Ethan Hakwe: No parece que podamos desencadenarnos del racismo en EEUU

El actor estadounidense se estrena este domingo en la pantalla chica con 'The Good Lord Bird', una miniserie sobre John Brown, un abolicionista que asesinaba racistas mientras recitaba versos de la Biblia.
sábado, 3 de octubre de 2020 · 00:04

EFE  / Los Ángeles

Volar  libre es la brújula vital de Ethan Hawke, quien siempre apuesta por proyectos personales y arriesgados. Ejemplo de ello es 'The Good Lord Bird', una miniserie sobre el abolicionista  John Brown,  que asesinaba racistas mientras recitaba versos de la Biblia.

Nominado en cuatro ocasiones al premio Óscar, Hawke (Austin, 1970) debuta en la televisión en esta miniserie que funde el humor surrealista con la gravedad histórica y que conecta con las reivindicaciones de igualdad de Black Lives Matter.

Dijo que este proyecto era “mágico” para usted. ¿Por qué?

Mi madre dirigió una organización en Bucarest durante 20 años. Trabajaba por los derechos de los gitanos y para que la gente entendiera el racismo que atacaba la cultura gitana en Europa oriental.

Y ella hizo eso en gran medida porque tenía 15 años cuando Martin Luther King Jr. fue asesinado. Vivía en la parte occidental de Texas y su padre estaba profundamente inmerso en el movimiento por los derechos civiles. Así es como fue criada.

Las artes son mi pasión. Y encuentro increíblemente frustrante que la bandera de la firme igualdad entre los seres humanos se tire a la basura constantemente.

También comentó que llegó a obsesionarse con John Brown

La mayoría de la humanidad queremos cuidar nuestro entorno. Queremos que los hijos de los demás sean tratados tan bien como los nuestros. La mayoría creemos en “la regla de oro”: traten a los demás como quisieran que los traten... Sin embargo, las leyes y el modo en que nuestra sociedad se construye no nos hacen fácil actuar en función de ese deseo.

Me encanta ver a una persona que no juega según las convenciones de la sociedad y dice: “¿Sabes qué? No estoy dormido. Esto está mal y no me importa si me van a llamar loco, si me ahorcan, si matan a mis hijos: esto está mal”. Creo que nos encanta cuando alguien se atreve, cuando alguien se siente liberado del miedo. Y pienso que eso es lo que me excita de John Brown: cómo no ser tan temeroso.

La serie habla de la esclavitud y el racismo, pero usa la ironía y la irreverencia. ¿Le preocupaba encontrar el tono perfecto?

Fue lo más difícil que teníamos que hacer cada día. Era realmente como el filo de una cuchilla. Si era demasiado divertida, no iba a ser emotiva u honesta de ninguna manera: se convertiría en una farsa. Y si no era lo suficientemente divertida, sería pretenciosa e insoportable de ver.

Teníamos que preservar la magia de James McBride (autor del libro en el que se basa la serie), que es que te hacía reír mientras te contaba la verdad. Tarantino lo ha hecho, los Coen lo han hecho, Mark Twain lo hizo, grandes cómicos como Redd Foxx, Richard Pryor o Chris Rock te pueden hacer reír mientras hacen un comentario extremadamente esclarecedor.

Siglo y medio después de lo que se ve en la serie, el racismo y la discriminación siguen siendo centrales en EEUU ¿No resulta descorazonador?

Es más que descorazonador. Creo que si despertaras a John Brown de su tumba y viera el video de George Floyd... Quiero decir, los activistas y los pensadores progresistas de su día creían que iban a forzar esta guerra, la Guerra Civil, que la sangre se derramaría, que después se curaría, y que luego mejoraría.

Es realmente misteriosa la infraestructura de este país, que ha permitido que el pensamiento racista sea tan parte del ADN del modo en el que el país se construyó, que no parece que podamos desencadenarnos de eso. Es muy perturbador.

Creo que hay algo de que la presión que la pandemia ha puesto en este país y en el mundo nos está haciendo dejar pasar que todas las otras heridas están abiertas, que las vendas no están colocadas. Con suerte, todo esto será algo saludable porque examinaremos las heridas, las limpiaremos y haremos que mejoren.
 

 

 

 


   

2
2