Larga Noche sale de los museos y lleva el arte y la cultura a la calle

El desorden y la venta de comida y otros productos son aspectos que el municipio, que es el organizador de la actividad, debe tratar de mejorar a futuro.
martes, 21 de mayo de 2019 · 00:04

Carla Hannover  / La Paz 

La Larga Noche de Museos, que desde hace más de una década  es parte de la agenda de actividades de La Paz, transformó su esencia. Dejó de tener como principales protagonistas a los museos paceños para llevar la cultura a las calles. 

La actividad, que  se realiza  cada año desde 2006,   cuenta con cientos de espacios culturales, artistas e instituciones de la sociedad civil que por una noche sacan sus joyas  para compartirlas  con la población. 

 Para el secretario municipal de Culturas de la Alcaldía de La Paz, Andrés Zaratti, esta transformación podría leerse de diversas  formas. “Más allá del nombre del evento, que sólo habla de museos, esta actividad tiene que ver con un tema conceptual. Los museos resguardan patrimonio y gran parte de las instituciones que abren sus puertas tienen  patrimonio, como es el caso Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), y que lo  muestra esa noche”, explica. 

Por ello, podría considerarse que por una noche  “las instituciones se convierten en museos”. “Es cierto que se amplía la Larga Noche,  pero no queremos desconectar de un nombre ya posicionado y porque de alguna forma   en todas las exposiciones o espacios, al menos en un 90%,  se  expone patrimonio”, agrega Zaratti. 

 Una mirada distinta tiene el artista y exdirector del Museo Nacional de Arte Édgar Arandia, quien considera que la actividad ha transformado su esencia. “Que eso haya pasado no es malo -dice-. Es bueno porque esta Larga Noche de Museos ahora plantea una apertura de la sociedad a la sociedad misma”. 

Sin embargo, observa que en los últimos años  perdió  el componente  pedagógico. “Sería bueno que las  instituciones que participan  enseñen algo, que ya no se ve en la mayoría de los casos”, dice.
 
Comenta, además, que a diferencia de los primeros años la actividad ahora es más desordenada. “No estoy de acuerdo con que se mezcle la venta de comida con gente que está realizando manifestaciones culturales, que es algo de lo que vimos el sábado. Creo que la gastronomía también debería  tener su lugar. No tendría que ser una actividad tan caótica”, critica Arandia. 
   
Por otro lado, apunta a que el comercio está haciendo perder su esencia primaria a esta actividad. “En Alemania, donde comenzó  esto, se prioriza la  visita exclusiva a los museos. En la Paz esto ya no se da, es positivo, porque la sociedad se abre a la sociedad, pero lo que  a mí no me gusta es que se mezclen las cosas a ese extremo de volverla una fiesta, como el Gran Poder. Creo que esta actividad  tiene que tener su propia personalidad  y esas 250 mil personas que salen esa noche  que tengan ofertas de mayor calidad”.

 Para el artista, esta transformación de la Larga Noche de Museos pasa por un tema cultural. “Se está mezclando mucho porque  nuestro sentido de la fiesta es tan grande, está tan arraigado en La Paz, que todo lo volvemos fiesta”, asegura.
 
Si de números se trata

Si bien la Secretaría de Culturas aún no tiene la cifra estimada de cuántas personas participaron de la actividad, Zaratti  asegura que la población asistió  masivamente. “Quizá uno de los rasgos novedosos es que la  población en esta oportunidad se ha sabido desconcentrar. Por ello es que este año vimos gente que optó por participar del evento pero solo por un circuito”. De ahí que  hubo gente que optó solo por hacer el recorrido de la zona Sur o de Max Paredes. 

En cuanto a números, Zaratti comentó que los espacios más alejados tuvieron una afluencia importante, de al menos  mil personas. También hubo otros espacios más céntricos que condensaron miles de visitantes. 

“Un ejemplo de ello es el de la Embajada de Estados Unidos, que registró 4.500 visitantes, o la Logia de los Masones, que recibió cerca de  5.500 personas. De igual forma sucedió en el  museo de Rosita Ríos, que tuvo la visita de 4.000 ciudadanos”, cuenta.

En su anterior versión, la Larga Noche de Museos contó con la participación de cerca de 250 mil  personas. Este año los organizadores esperaban la visita de 300 mil ciudadanos. Zaratti considera que esto es posible debido a varios aspectos. “Creo, por un lado, que nuestra  difusión cada año  llega a más gente. También  hubo personas del interior del país que  habían venido sólo para participar de esta actividad y, bueno, somos un municipio de casi dos millones de personas, lo que permite tener estas cifras de participantes”.

 

 


 
 

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