Tesoros culturales, víctimas colaterales de la pandemia

El número de grupos y de usuarios que comercian con estos bienes históricos en las redes sociales se ha incrementado considerablemente este 2020.
martes, 10 de noviembre de 2020 · 00:04

AFP  / París

Con la pandemia del nuevo coronavirus, el tráfico ilícito de bienes culturales, una actividad altamente lucrativa, se ha trasladado con más fuerza a internet, en donde las transacciones han estallado en los últimos meses, según alertaron expertos.

“La pandemia es un flagelo”, dijo  Ernesto Ottone Ramírez, subdirector general de cultura para la Unesco. Hay “más saqueos, menos información, menos misiones, menos controles”.

En 2019, había cerca de  90 grupos en Facebook dedicados al comercio de bienes culturales, con unos 300.000 usuarios, según cifras del Proyecto Athar (Antiquities Trafficking and Heritage Anthropology Research).

“Ahora, hay casi 130 grupos, muchos en árabe, y totalizan más de medio millón de usuarios”, señaló el sirio Amr Al-Azm, codirector de la ONG.

La Organización Mundial de Aduanas también observó en los últimos meses “un aumento del tráfico ilícito en internet”, sobre todo de mercancías falsificadas.

“La Interpol no tiene pruebas de un aumento de las excavaciones ilícitas. Pero podemos suponer que cuando se pone toda la energía en mantener la seguridad, cuando hay menos patrullas, especialmente en los sitios arqueológicos a menudo alejados de las ciudades, las otras áreas están menos cubiertas”, señaló Corrado Catesi, coordinador de la unidad de Obras de Arte de la Interpol.

La situación es aún peor en los países en conflicto, en los que el caos fomenta este comercio ilícito. Siria, Irak, Afganistán y Yemen, por ejemplo, han estado pagando un alto precio desde hace años.

Pero el robo no conoce fronteras. En junio, en una reunión de expertos sobre “el tráfico de antigüedades en la época de covid-19”, Ottone se refirió a un intento de robo de piedras de la catedral de Notre-Dame de París, cuyas obras de restauración se habían interrumpido por el confinamiento.

En todo el mundo, “las prioridades de salud han dejado en segundo plano la protección del patrimonio”, según Ottone.

El confinamiento dejó  a museos y sitios arqueológicos en todo el mundo apenas custodiados, dejando sus tesoros a la merced de los traficantes. 

En Holanda, un Van Gogh fue robado a finales de marzo de un museo cerrado al público dos semanas antes. “El ladrón llegó en una moto, rompió la puerta y ¡se fue con el lienzo! (...) Para mí, este es el mejor ejemplo de crimen contra la propiedad cultural durante el confinamiento”, dijo Corrado Catesi. 

Sin embargo, según los expertos, la mayoría de robos durante este período se harían a través de excavaciones en el mundo árabe pero también en África subsahariana y América Latina.

“A menudo los ladrones se llevan fragmentos de objetos. Así que, además, hay una destrucción”, deploró Ottone. 

“La catastrófica destrucción de los antiguos zocos de Alepo en 2012 acaparó los titulares, pero en realidad la mayor destrucción proviene de los saqueos”, dice Amr Al-Azm, profesor de la Universidad Estatal de Shawnee, en Ohio, Estados Unidos.

Para vender las mercancías, los saqueadores privilegian las redes sociales, cuya popularidad se ha disparado recientemente en Oriente Medio. Los vendedores encuentran a clientes en Facebook y hasta en eBay.

Con su colega de Athar, la antropóloga Katie Paul, comenzaron una investigación en Facebook, facilitada por el algoritmo de la red. “Una vez que estás en un grupo, Facebook propone espontáneamente otras páginas relacionadas con lo que te interesa, como transacciones de arte”.

“Hemos recogido miles de imágenes, encontrado grupos intercambiando sobre la mejor manera de cavar una tumba", añadió Amr Al-Azm.

Después de tres años de discusiones con la Unesco y otras organizaciones internacionales, Facebook e Instagram cambiaron sus normas en junio para prohibir el comercio de bienes históricos a través de sus servicios.

 

AVISO IMPORTANTE: Cualquier comunicación que tenga Página Siete con sus lectores será iniciada de un correo oficial de @paginasiete.bo; otro tipo de mensajes con distintos correos pueden ser fraudulentos.
En caso de recibir estos mensajes dudosos, se sugiere no hacer click en ningún enlace sin verificar su origen. 
Para más información puede contactarnos https://www.paginasiete.bo/contacto/