morir salían 
Lo hicieron por un mejor mañana para todos (...).

Fragmento del aporte de  S. S. M. 

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