Derbez: “El doblaje es lo más difícil que hay en actuación”

sábado, 07 de septiembre de 2019 · 00:04

EFE  / México

 Acaba de cumplir 58 años, pero el alma jovial del actor mexicano Eugenio Derbez sigue tan intacta que acaba de participar en la película de animación infantil Angry Birds 2, en la que pudo constatar de nuevo que “el doblaje es de lo más difícil que hay en actuación”.

“Yo respeto muchísimo el medio del doblaje (…). Lo más difícil que he hecho que ha sido el doblaje”, dijo el cómico mexicano en una entrevista con un reducido grupo de medios en Ciudad de México.

Derbez no se estrenó ahora en este medio, puesto que antes puso la voz en español en célebres películas como Mulan o Shrek, pero no se considera a sí mismo como un actor de doblaje, por quienes profesa una sincera admiración.

“Creo que son verdaderos artistas y deberían tener más reconocimiento, por lo menos económicamente”, expresó Derbez, quien sostuvo que, en México, referente de la industria en Latinoamérica, se hace “el mejor doblaje del mundo y está muy mal pagado”.

Al célebre actor  afincado en Los Ángeles  (Estados Unidos) le da “pena” llevarse el crédito de las películas de animación en que participa y ganar más dinero que el que ganan sus colegas. “Es injusto, pero es parte del sistema”, lamentó Derbez, quien reivindicó que debería haber “mejores condiciones para la gente del doblaje”.

El hito de doblar una película es, según el actor, que “tienes que fijarte en mil cosas para entrar a tiempo, tener muy buena memoria, imitar todo del otro (actor al que se dobla) y a la vez hacer algo nuevo”. 

Admitió que en las últimas dos décadas la tecnología  avanzó mucho hasta el punto que ahora se puede alargar y acortar palabras de manera digital, algo que le facilita las cosas: “La tecnología está muy avanzada y nos ayuda a aquellos que no somos tan talentosos”, señaló  entre risas. 

Los azares del destino quisieron, precisamente, que su hija más pequeña, Aitana, debutará  en el mundo del doblaje a sus tempranos cuatro años. Derbez dijo  que un día decidió llevar a su hija al estudio donde se doblaba Angry Birds 2 porque Aitana “no entendía a qué se dedicaba su papá”. Todo derivó en un “afortunado accidente”, puesto que ya en el estudio surgió la idea de que la niña diera voz a un polluelo que tiene una breve intervención en el filme. 

“Nos costó 40 minutos que hiciera tres líneas”, contó entre carcajadas.

 

 

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