“Uno aprende mucho en contacto con otros artistas”

El artista conversó con Página Siete de lo enriquecedor que es estar en el mundo del arte y del proceso evolutivo que conlleva explorar diversas técnicas.
jueves, 20 de junio de 2019 · 00:04

Carla Hannover  / La Paz

Tiene más de cinco décadas de trayectoria. En su obra  crea  formas que dejan de ser puras para cobrar sentidos en movimiento. Ese trabajo le ha valido a César Jordán Córdova  el premio Obra de una Vida, del LXVII Salón Pedro Domingo Murillo, el más importante del arte boliviano.

Jordán es paceño de nacimiento. Estudió en la Academia de Bellas Artes de Roma (Italia). Siguió con cursos de litografía en el Chelsea School en Londres (Inglaterra) y actualmente reside en París.  La jornada de ayer Página Siete conversó con el artista sobre este reconocimiento.

El Salón Murillo lo ha reconocido este año con el premio a la Obra de una Vida.  ¿Cómo recibe esta noticia?

Con buena sorpresa. Me presenté el año pasado pero el jurado observó algunos  aspectos de los que no estaba muy convencido.  Me  sugirieron que me vuelva a presentar. Lo que hice fue dejar mi dossier y me lo presentaron porque yo vivo en París.

Tiene  más de cinco décadas de trayectoria, ¿qué puede contar de esa experiencia?

Justamente el año pasado el Museo Nacional de Arte hizo una retrospectiva de toda mi obra. Desde mis inicios con el arte cinético, pasando por el arte geométrico, abstracto y finalmente el figurativo. Es una carrera larga pero consecuente, porque pasar del óptico al abstracto y del abstracto al figurativo es un proceso evolutivo.

¿Cómo se siente con todo el camino recorrido?

Muy contento, uno aprende mucho estando en contacto con diferentes artistas de otras latitudes y en situaciones diversas. Participando en salones en distintas partes del mundo,  salones importantes y bienales, como la de San Pablo. Me siento contento. He aprendido mucho más en esos encuentros que lo que aprendí en la Escuela de Bellas Artes.

¿Y cómo ve el arte que hacen los bolivianos?

Hay mucha gente joven que está haciendo una arte muy interesante, sobre todo en La Paz, que es lo que más conozco. En Santa Cruz también hay un movimiento interesante de gente joven que tiene propuestas nuevas e innovadoras.

Ha transitado desde una propuesta que va desde el arte cinético hasta el arte figurativo, ¿cuál es la identidad que ha trabajado a lo largo de los años en su obra?

En mi obra hay una identificación muy propia. Es  lo mismo un trabajo mío con relieves ópticos que un trabajo figurativo. Hay una marca  que yo propongo, de tal forma que quien vea una obra mía me reconozca.

Tantos años en el mundo del arte ¿qué aspectos de su vida ha definido este oficio?

No es una elección, uno no dice quiero ser artista, uno nace con una predisposición. Desde muy niño era muy aficionado al dibujo y posteriormente a la pintura. Ese gran enriquecimiento por el contacto del mundo al cual pertenezco, participar en diferentes exposiciones, conocer artistas que comparen mi obra con la de otros artistas son cosas que enriquecen el espíritu, el ánimo y la vida. 

¿Qué le diría a las nuevas generaciones que están formando en el mundo del arte?

Trabajar, trabajar  y trabajar con consciencia, viendo que lo que están proponiendo es una cosa honesta, sincera. A mí me gusta trabajar incansablemente, trabajamos constantemente, no sólo cuando creamos una obra, trabajamos mentalmente una situación, pero inconscientemente estamos asimilando más cosas.

HOJA DE    VIDA

  • Formación  Estudió en la Academia de Bellas Artes de Roma (Italia). Siguió con cursos de litografía en el Chelsea School en Londres (Inglaterra). Reside en París.
  • Trabajo  Perteneció al movimiento cinético, en el que experimentó bastante con el arte óptico u Op Art, específicamente en el movimiento virtual de las obras.

Auza gana el gran premio con su obra Por
 

     En cierto momento de su vida  José Carlos Auza encontró en la pintura su salvación. Él es un músico, conocido entre muchas de sus facetas por su proyecto Taki Onqoy. Desde ayer, este artista también será conocido por ser el ganador del Gran Premio del Salón de las Artes Pedro Domingo Murillo de esta gestión.

“Hace siete años -antes hice música toda mi vida- empecé más que todo como una terapia contra unos males que me aquejaban, que eran más físicos y mentales. Me puse a pintar mucho, muchas horas del día. Mi búsqueda siempre ha sido como terapéutica o como un escape”, comenta el artista.

La obra con la que se hizo con el Gran Premio del Salón Murillo titula Por y es una pieza que, según el artista, refleja un nuevo paso en su propuesta. “En esta obra ya no hay solamente expresiones. Quería retratar otro tipo de cosas. Me pareció importante que la pintura, más que las formas, proponga algo. En el caso de esta pintura hay un mensaje claro, esa imagen es una imagen de paz, son personas sentadas en un sillón en una imagen cotidiana. Me gustaba por la expresión de los personajes, pues es difícil lograr que tengan una expresión de relajación…”, señaló.

La jornada de ayer, el Salón de las Artes Plásticas Pedro Domingo Murillo dio a conocer a los ganadores en sus diferentes categorías. En pintura se reconoció el trabajo de Phacsy Aymara Calani Villamor, en escultura se impuso Luis Fernando Chumacero, en dibujo ganó Dayme Mariedith Paymal, en grabado se hizo del primer lugar Sergio Mamani Condori y en  otros medios ganó Tatiana Vanessa López Churata.

El Concurso Municipal de Artes Plásticas Salón Pedro Domingo Murillo es el certamen más antiguo y prestigioso del país, y que, además, marca la historia a nivel plástico.

 

 

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