Festival de Viña: 60 años del mayor evento musical latino

El evento celebra seis décadas de traer a la región a los artistas más famosos.
jueves, 28 de febrero de 2019 · 00:00

EFE / Viña del Mar

 El Festival de la Canción de Viña del Mar cumplió 60 años con los ojos de todos los latinos puestos en este evento que atrae, durante la última semana de febrero, a la prensa internacional y local, que no duerme por ir detrás de las estrellas de la música en español.

La ciudad de Viña del Mar, que se encuentra a unos 110 kilómetros de Santiago, cada año acoge en pleno verano este certamen, que se ganó la fama de ser el más grande del mundo por su extensión de seis días consecutivos.

“Expectación y gente”, así resume Katerin Velis, una vecina de Valparaíso -la ciudad contigua a Viña- el ambiente que se genera en la también conocida como Ciudad Jardín.

Miles de extranjeros pero también chilenos se desplazan a esta ciudad para vivir el ambiente de las calles, que se llenan de vendedores ambulantes con gorras, camisetas y accesorios que llevan el nombre de los artistas que amenizan el certamen.

Marianela Rojas se desplazó desde Talca -unos 350 kilómetros al sur de Viña del Mar- para ver con su madre ayer el concierto de Marco Antonio Solís.

“Este festival es una tradición y ha puesto a Chile en el mundo. Después de seguirlo todos los años por televisión este año vine por primera vez”, explicó Rojas.

Poco queda de aquel primer evento que en 1960 empezó a captar la atención de los habitantes de Viña, que de forma improvisada llevaban sus propias sillas al césped del Palacio de la Quinta Vergara para escuchar el concurso de canciones, que debían versar sobre esta ciudad que mira hacia el Pacífico.

Julio Iglesias, The Police, Sting, Simply Red o Sheena Easton son algunos de los rostros conocidos que desfilaron por este certamen, como jurado o artistas invitados, e hicieron que se olvide el propósito original de este festival, que cada edición sigue eligiendo a la mejor canción folklórica e internacional.

A pesar de que esta competición pasa cada vez más desapercibida, la cantante colombiana Shakira fue uno de los descubrimientos del Festival de Viña cuando, en 1993, con 16 años y aún desconocida, representó a su país aunque no con mucho éxito, al no quedar clasificada.

Desde su tercera edición, el anfiteatro de la Quinta Vergara, que tiene una capacidad de hasta 15.000 personas, sustituyó el jardín en que el público se sentaba para disfrutar de este show, que llegó a durar 10 días y en el que ingresaban 25.000 personas.

Con este nuevo espacio, el festival adquirió una fama que traspasó sus fronteras y empezó a retransmitir el evento a múltiples canales internacionales.

El escenario de la Quinta Vergara siempre supuso un reto para quienes se suben a él, ya que el público se ganó el título de  El Monstruo  por su forma de abuchear a los artistas que no son de su agrado. Eso les pasó a los artistas, comediantes y hasta a los presentadores, que pasaron por el festival villamarino.