Soledad Domínguez gana el Premio Nacional de Crónica

El texto ganador relata la historia del olvido de las cuatro mujeres mineras que iniciaron la huelga de hambre que le hizo frente a la dictadura de Hugo Banzer.
lunes, 05 de agosto de 2019 · 00:07

Milen Saavedra  / La Paz

La periodista independiente y cineasta documentalista  Soledad Domínguez  es la ganadora del I  Premio Nacional de Crónica Bartolomé Arzáns de Orsúa y Vela, organizado por la revista Rascacielos  de Página Siete.

Su texto “Para una fotografía sin nombres” fue elegido  de entre casi 90 trabajos que llegaron de todo el país  por un jurado conformado por el mexicano Diego Enrique Osorno, el español Álex Ayala y los bolivianos Roberto Navia, Daniela Renjel y Cecilia Lanza.

 La entrega del premio -consistente en una estatuilla diseñada especialmente por estudiantes de la Universidad Católica Boliviana y  21.000 bolivianos- se realizó ayer  como parte de las actividades de la XXIV Feria Internacional del Libro de La Paz. 

Representantes de Página Siete  y del jurado en la testera.

Domínguez, visiblemente emocionada, agradeció a los organizadores y jurados presentes en el acto. Luego fue ovacionada por el público que asistió a la sala Rubén Vargas del campo ferial. Los otros cinco finalistas, que también fueron premiados, son Richard Mateos (representado por Jenny Ybarnegaray), Juan José Toro, Cecilia Barja (representada por su hermano Roberto), Santiago Espinoza y Martha Irene Mamani. 

Además de la ganadora y los finalistas, participaron en el acto los  organizadores, el jurado y representantes de las instituciones que apoyaron el premio, como la Cámara Departamental del Libro de La Paz (CDLLP), la empresa Viva y la Fundación para el Periodismo.

 “Agradecer a todas las personas que han participado. Para nosotros ha sido una sorpresa, pero muy grata, y un orgullo tener  86 crónicas. No esperábamos una convocatoria de esa naturaleza en nuestra primera versión”, apuntó Isabel Mercado, directora de Página Siete.

Asimismo, Lanza, directora de la revista Rascacielos, resaltó que el premio surgió de una creencia en la crónica como género periodístico. “Suelo decir que la crónica es femenina, por sus filiaciones con  los márgenes, con esos temas perdidos en el horizonte y tienen otra sensibilidad. Necesitamos tener esa sensibilidad para contarnos con este modo de escritura que es libre  y es humanista. La crónica es el resultado de todo un trabajo por detrás, profundo y con mucha investigación”, agregó.

La estatuilla  y las medallas entregadas a los ganadores.

Osorno, como parte del jurado, resaltó el nivel de la producción de crónica en el país. “La complejidad que tiene Bolivia, que se asemeja a la de México y Latinoamérica, está a buen resguardo y los cronistas que formaron parte del concurso lo reflejan. Además, confío en que  la crónica ayudará a superar los retos que se tienen como sociedad en el país y la región”, dijo.

“Me parece una iniciativa maravillosa y fue un placer formar parte del jurado”, agregó.

El texto ganador y las crónicas finalistas serán difundidos digitalmente por la empresa Viva y se publicarán íntegras en la revista Rascacielos.

Los finalistas

Richard Mateos Rodríguez

El periodista español afincado en Santa Cruz presentó “Sordociegos o la batalla por la existencia”, una historia que forma parte de una línea en la que trabaja desde que llegó a Bolivia, que es la difícil situación de las personas con discapacidad. 
Específicamente, el columnista, que es ciego,  retrata la vida de los integrantes de una asociación de personas sordociegas, en Santa Cruz.

Juan José Toro Montoya

“A la caza del asesino” titula el trabajo postulado por el periodista potosino. Cuenta la experiencia que tuvo al buscar, encontrar y entrevistar al asesino del Che Guevara,  Mario Terán Salazar, el 2014 en Santa Cruz, junto al editor del diario español El Mundo.
 El desenlace incluye problemas técnicos, amenazas y hasta una persecución automovilística por la capital oriental.

Cecilia Barja Chamas

Su texto  “Alma Street”   es una crónica sobre la libertad y la expresión de los marginales a través de la pintura. Es un trabajo sobre el futuro de los marginales e inmigrantes en EEUU  para aquellos que ganan menos que la media, los que no pueden comprar la casa del sueño americano, los que tienen que alquilar casas con alfombras que acumulan las miserias de décadas, los que viven en “Alma Street”.

Santiago Espinoza 

En “Los Marquez, los Herzog, los Rubik” cuenta la historia los Márquez,  una familia de personas casi ciegas y de la que forman parte  los dos  niños cruceños, Danner y Gabriel, que actuaron en la película Sal y fuego (2016), dirigida por el alemán y filmada en Bolivia. Retrata esa experiencia  que les cambió  y la forma en que han aprendido a vivir este grupo de personas con una condición de discapacidad. 

Martha Irene Mamani

En “Muertos sin sepultura” narra la lucha de los familiares que buscan los cuerpos sin vida de sus allegados que quedaron enterrados por la avalancha del 2 de febrero de 2019 a la altura del Puente Armas del Choro, en los Yungas. Peregrinan por las oficinas públicas pidiendo que las tareas de búsqueda no cesen y extiendan los certificados de defunción de las víctimas que ‘oficialmente’ siguen vivos.

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