La literatura brasileña busca conquistar público boliviano

Los autores participaron en actividades que buscaron acercar la producción del vecino país a la nacional, a través de charlas y encuentros con escritores.
sábado, 10 de agosto de 2019 · 00:04

Milen Saavedra  / La Paz

Los autores brasileños Ana Paula Maia, Julián Fuks y Daniel Munduruku participan en la FIL La Paz 2019 con la intención de acercar la literatura de su país a la boliviana, superando la barrera del lenguaje. “Vine a conocer autores bolivianos y saber más de la literatura”, contó Fuks. 

El escritor brasileño de ascendencia argentina Julián Miguel Barbero Fuks -que firma como Julián Fuks-   admitió que no se conoce lo suficiente la literatura boliviana en Brasil.   Por eso -dijo- su visita tiene la intención de explorar más las letras nacionales.

 “El único libro boliviano que leí fue La gula del picaflor, de Juan Claudio Lechín, y me gustó bastante. Llegó de repente sin saber qué había antes ni qué hay después”, comentó. Y es que, para Fuks, la literatura es una forma de conocer otros países y culturas. 

Recordó que las letras brasileñas tenían la preocupación, en el siglo XX, de comprender el país y buscar una identidad nacional. “Eso desapareció. Es algo que ya no vamos a encontrar. Los escritores empezaron a hablar más sobre sí mismos, sus vidas, familias, orígenes”, explicó y así  se multiplicaron los personajes.

  El escritor identificó también una corriente actual en la que se empieza a hablar de la alteridad, de los otros, “en la misión imposible de comprender a Brasil y al brasileño”. En este contexto, se habla del pasado reciente, de la política continental y los procesos en común a nivel regional. “Hay dictaduras en el mismo momento, hay gobiernos de izquierda simultáneamente y una llegada de una derecha muy atrasada y a través de la literatura se responde a lo que está pasando”, dijo.

Por otro lado, Munduruku (Daniel Monteiro Costa) definió la literatura como  “un instrumento de comunicación con la sociedad para hacerle conocer la diversidad cultural y lingüística de los pueblos”. El escritor indígena resaltó la producción literaria de su país, sobre todo, la poesía indígena.

“En la feria vi que hay una producción muy rica de autores bolivianos. Además, tuve la oportunidad, dos años atrás, de participar en un encuentro en Colombia en que había poetas indígenas de Bolivia, sobre todo mujeres y fue muy impresionante. La producción es rica y me gusta mucho”, comentó.

Dijo que, a veces, Brasil no se siente parte de América Latina, debido a la barrera del idioma. “Pero cuando participo de eventos en otros países, veo que existe una producción indígena latinomericana, sobre todo en poesía”, resaltó. Agregó que, a partir de esos encuentros, sigue  publicaciones de autores bolivianos.

 

Ana Paula Maia, la ficción como refugio

Ana Paula Maia ha publicado siete novelas , entre ellas, De ganados y hombres (2017), Así en la tierra como debajo de la tierra, premio San Paulo de literatura 2018, y Entierre a sus muertos (2019). Sus libros se lanzaron (traducidos) en Alemania, Argentina, Francia, Italia, Estados Unidos, España y Serbia. 

Las próximas ediciones serán  en Holanda, Grecia e Israel.   En español sus últimas obras han sido publicadas por la editora Eterna Cadencia. 

 “Busco las historias que suceden en lugares de Brasil, en las fronteras, lugares precarios, distantes, que no están bien definidos y que no conocemos”, contó la autora, invitada a la FIL paceña.

 Maia comentó que aunque no vivió en zonas como las que aparecen en sus novelas, se siente cómoda escribiendo sobre ellas. “Es mi lugar en la ficción, es donde me gusta ir a la hora de escribir. Escribo sobre cosas muy diferentes a lo que sucede en mi vida”, explicó.

“Me gusta crear personajes de esos lugares, establecer una historia, pasar un tiempo con ellos y luego volver a mi lugar, siempre en el ámbito de la ficción”, agregó.

La autora también  es guionista y desarrolla series dramáticas. “Actualmente estoy escribiendo para la televisión. Estoy dedicada a mi proyecto, que tiene un volumen muy grande de material”, adelantó. Se trata de la serie Desalma, que tendrá 10 episodios en su primera temporada y se emitirá por la red TV Globo.

 

Julián Miguel Barbero Fuks, la resistencia y la ocupación en la literatura

Es autor de A resistência (La Resistencia, Compañia de Letras, 2014), una “novela autoficcional que trata de adopción, exilio y  militancia”. Es un  libro galardonado con los premios Jabuti, Saramago Oceanos y Anna Seghers. 

 “Habla de un pasado familiar, de la militancia de mis padres contra la dictadura en Argentina, del exilio en Brasil (donde nací), la cuestión  de la migración, si un hijo de un exiliado es también un exiliado, la relación ambigua con Brasil y Argentina”, contó.

  El libro también presenta la situación de su hermano, que fue adoptado en 1976. “Fue de forma ‘ilegal’, algo muy común en la época, pero no sabían las circunstancias. Más tarde se supo la cuestión de los bebés secuestrados, que no es el caso de mi hermano, pero es un fantasma que no se puede alejar”, agregó. Para Fuks, la historia de Latinoamérica atraviesa la historia de la familia, por eso, desde la literatura, refleja la incidencia de la política en las vidas personales y viceversa.

En cuanto a su siguiente publicación, que también se enmarca en la autoficción, Fuks adelantó que se llamará La ocupación. “La idea es que formen un díptico con el anterior libro, en que el grito, el ocupar y resistir están presentes”, dijo. Se trata de una ocupación de habitantes sin techo en San Pablo, en el que el “alter ego literario” de Fuks, Sebastián, se involucra. “Ocupar se ha convertido en el gesto político más contundente”, afirmó.

 

Daniel Munduruku, el rescate  de  las historias indígenas 

“No nací escritor, me fui volviendo escritor”, así se define el escritor  brasileño Daniel Munduruku, que toma el nombre de la tribu indígena en la que nació y creció. Su pueblo, de naturaleza guerrera, habita en una parte de la Amazonia y tiene su propia lengua.

Contó que su dedicación a la literatura infantil y juvenil surgió a partir de su experiencia al llegar del bosque a la ciudad cuando era niño y conoció la discriminación. “Pero también tuve un abuelo que me alimentó con otras ideas e historias y que hizo que tuviera alta estima por mi cultura”, agregó. Ese conocimiento es el que ahora comparte con sus lectores.

Munduruku es profesor y dando clases, descubrió que era un “buen contador de historias”. El siguiente paso fue escribirlas. “Ese momento, nació el escritor. Mi literatura, mi escritura es mi militancia”, dijo. Su primer libro se publicó hace casi 25 años. Desde entonces se dedicó a escribir para niños y recientemente para jóvenes. “Mis lectores crecieron y ellos precisan de otros textos para leer”, contó.

Además de escribir, actualmente maneja  su propio canal de YouTube (que lleva su nombre) y un blog con artículos sobre la cuestión indígena. “Hablo de mis impresiones sobre la realidad, fomento a la lectura, me contacto con el público. Quiero comunicarme directamente con él”, dijo.

 

 

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